SUS PRIMEROS PASOS
Las fotos de Luna, la hija poco conocida de Alejandro Lerner, que tiene 17 años: a qué se dedica
Frente a la cámara y con prendas de inspiración rockera, Luna Lerner empieza a mostrar su propio perfil creativo. La hija de Alejandro Lerner, de 17 años, participa en las producciones fotográficas de Mikita, la marca de indumentaria que impulsa junto a su madre, Marcela García Ibáñez.
Las imágenes forman parte de la comunicación del emprendimiento en redes sociales. Allí se presentan colecciones, lanzamientos y momentos del trabajo detrás de cada prenda. Luna representa distintas propuestas y aporta su mirada a las fotografías, dentro de una actividad que comparte con su madre y que ocupa un lugar en la rutina familiar.
Camperas de cuero, parkas y remeras personalizadas integran el universo de Mikita. La marca trabaja con piezas intervenidas y detalles artesanales, vinculados tanto con la música como con la moda urbana. Esa búsqueda se aleja de una producción de prendas uniformes y pone el acento en las particularidades de cada diseño.
En la organización cotidiana, Marcela tiene un papel central: gestiona el negocio, desarrolla diseños y participa en la definición del concepto de las colecciones. La colaboración con su hija reúne esas tareas con la presentación visual de la ropa. El proyecto convirtió una afinidad compartida por la estética del rock en una actividad conjunta.
La moda es una de las áreas que explora la hija de Alejandro Lerner, pero no la única. También le interesan el canto, la actuación y la producción audiovisual. Durante su formación tuvo experiencias educativas vinculadas con la interpretación en Estados Unidos, donde comenzó a profundizar su acercamiento a esas disciplinas.
Ese interés creció en una familia relacionada con la música desde distintos lugares. Antes de dedicarse al emprendimiento, Marcela había desarrollado un recorrido artístico ligado especialmente al jazz. Su experiencia previa también forma parte del conjunto de referencias que acompaña el trabajo creativo y la identidad de las prendas que realiza con Luna.
La historia de Marcela y Alejandro Lerner comenzó a fines de los años noventa: se conocieron en un gimnasio a través de amigos del ambiente musical. Después se casaron en Los Ángeles y formaron una familia con Luna y Thomas. Actualmente alternan temporadas entre Argentina y Estados Unidos, incorporando experiencias de ambos países a su vida cotidiana.
Por ahora, las producciones de Mikita permiten conocer una de las actividades concretas de Luna: presentar colecciones y participar de un espacio creativo construido con su madre. Entre las fotografías, la indumentaria y su formación artística, la adolescente explora distintas formas de expresión sin limitar sus intereses a una sola disciplina.