Cerro Catedral: el mantenimiento de los sistemas anti avalanchas continúa después de la temporada de invierno
Con el cierre de la temporada de invierno, Cerro Catedral inició una nueva etapa de trabajos en la montaña. Mediante una operación aérea, se retiraron los dos módulos activos de los sistemas O’Bell’X, dispositivos tecnológicos destinados al desencadenamiento preventivo de avalanchas que funcionan en sectores estratégicos del cerro.
Estos sistemas permiten realizar disparos preventivos a distancia para controlar el riesgo de avalanchas. Su mantenimiento incluye la revisión de los equipos de comunicación, las baterías y los sistemas de gases, tareas fundamentales para conservar su operatividad de cara a la próxima temporada.
La tarea marca el comienzo de una etapa de revisión y preparación de los equipos fuera de su emplazamiento invernal. Se trata de sistemas concebidos para ser desmontados durante los meses sin nieve: se retiran los módulos operativos, mientras que las estructuras de soporte ancladas al terreno permanecen instaladas en la montaña.
La maniobra requiere logística aérea debido a las dimensiones y el peso de los equipos, además de las características del terreno. Esta operación permite trabajar sobre tecnología clave para la prevención de avalanchas sin mantener los módulos activos instalados durante todo el año.
Tecnología para intervenir en sectores críticos
Catedral incorporó dos sistemas O’Bell’X en 2022, desarrollados por la empresa francesa MND, con el objetivo de sumar herramientas tecnológicas al trabajo especializado de la Patrulla. Están ubicados en dos sectores de particular relevancia para la prevención de avalanchas: La Triangular y La Hoyita.
Se trata de áreas donde la pendiente, la exposición y las dificultades de acceso hacen especialmente importante contar con alternativas para realizar intervenciones preventivas. Los dispositivos permiten activar el procedimiento a distancia, sin que los patrulleros tengan que llegar físicamente hasta el lugar exacto para realizar la detonación.
El funcionamiento se basa en una mezcla de gases que, al activarse dentro de una cámara de combustión, genera una onda expansiva sobre el manto de nieve. Cuando las condiciones lo requieren, esa acción permite desencadenar desprendimientos preventivos controlados y reducir la acumulación inestable en sectores identificados como críticos.
Durante la temporada invernal 2026 se realizaron aproximadamente 15 tiros mediante estos dispositivos, como parte de las intervenciones preventivas definidas en función de las condiciones de la montaña. Su uso requiere seguimiento, controles y preparación para responder cuando el equipo especializado determina que es necesario intervenir.
La posibilidad de operar de forma remota constituye una ventaja especialmente importante en zonas de difícil acceso. Permite realizar intervenciones sin que el personal deba desplazarse hasta el punto exacto de detonación, reduciendo su exposición y ampliando las herramientas disponibles para gestionar el riesgo de avalanchas.
Cómo se integran al operativo de seguridad
Los O’Bell’X forman parte del Plan de Intervención de Desencadenamiento de Avalanchas (PIDA), el procedimiento que lleva adelante el equipo de Patrulla de Catedral cuando las nevadas y las condiciones del manto níveo hacen necesaria una intervención preventiva.
La tecnología no reemplaza la evaluación profesional ni la decisión del equipo especializado. Es una herramienta que amplía las posibilidades de intervención dentro de un operativo que contempla el análisis de las condiciones de la nieve, la identificación de sectores críticos y la definición de las acciones necesarias antes de habilitar determinadas áreas.
La prevención es fundamental tanto para las personas que disfrutan de la montaña como para las condiciones de operación de los sectores y la infraestructura que pueden verse expuestos a desprendimientos. La evaluación del riesgo y la decisión de intervenir corresponden al equipo responsable de la seguridad en montaña.
Retirar los módulos también es parte del mantenimiento
Una de las características de los O’Bell’X es que sus módulos activos son desmontables. Esto permite retirarlos durante el período sin operación invernal, facilitando los trabajos técnicos fuera de su emplazamiento y evitando que permanezcan instalados durante los meses en los que no son necesarios para las intervenciones preventivas propias del invierno.
El mantenimiento incluye verificaciones de los sistemas de comunicación, controles de carga de las baterías, recambio de los tubos de oxígeno e hidrógeno y comprobaciones para detectar posibles fugas de estos gases. Son tareas específicas que permiten revisar componentes fundamentales para el funcionamiento de los dispositivos y preparar los equipos para su próximo ciclo operativo.
Cada sistema está compuesto por una estructura de soporte fijada al terreno y un módulo operativo que se coloca sobre ella. De acuerdo con los datos técnicos difundidos cuando se instalaron en Catedral, el módulo desmontable tiene un peso aproximado de 530 kilos sin las botellas de gas y unas dimensiones de alrededor de tres metros por 1,9 metros. Estas características permiten dimensionar la complejidad logística de su manipulación y traslado.
Por eso, durante el cierre de temporada no se desmonta toda la instalación: se retiran los módulos activos, mientras que las estructuras de soporte permanecen ancladas en la montaña. Esta configuración permite realizar el mantenimiento fuera de su emplazamiento y organizar la posterior reinstalación, sin repetir el montaje completo de la infraestructura.
El trabajo en la montaña continúa después del invierno
La operación con helicóptero es parte de una etapa menos visible de la actividad de Cerro Catedral: la que comienza cuando termina la temporada de esquí y se ponen en marcha los trabajos necesarios para preparar la siguiente.
En paralelo con las tareas de mantenimiento y revisión, Catedral ya trabaja en la instalación de un nuevo sistema para la temporada invernal 2027, con el objetivo de continuar incorporando tecnología de punta y mantener los estándares que exige la operación de la montaña.
La planificación, el mantenimiento de los equipos y la infraestructura, la revisión de los sistemas operativos y la incorporación de nuevas tecnologías forman parte de un proceso que se extiende durante todo el año. La preparación para el invierno no comienza con la primera nevada ni termina con el cierre de los medios de elevación: se construye también durante los meses en los que la montaña cambia de estación, con trabajos técnicos, controles y operaciones logísticas que muchas veces no están a la vista, pero que son fundamentales para cada nueva temporada.Cerro Catedral: el mantenimiento de los sistemas anti avalanchas continúa después de la temporada de invierno
Con el cierre de la temporada de invierno, Cerro Catedral inició una nueva etapa de trabajos en la montaña. Mediante una operación aérea, se retiraron los dos módulos activos de los sistemas O’Bell’X, dispositivos tecnológicos destinados al desencadenamiento preventivo de avalanchas que funcionan en sectores estratégicos del cerro.
Estos sistemas permiten realizar disparos preventivos a distancia para controlar el riesgo de avalanchas. Su mantenimiento incluye la revisión de los equipos de comunicación, las baterías y los sistemas de gases, tareas fundamentales para conservar su operatividad de cara a la próxima temporada.
La tarea marca el comienzo de una etapa de revisión y preparación de los equipos fuera de su emplazamiento invernal. Se trata de sistemas concebidos para ser desmontados durante los meses sin nieve: se retiran los módulos operativos, mientras que las estructuras de soporte ancladas al terreno permanecen instaladas en la montaña.
La maniobra requiere logística aérea debido a las dimensiones y el peso de los equipos, además de las características del terreno. Esta operación permite trabajar sobre tecnología clave para la prevención de avalanchas sin mantener los módulos activos instalados durante todo el año.
Tecnología para intervenir en sectores críticos
Catedral incorporó dos sistemas O’Bell’X en 2022, desarrollados por la empresa francesa MND, con el objetivo de sumar herramientas tecnológicas al trabajo especializado de la Patrulla. Están ubicados en dos sectores de particular relevancia para la prevención de avalanchas: La Triangular y La Hoyita.
Se trata de áreas donde la pendiente, la exposición y las dificultades de acceso hacen especialmente importante contar con alternativas para realizar intervenciones preventivas. Los dispositivos permiten activar el procedimiento a distancia, sin que los patrulleros tengan que llegar físicamente hasta el lugar exacto para realizar la detonación.
El funcionamiento se basa en una mezcla de gases que, al activarse dentro de una cámara de combustión, genera una onda expansiva sobre el manto de nieve. Cuando las condiciones lo requieren, esa acción permite desencadenar desprendimientos preventivos controlados y reducir la acumulación inestable en sectores identificados como críticos.
Durante la temporada invernal 2026 se realizaron aproximadamente 15 tiros mediante estos dispositivos, como parte de las intervenciones preventivas definidas en función de las condiciones de la montaña. Su uso requiere seguimiento, controles y preparación para responder cuando el equipo especializado determina que es necesario intervenir.
La posibilidad de operar de forma remota constituye una ventaja especialmente importante en zonas de difícil acceso. Permite realizar intervenciones sin que el personal deba desplazarse hasta el punto exacto de detonación, reduciendo su exposición y ampliando las herramientas disponibles para gestionar el riesgo de avalanchas.
Cómo se integran al operativo de seguridad
Los O’Bell’X forman parte del Plan de Intervención de Desencadenamiento de Avalanchas (PIDA), el procedimiento que lleva adelante el equipo de Patrulla de Catedral cuando las nevadas y las condiciones del manto níveo hacen necesaria una intervención preventiva.
La tecnología no reemplaza la evaluación profesional ni la decisión del equipo especializado. Es una herramienta que amplía las posibilidades de intervención dentro de un operativo que contempla el análisis de las condiciones de la nieve, la identificación de sectores críticos y la definición de las acciones necesarias antes de habilitar determinadas áreas.
La prevención es fundamental tanto para las personas que disfrutan de la montaña como para las condiciones de operación de los sectores y la infraestructura que pueden verse expuestos a desprendimientos. La evaluación del riesgo y la decisión de intervenir corresponden al equipo responsable de la seguridad en montaña.
Retirar los módulos también es parte del mantenimiento
Una de las características de los O’Bell’X es que sus módulos activos son desmontables. Esto permite retirarlos durante el período sin operación invernal, facilitando los trabajos técnicos fuera de su emplazamiento y evitando que permanezcan instalados durante los meses en los que no son necesarios para las intervenciones preventivas propias del invierno.
El mantenimiento incluye verificaciones de los sistemas de comunicación, controles de carga de las baterías, recambio de los tubos de oxígeno e hidrógeno y comprobaciones para detectar posibles fugas de estos gases. Son tareas específicas que permiten revisar componentes fundamentales para el funcionamiento de los dispositivos y preparar los equipos para su próximo ciclo operativo.
Cada sistema está compuesto por una estructura de soporte fijada al terreno y un módulo operativo que se coloca sobre ella. De acuerdo con los datos técnicos difundidos cuando se instalaron en Catedral, el módulo desmontable tiene un peso aproximado de 530 kilos sin las botellas de gas y unas dimensiones de alrededor de tres metros por 1,9 metros. Estas características permiten dimensionar la complejidad logística de su manipulación y traslado.
Por eso, durante el cierre de temporada no se desmonta toda la instalación: se retiran los módulos activos, mientras que las estructuras de soporte permanecen ancladas en la montaña. Esta configuración permite realizar el mantenimiento fuera de su emplazamiento y organizar la posterior reinstalación, sin repetir el montaje completo de la infraestructura.
El trabajo en la montaña continúa después del invierno
La operación con helicóptero es parte de una etapa menos visible de la actividad de Cerro Catedral: la que comienza cuando termina la temporada de esquí y se ponen en marcha los trabajos necesarios para preparar la siguiente.
En paralelo con las tareas de mantenimiento y revisión, Catedral ya trabaja en la instalación de un nuevo sistema para la temporada invernal 2027, con el objetivo de continuar incorporando tecnología de punta y mantener los estándares que exige la operación de la montaña.
La planificación, el mantenimiento de los equipos y la infraestructura, la revisión de los sistemas operativos y la incorporación de nuevas tecnologías forman parte de un proceso que se extiende durante todo el año. La preparación para el invierno no comienza con la primera nevada ni termina con el cierre de los medios de elevación: se construye también durante los meses en los que la montaña cambia de estación, con trabajos técnicos, controles y operaciones logísticas que muchas veces no están a la vista, pero que son fundamentales para cada nueva temporada.