2026-10-31

La promoción 1981 de un colegio de monjas de Mendoza volvió a Bariloche, esta vez con sus novios

Un grupo de amigas de Luján de Cuyo, Mendoza, regresó a la ciudad para revivir su viaje de egresadas de 1981. Esta vez llegaron acompañadas por sus esposos, los mismos novios que habían quedado despidiéndolas hace 45 años.

Hay amistades que resisten el paso del tiempo, las distancias y todos los caminos que va trazando la vida. Para un grupo de mujeres de Luján de Cuyo, Mendoza, Bariloche fue el escenario de una historia que comenzó hace 45 años y que este octubre tuvo un nuevo capítulo. Las integrantes de la promoción 1981 regresaron a la ciudad para revivir su viaje de egresadas, en la misma fecha, pero esta vez acompañadas por sus esposos, algunos de los cuales ya eran sus novios cuando hicieron aquella primera aventura.

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La historia también tuvo una sorpresa fuera del itinerario del viaje. Oscar, esposo de Claudia (están juntos desde antes de 1981), organizó en secreto una visita a la redacción de El Cordillerano y a los estudios de El Cordillerano Radio. Sin que el resto del grupo lo supiera, coordinó la entrevista y llegó con toda la delegación para compartir sus recuerdos y contar una historia que, 45 años después, sigue sumando capítulos.

"Esa vez los dejamos con la monja llorando, este año los invitamos", afirmó Claudia entre risas cuando le tocó presentar a Oscar.

Patricia y Claudia, y una amistad de más de 45 años

La idea de regresar comenzó a tomar forma hace tiempo y terminó convirtiéndose en un proyecto compartido. Eligieron volver en la misma fecha en la que habían llegado a Bariloche en 1981, que en aquella oportunidad eran 32 compañeras. Hoy, aunque algunas ya no están, el grupo mantiene intacta la costumbre de reunirse, organizar encuentros y acompañarse en los momentos importantes.

"Éramos 32 compañeras, algunas lamentablemente ya no están con nosotros, partieron, pero seguimos juntas, armamos juntadas y reuniones. La vida nos ha ido llevando por distintos caminos, pero siempre nos acompañamos", contó Patricia.

La elección del destino también tuvo su historia. Según relató Claudia, en un primer momento habían pensado en Villa La Angostura, pero finalmente se inclinaron por Bariloche, especialmente porque la fecha coincidía con aquella primera visita. "Cuando empezamos a hablar del viaje, la primera opción era Villa La Angostura, pero después dijimos Bariloche", recordó.

Esta vez, la experiencia tuvo un condimento especial: los esposos también se sumaron a la aventura. Para algunos era la primera vez que viajaban todos juntos y, en realidad, no eran precisamente desconocidos. Oscar y Luis ya eran novios de las chicas en aquel viaje de 1981. La anécdota quedó grabada en la memoria del grupo: mientras ellas partían hacia Bariloche "los dejamos con la monja llorando, este año los trajimos", resumió Claudia entre carcajadas.

Oscar también recordó aquellos años y se mostró emocionado por la posibilidad de compartir nuevamente la experiencia. "Una experiencia espectacular. Me emociona pensar que fueron 45 años. A los 17 era un poco loco, ahora un poco más", expresó. También destacó que, aunque hubo etapas en las que se vieron menos, con el paso del tiempo aprendieron a valorar todavía más esos encuentros.

La historia de cada pareja tiene sus propias particularidades. Claudia y Oscar se conocieron en los bailes y llevan 42 años de casados. Luis y Mónica Villatoro se conocieron cuando tenían 15 años, en la parroquia. "Nunca le dije ¿querés ser mi novia? Una cosa llevó a la otra", contó Luis. En tanto, Adrián conoció a Mónica Cammeruccio dos años después del viaje de egresadas, cuando ella estaba en Malargüe. Él es entrerriano y sus caminos se cruzaron allí.

Para las amigas, volver a Bariloche también significó reencontrarse con una ciudad que cambió en muchos aspectos, pero que conserva aquello que las había enamorado durante su juventud. Mónica contó que llegaron el viernes y que estuvieron recorriendo la zona del Llao Llao. También observaron las transformaciones en el Centro Cívico, aunque destacaron que la amabilidad de la gente y los paisajes siguen siendo los de siempre.

Re-egresadas, Mónica Cammeruccio, Patricia Rodríguez, Mónica Villatoroy Claudia Pereyra

"Ya había vuelto, pero venir en la misma sintonía que hace 45 años es hermoso", señaló Patricia, que valoró especialmente la posibilidad de compartir el viaje con sus compañeras y sus parejas.

Entre las anécdotas, las risas y los recuerdos, tampoco faltó el intento de recuperar algunas costumbres de aquella época. Claudia contó que incluso preguntaron "si había boliches para mayores de 60 años, aunque nos mandaron a una tanguería, hacemos la joda en la casa".

La amistad, sin embargo, fue el verdadero motivo del viaje, los años trajeron casamientos, cumpleaños, nacimientos de nietos y momentos difíciles, pero cada acontecimiento siguió siendo una celebración compartida. "Cada evento individual, siempre es compartido en el grupo", destacó Claudia.

"Ha pasado todo junto, hemos pasado todo", resumió Mónica al recordar el camino recorrido.

El grupo volvió a Mendoza este sábado y se despedió con la satisfacción de haber cumplido un sueño que llevaba tiempo gestándose. Se van con nuevas fotografías, anécdotas y la emoción de haber vuelto al lugar donde comenzó una parte importante de sus historias.

Después de 45 años, las compañeras de la promoción 1981 comprobaron que algunas cosas no cambian: la complicidad, las risas y esa amistad que nació en la juventud y que sigue encontrando motivos para celebrar. "Nos vamos con el corazón pleno", expresó Mónica.

 

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