Flávio Bolsonaro agradeció a Donald Trump y a Javier Milei tras llegar a Estados Unidos
El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro se autoproclamó como “líder de Brasil” en una segunda versión de una carta abierta, después de borrar la primera, en la que se proclamaba el “verdadero presidente electo”. Se trata de su primera declaración tras completar su huida a Estados Unidos después de su derrota en las elecciones presidenciales del domingo.
“Quiero decir, no solo a mis 60 millones de votantes, sino también al pueblo brasileño, que soy el presidente electo y que los criminales que robaron las elecciones en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía”, afirmó en la primera misiva, compartida en su perfil oficial de X.
Sin embargo, 20 minutos después borró la primera versión y compartió una segunda en la misma plataforma, en la que cambió la denominación “presidente electo de Brasil” por “líder de Brasil”. Ese fue el único cambio relevante entre los dos documentos.
En el escrito, Bolsonaro agradeció al presidente Javier Milei, por su “coraje y sentido de la justicia y la legalidad”, y al mandatario estadounidense, Donald Trump, por acogerlo en el país. También dijo que pretende conducir la oposición brasileña desde el extranjero.
Asimismo, reiteró, sin presentar pruebas, que hubo fraude en el balotaje y dirigió sus críticas contra el ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF), a quien responsabilizó por los “más de 10 millones de votos” que, según afirmó, Lula habría obtenido “entre la primera y la segunda vuelta”.
Zanin había prorrogado la votación hasta las 19.00 horas, pero el Tribunal Superior Electoral (TSE) solo registró 34.000 votos después de las 17.00 horas, una cifra que contradice la versión difundida por el senador. Lula venció a Bolsonaro por más de 4 millones de votos.
El excandidato salió de Brasil por la frontera con Argentina y abordó un avión privado que hizo escala en Ecuador antes de aterrizar en Miami este miércoles. El desplazamiento se produjo después de que el ministro Alexandre de Moraes, del STF, ordenara la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por sospecha de lavado de dinero. El senador niega cualquier irregularidad en ese expediente.