Un adolescente de Bariloche podrá viajar al exterior sin la autorización de su padre
Participar en encuentros deportivos fuera del país o salir de vacaciones con su familia ya no dependerá de conseguir la firma de un padre con quien no tiene contacto. Un adolescente de Bariloche obtuvo un permiso judicial para viajar junto a su mamá o con quien ella autorice, hasta cumplir los 18 años.
La madre, que realizó el pedido con el patrocinio del defensor público Facundo Barrio Martin, explicó que, desde la separación en 2011, se había hecho cargo del cuidado de su hijo y que desconocía el domicilio del progenitor lo que le resultaba difícil localizarlo para obtener su consentimiento.
El objetivo era simplificar la participación del joven en competencias deportivas además de compartir salidas con su familia materna. En junio, una primera autorización provisoria le había permitido asistir a un encuentro de regatas internacionales en un país limítrofe.
La voz del joven fue central para resolver esta cuestión. Durante una entrevista, expresó que quería contar con un permiso para no perderse más oportunidades relacionadas con el deporte que practica ni familiares, tampoco depender de la autorización de un padre a quien no conoce.
La mamá contó que su hijo realizaba actividades en un club y estaba entusiasmado con participar en competencias en otro país junto a sus compañeros. También querían compartir viajes en familia, pero la falta de autorización del padre era un obstáculo.
La sentencia recordó que el artículo 645 del Código Civil y Comercial exige el consentimiento de ambos progenitores para salir del país. Cuando uno no lo otorga o no puede hacerlo, la Justicia puede autorizar el viaje teniendo en cuenta el interés familiar.
La Defensoría de Menores e Incapaces -en este caso Dolores Mazzante- acompañó la solicitud y pidió que se tuviera en cuenta lo que él había manifestado.
La jueza Marcela Trillini reconoció la importancia del deporte, la recreación y la vida familiar para el desarrollo del adolescente. Consideró acreditada la imposibilidad de localizar al progenitor y otorgó la autorización para salir del país hasta la mayoría de edad, desde que la sentencia quede firme.
El permiso no habilita a establecer una residencia en el extranjero.