PREOCUPACIÓN
Paula Chaves habló del problema de salud que la obliga a operarse y del miedo que la paraliza
La posibilidad de postergar la operación volvió a aparecer cuando Paula Chaves pensó en la anestesia. La modelo necesita operarse una mano y, antes de seguir adelante, quiso saber si el equipo que iba a atenderla podía ofrecerle una alternativa que la ayudara a enfrentar ese miedo.
En sus historias de Instagram, Chaves contó que había pedido el número de teléfono del profesional para poder hablar con él antes de la cirugía. “En un nuevo capítulo de mis fobias. Me tengo que operar la mano y pedí el teléfono del anestesiólogo”, escribió junto a una captura del intercambio.
El motivo médico de la intervención quedó en reserva. Sobre lo que le pasaba al imaginarse en el quirófano, en cambio, fue muy precisa. “No sé si sabés de mi fobia a la anestesia y a quedar atrapada sin poder despertar”, le dijo al anestesiólogo para explicarle por qué había querido contactarlo.
De esa conversación dependía una decisión concreta para Paula Chaves. Le preguntó si, para la operación de la mano, podía recibir anestesia local. Según contó, si esa opción quedaba descartada, lo más probable era que siguiera aplazando la intervención. La respuesta que recibió fue breve. “Como vos prefieras. No va a ser doloroso para nada”, le contestó el profesional.
Para darse ánimo, la modelo recurrió a un recuerdo del que podía hablar por experiencia propia. Ya había atravesado un parto sin anestesia y esa era la referencia que tenía a mano cuando pensaba en cuánto podía dolerle la operación. “Parí sin anestesia. Esto no puede ser peor”, sostuvo.
El humor también apareció cuando decidió escribirle al médico que estaría a cargo de la cirugía. Después de mostrar la consulta con el anestesiólogo, Paula Chaves compartió ese segundo contacto con sus seguidores y se permitió una broma sobre su propia insistencia. “Ahora fui por el médico. Ni un límite tengo”.
Las capturas mostraron dos momentos distintos de la preparación para el quirófano. En el mensaje privado, la modelo se animó a describir con todas las letras la sensación que la paraliza. Al hacer pública la charla, pudo reírse de todo lo que estaba dispuesta a preguntar con tal de llegar más tranquila.
Hasta ese momento, lo que Paula había compartido era la previa de la cirugía. La pregunta que podía llevarla a postergar otra vez la operación ya tenía una respuesta del anestesiólogo. Para ella, saber que podía plantear cómo prefería atravesar ese momento era un paso importante antes de entrar al quirófano.