Vendieron 170 bolsones de verduras para que un compañero pudiera viajar a Bariloche
Los estudiantes de sexto año de Economía del Instituto La Santísima Trinidad, de la ciudad cordobesa de Villa María, se organizaron para que un compañero que no podía afrontar los gastos del viaje de egresados pudiera acompañarlos a Bariloche. Con la venta de bolsones de verduras y la colaboración de la comunidad, consiguieron reunir el dinero necesario en pocos días.
La iniciativa surgió cuando los jóvenes conocieron la situación de Tiago y decidieron buscar una forma de que compartiera con ellos una de las experiencias más esperadas del último año de la secundaria.
“Es un compañero que siempre está con nosotros, es muy bueno y muy alegre para el grupo”, expresaron Guillermina Margaría, Julia Manavella y Guillermo Picca, integrantes del curso, al contar qué los motivó a llevar adelante la propuesta.
Una venta solidaria que superó las expectativas
Para alcanzar el objetivo, los estudiantes se organizaron junto a una madre de la comisión de padres, quien propuso vender bolsones de verduras para recaudar fondos.
Aunque al principio pensaban que una sola venta no alcanzaría para cubrir el costo del viaje, la respuesta de la comunidad superó sus expectativas: lograron vender cerca de 170 bolsones y también recibieron aportes económicos de personas que quisieron colaborar directamente.
Con el acompañamiento de sus familias y el compromiso de quienes se sumaron a la campaña, en pocos días reunieron la totalidad del dinero.
“Nos sorprendió la ayuda de la gente. Pensábamos que no íbamos a llegar, porque era mucha plata, pero pudimos”, relataron los estudiantes al medio Villa Maria Ya.
La sorpresa para Tiago
Una vez que alcanzaron el objetivo, llegó el momento de contarle a Tiago que podría viajar con el resto del curso. El joven no sabía que sus compañeros estaban organizando la colecta y, al recibir la noticia, se emocionó y les agradeció el gesto.
La alegría también alcanzó a su familia. Según contaron los estudiantes, su mamá les envió un mensaje de agradecimiento y expresó su felicidad por lo que habían hecho por su hijo.
“No podíamos ir a Bariloche y que faltara Tiago. Tenía que ir”, afirmaron los jóvenes, para quienes era importante compartir el viaje con el curso completo.
La iniciativa también fue destacada por docentes y psicopedagogas de la institución, quienes señalaron que surgió de manera espontánea entre los propios estudiantes y que era la primera vez que se realizaba una acción de estas características en el establecimiento.