El Centro Atómico Bariloche pierde trabajadores en medio de un nuevo recorte de la CNEA
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una nueva etapa de reducción de su planta de trabajadores. Durante octubre casi doscientos empleados de todo el país optaron por adherirse al programa de retiro voluntario impulsado por el Gobierno nacional.
En diálogo con El Cordillerano, Ignacio Cortés, representante de ATE en el Centro Atómico Bariloche, cuestionó la medida y la enmarcó en un proceso de achicamiento que, según sostuvo, se profundizó durante los últimos meses.
"Este octubre fue un mes en el que 170 trabajadores de la CNEA optaron por el retiro voluntario. El 30 de octubre fue su último día en la institución. Una pérdida más en el avance de la destrucción de la energía nuclear en Argentina", expresó.
Un nuevo recorte en la planta de trabajadores
De acuerdo con Cortés, "estos retiros representan una reducción de entre el 5 y el 10% de la planta actual de trabajadores de la CNEA a nivel nacional, incluído Bariloche". El dirigente aclaró que durante octubre no hubo despidos, sino desvinculaciones correspondientes al programa de retiro voluntario.
Al referirse a los motivos que llevan a los trabajadores a abandonar la institución, apuntó directamente a la situación salarial.
"Los salarios son tan bajos que ya no permiten sostener el costo de vida. Definitivamente son cifras que se asemejan a un chiste de mal gusto, sobre todo para quienes, gracias a su enorme capacidad y formación, tienen otras posibilidades laborales", sostuvo.
*Fuente del gráfico:* Agrupación Rolando García y Mesa Federal por la Ciencia y Técnica (https://x.com/mesa_cytec), sobre datos del INDEC. Noviembre de 2026: estimación.
Las críticas a los anuncios del Gobierno nacional
Cortés también cuestionó el contraste entre los anuncios oficiales sobre el desarrollo de la actividad nuclear y la situación que atraviesa la institución. Para explicar su postura, hizo referencia a las distintas áreas que dependen de los avances y las investigaciones del sector.
"Los anuncios del Gobierno continúan relatando una falsa idea de desarrollo de la energía nuclear y de la industria nuclear en general, que, como sabemos, abarca también áreas como medicina nuclear para el tratamiento del cáncer, la aeroespacial, las telecomunicaciones, la ciencia, la siderurgia y un largo etcétera", manifestó.
En esa línea, consideró que el programa de retiros voluntarios representa una contradicción con los objetivos de crecimiento que se anuncian desde el Gobierno nacional.
"El plan de retiro voluntario es exactamente lo opuesto a lo que este Gobierno anuncia. Es un paso más en el vaciamiento de la institución, llevado adelante sin ningún criterio, y que afecta directamente a las personas que la integran", afirmó.
El financiamiento y la pérdida de capacidad tecnológica
Otro de los aspectos señalados por el representante de ATE fue la situación presupuestaria de la CNEA. En particular, mencionó las dificultades para sostener los proyectos y garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento cotidiano del organismo.
Al profundizar sus cuestionamientos, apuntó contra las políticas que atribuye al Gobierno nacional y mencionó a Federico Ramos Nápoli y a las autoridades del sector nuclear.
"Destruyendo los salarios, desfinanciando proyectos, dejando a la institución sin presupuesto operativo y, al mismo tiempo, ofreciendo a sus trabajadores que se retiren, creemos que ya no hay que prestar tanta atención a los discursos del Gobierno, de Federico Ramos Nápoli y de las autoridades del sector nuclear. Hay que mirar los hechos para entender lo que realmente está sucediendo", expresó.
Finalmente, Cortés vinculó la reducción de personal y las dificultades presupuestarias con un posible deterioro de las capacidades estratégicas del país.
"Están destruyendo nuestra capacidad tecnológica y rematando los activos argentinos", concluyó.
En Bariloche, donde funciona uno de los principales centros de investigación y desarrollo científico del país, la situación vuelve a poner en discusión el futuro de la actividad nuclear y la continuidad de sus capacidades profesionales y tecnológicas.