2026-10-29

Perros sueltos en Bariloche: buscan endurecer las multas a sus dueños

La propuesta apunta también a que las infracciones impagas tengan consecuencias en otros trámites municipales.

La presencia de perros sueltos en las calles de Bariloche genera distintos reclamos entre los vecinos de la ciudad. Frente a estas situaciones, el director de Sanidad Animal, Pablo Roque, en diálogo con El Cordillerano explicó cómo interviene el Municipio y planteó la necesidad de reforzar las sanciones y la educación en tenencia responsable.

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El funcionario consideró que no observa un aumento de perros sueltos ni de mordeduras, aunque sí una mayor exposición de los casos a través de teléfonos y redes sociales.

“No considero que haya aumentado la cantidad de perros sueltos”, expresó. Según su apreciación, “siempre se mantiene el mismo número, lo que cambió es que ahora se amplifica más por los teléfonos y las redes sociales”.

Más visibilidad en redes y denuncias que no siempre llegan

Roque diferenció la circulación de videos o publicaciones de las presentaciones formales que permiten iniciar una intervención. Según explicó, hay situaciones que alcanzan difusión pública, pero que no llegan a Sanidad Animal mediante una denuncia.

“A veces sale más en la red social, pero la denuncia de verdad no nos llega a nosotros”, señaló.

También indicó que, según los registros hospitalarios a los que hizo referencia durante la entrevista, disminuyó la cantidad de personas atendidas por lesiones de mordedura respecto del año anterior. 

“Si miramos la estadística de lesiones por mordedura que ingresan al hospital desde el año pasado a este, el número bajó mucho. Lo que bajó es la cantidad de gente que se fue a atender al hospital por mordeduras”, sostuvo.

En ese sentido, insistió en que la repercusión de una publicación no equivale a una actuación administrativa o judicial: “Mucha gente piensa que con una denuncia en redes sociales van a hacer justicia”, manifestó sobre los escraches en redes sociales. “La verdad que no termina pasando”.

Qué hacer ante una mordedura

Roque remarcó que la primera medida ante el ataque de un perro debe ser recibir atención médica. Después corresponde documentar la lesión y realizar la denuncia para que se active la intervención del área.

“Lo que hay que hacer es primero atenderse, ir y pedir el certificado de lesión por mordedura en el hospital”, explicó. Aclaró que ese documento debe solicitarse en el establecimiento de salud donde la persona haya recibido asistencia.

Con el certificado y la denuncia, que puede realizarse en la Policía o en Sanidad Animal, interviene un equipo integrado por inspectores y un veterinario, que se dirige al domicilio o al lugar del que salió el animal.

“Ese certificado se suma a la denuncia en la policía o la denuncia en sanidad”, se inicia la actuación, indicó.

El procedimiento contempla una observación antirrábica del perro durante diez días, además de las infracciones que correspondan por las condiciones en las que se encontraba.

“Se le hace la observación antirrábica, que es un procedimiento que lo requiere la  ley, que exige diez días de observación antirrábica. Posteriormente se le hace la infracción por perro suelto, por perro no patentado y por mordida de perro”, detalló.

El funcionario explicó que la observación tiene una finalidad sanitaria: evaluar el riesgo de rabia para la persona que recibió la mordedura. Por eso, insistió en que la atención no debe postergarse mientras se discute qué hacer con el animal o quién es su responsable.

“Si una persona recibe una mordedura, lo primero que hay que hacer es buscar recibir atención médica, eso lo decimos siempre”, advirtió.

Maltrato animal y mordeduras requieren procedimientos diferentes

Durante la charla, Roque distinguió las denuncias por maltrato animal de las intervenciones por perros sueltos o mordeduras. Indicó que el maltrato tiene una vía penal y que las denuncias deben presentarse ante la Fiscalía.

“Una cosa es la denuncia de maltrato animal, que es una ley nacional, con episodios que tienen que hacer la denuncia en fiscalía. Por eso estamos preparando una guía o un protocolo para las situaciones de maltrato de animales”, explicó.

La intención, según señaló, es ordenar las consultas y brindar una referencia para distinguir las situaciones y canalizarlas por la vía correspondiente.

Quién determina las multas y el retiro de un animal

Uno de los puntos que Roque buscó aclarar fue la diferencia entre las facultades de Sanidad Animal y las decisiones que corresponden al Juzgado de Faltas. El área municipal inspecciona, documenta, realiza las actuaciones sanitarias y labra infracciones, pero no fija las sanciones.

“Somos el Poder Ejecutivo, como Poder Ejecutivo hacemos actuaciones, hacemos observación antirrábica, hacemos infracciones y después lo pasamos a la justicia”, sostuvo.

Según explicó, las actuaciones de Fauna Urbana son remitidas al Juzgado de Faltas N.º 1. Allí se evalúa cada caso y se determina la sanción, con una instancia para que la persona señalada como responsable presente su descargo.

“La justicia es la que determina la multa”, expresó. También indicó que los involucrados cuentan con cinco días para realizar ese descargo.

Como referencia, mencionó multas de entre 400 mil y 600 mil pesos en casos de perros que muerden, aunque aclaró que también existen actuaciones que terminan en una severa amonestación. Los importes y las medidas concretas, remarcó, dependen de la resolución judicial.

Esa distinción también alcanza al retiro del animal. Una denuncia o una infracción no implican, por sí mismas, que Sanidad Animal pueda ingresar a una propiedad y llevárselo.

“Si el juez no determina, no se decomisa, no depende de lo que diga el Ejecutivo”.

Roque señaló que hubo casos en los que la Justicia ordenó decomisos y el área los ejecutó, así como posteriores devoluciones. Mencionó una intervención en el sector de Pájaro Azul y Casa de Piedra donde, según su relato, el perro fue retirado, luego entregado y volvió a generar denuncias por permanecer suelto.

“Nosotros no somos la justicia, no podemos atribuir facultades que no tenemos”, insistió.

La mayoría de los ataques involucra a perros con responsables

Según Roque, una parte central del problema está vinculada con animales que tienen un hogar, pero cuyos responsables les permiten circular solos.

“La mayoría de las mordeduras son perros que tienen dueño, son domiciliarios y muerden en una situación en la que le abren la puerta para que salgan a hacer sus necesidades o para que salgan a pasear”, sostuvo.

“Entonces cuando salen territorializan la vereda, que es parte del espacio público y después ante un temor defienden ese espacio, ahí es cuando salen a atacar”, describió.

A las mordeduras sumó otros problemas: ataques entre animales, rotura de bolsas de residuos y materia fecal en la vía pública, con los riesgos sanitarios que eso implica.

El funcionario también se refirió a la identificación de los responsables durante las inspecciones. Según explicó, se busca establecer quién sostiene el cuidado del animal.

“Quien le da de comer, agua y refugio es el tutor responsable de lo que haga ese animal”, señaló al describir el criterio que se utiliza en las actuaciones.

En ese marco, cuestionó que se permita a un perro permanecer suelto frente a una vivienda o un comercio bajo el argumento de que está cuidando el lugar.

“No hay que hacer uso del espacio público para beneficio propio de la tenencia”, afirmó.

Multas más altas y consecuencias en el libre deuda

Roque respaldó una propuesta en el Concejo Deliberante que, según explicó, apunta a aumentar las multas y a que las infracciones de Fauna Urbana tengan incidencia en los certificados de libre deuda.

El funcionario señaló que ya fue consultado y emitió su opinión sobre la iniciativa. Consideró que ambos cambios podrían fortalecer las herramientas frente a quienes acumulan infracciones y mantienen la misma conducta.

“Primero hay que aumentar las multas por perro suelto, caballo suelto o por perro mordedor y que esa multa quede en algún registro, porque la gente si no la paga, no le salta a ningún lado”, sostuvo.

Para Roque, las sanciones deberían tener consecuencias al momento de realizar otros trámites municipales. Se trata de una modificación que propone y respalda, no de una condición que, según su explicación, esté funcionando actualmente.

“La multa está bien que sea más alta pero también tiene que tener incidencia en el libre deuda para otros trámite y que no puedan acumular multas”, expresó.

Como ejemplo de la reiteración, mencionó a responsables de caballos que registran varias actuaciones: “Hay personas que tienen 3 o 4 multas ya de caballo suelto y siguen teniendo el caballo suelto”, advirtió.

Educación en tenencia responsable desde las escuelas

Además de las sanciones, Roque defendió la necesidad de incorporar contenidos de tenencia responsable en las escuelas. Según informó, presentó propuestas tanto en la Legislatura de Río Negro como en el Concejo Deliberante de Bariloche.

“Presenté un proyecto en la legislatura de la provincia de Río Negro para que haya educación en tenencia responsable en todas las escuelas públicas de Río Negro”, indicó.

A nivel local, explicó que busca que las instituciones educativas incorporen talleres, cursos o contenidos sobre el cuidado de los animales y las responsabilidades de quienes conviven con ellos.

“Nosotros estamos yendo a las escuelas con el programa Sembrando Valor, Protegiendo Vida”, señaló. Las actividades, agregó, alcanzan a jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias.

Para el director, la educación puede generar cambios incluso antes de que esos chicos sean adultos, porque muchas veces llevan a sus hogares lo aprendido.

“Muchas veces lo que termina pasando es que los chicos son los que le enseñan a los padres”, expresó.  

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Un pedido de responsabilidad a los tutores

Roque aseguró que Sanidad Animal continúa revisando las denuncias y recorriendo la ciudad.

“La solución no es castigar al animal por una irresponsabilidad humana”, expresó.

Para el funcionario, las obligaciones básicas incluyen alimentación, agua, cuidado y un espacio seguro dentro del predio. Dejar salir a un animal también lo expone a atropellos, peleas y enfermedades.

“Necesitamos la responsabilidad de los propietarios, de los tutores, de los responsables de los animales, de la especie que sea”, reclamó.

Roque agregó que muchos conflictos entre vecinos están atravesados por la tenencia de animales: cercos rotos, ataques a gatos o gallinas, ladridos y perros que permanecen afuera. En algunos casos, indicó, pueden abordarse mediante mediaciones comunitarias o con intervención de la Defensoría del Pueblo.

El mensaje que busca transmitir en las escuelas resume esa relación entre el bienestar animal y la convivencia: “Si cuidamos a los animales, estamos cuidando a nuestro vecino y estamos protegiendo el entorno de todos”.

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