La imagen de la Virgen de Schoenstatt encontró su lugar en la Catedral de Bariloche
La Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi incorporó una imagen de la Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt, conocida por sus devotos como la Mater. La entronización se realizó el pasado 18 de octubre, durante una celebración encabezada por el obispo de Bariloche, monseñor Juan Carlos Ares, con la participación de integrantes del movimiento y fieles de la comunidad diocesana.
La ceremonia representó un momento significativo para quienes, desde hace años, impulsan esta espiritualidad en la ciudad. El cuadro, que originalmente había sido destinado a un futuro santuario, encontró finalmente un espacio en la catedral, donde podrá ser visitado por vecinos, peregrinos y turistas.
La entronización expresa la incorporación de la imagen a un lugar de veneración y oración. Para la comunidad de Schoenstatt, su presencia en este templo constituye una nueva oportunidad para compartir su devoción mariana y fortalecer su vínculo con la Iglesia local.
Una celebración que también tuvo repercusión nacional
El director del Movimiento de Schoenstatt en Argentina, el padre Santiago Ferrero, destacó lo ocurrido en Bariloche en su “Carta de Alianza”, donde vinculó la celebración con el deseo de acercar esta espiritualidad a distintas comunidades del país.
“El pasado 18 de octubre, con un rito solemne, se entronizó la imagen de nuestra querida Mater en la Catedral de Bariloche. Queremos que María establezca su santuario también en nuestras parroquias y catedrales, llevando a todos la gracia de la Alianza de Amor”, expresó.
En ese mismo mensaje, Ferrero relacionó estos acontecimientos con la misión que impulsó el fundador del movimiento: “Estos signos expresan el rostro del Movimiento que nuestro padre fundador José Kentenich soñó regalar a la Iglesia”, señaló.
Mons. Juan Carlos Ares, obispo de Bariloche, bendice el cuadro
Un compromiso de fe que se renueva
La jornada culminó con la renovación y celebración de Alianzas de Amor, uno de los compromisos centrales de la espiritualidad de Schoenstatt. A través de este gesto, los participantes expresaron su voluntad de cultivar su vínculo con María y llevar esa experiencia de fe a la vida cotidiana y al servicio a la Iglesia.
De esta manera, la celebración tuvo un sentido que fue más allá de la colocación del cuadro: también reunió a la comunidad en torno a un compromiso compartido y al propósito de dar continuidad al trabajo que el movimiento desarrolla en Bariloche.
Una historia sostenida por familias y misioneros
La presencia de Schoenstatt en la ciudad se construyó a lo largo de los años mediante la tarea de la Campaña de la Virgen Peregrina, los grupos de familias y los misioneros. Esas iniciativas mantuvieron viva la devoción y el anhelo de contar con un espacio que permitiera arraigar más profundamente su presencia en la región.
La llegada de la imagen a la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi representa una nueva etapa de ese recorrido. Para sus integrantes, significa concretar una esperanza sostenida durante años y disponer de un lugar de encuentro y oración en uno de los templos más emblemáticos de Bariloche.