Está embarazada de trillizas, por una complicación médica debe ir a Buenos Aires y necesita enfrentar los gastos
Ivana D’Andreta tiene treinta y un años. En julio se enteró de que estaba embarazada, algo que, junto a su pareja, Manuel Belmonte, deseaban. “Cuando hicimos la primera ecografía, nos dijeron que parecía que había dos bebés, pero que teníamos que esperar para saber si prosperaban. En la tercera, supimos que, en realidad, eran tres”, sonríe.
No habían hecho ningún tipo de tratamiento. Ella ya tiene una hija de quince años (“Fui mamá muy joven”, dice), y las que vienen en camino también serán niñas. “Dos gemelas y una melliza”, detalla.
Ivana, junto a Manuel, su pareja.
Luego de conocer que se trataba de un "triple embarazo", llegó una noticia que empañó un poco todo. “Las gemelas, compartiendo placenta y presentando todas sus conexiones juntas, comenzaron a tener el síndrome de transfusión feto fetal”, cuenta Ivana.
La complicación implica el flujo descompensado de sangre desde uno de los gemelos hacia el otro, derivando en diversos inconvenientes.
“Tuvimos que ir a Buenos Aires, al Hospital Fernández, para hacer una intervención y que dividieran las conexiones, con el fin de que no se produjeran interferencias entre ellas. Yo me atiendo en el Hospital Zonal de Bariloche, donde se han portado súper bien, con una gran atención. De ahí, me derivaron. Se trataba de una operación delicada”, señala Ivana.
La joven explica: “Después, los equipos médicos, tanto de allá como los de Bariloche, que han estado siempre en contacto, nos dijeron que era mejor tenerlas en Buenos Aires, por una cuestión vinculada a la tecnología y también por la organización, ya que, al ser tres, depende de qué tan prematuramente nazcan —es imposible llegar a término—, se necesitarían dos neonatólogas que estén todo el tiempo con cada beba, es decir, seis, y en Bariloche hay siete de guardia, con lo cual casi que coparíamos todo el servicio”.
“Obviamente, uno quisiera estar en su ciudad, pero vamos a hacer lo mejor para ellas”, expresa, contando que en poco más de diez días volverá a Buenos Aires para instalarse durante un tiempo, con el fin de que el nacimiento sea allá (tal como recomendaron los profesionales de la salud), al igual que la etapa de neonatología.
Más allá de los inconvenientes, la pareja lleva el proceso de la mejor manera posible, tratando de brindar tranquilidad a las bebas que Ivana lleva en su vientre.
Viviana trabaja de manera independiente. Se dedica a la pastelería vegana. Manuel, su pareja, es peluquero. Ambos son oriundos de Bariloche. Para recaudar dinero, con el fin de poder sostener los gastos que implica la situación (tienen que pagar un alquiler en Buenos Aires, además de continuar abonando el de Bariloche, más todo lo referido al transporte y demás), la mamá, con el embarazo a cuestas, preparó y realizó una gran venta de medialunas. La intención, ahora, es hacer pan dulce, a la vez que están organizando una rifa (para conocer los detalles, es posible comunicarse vía WhatsApp al +54 9 2944 50-5630).