2026-10-27

Río Negro duplicó el número de empresas con Certificado B: “Estamos convencidos de que el desarrollo es sostenible o no es desarrollo”

El director ejecutivo de la Agencia de Desarrollo Económico provincial afirmó que se seguirá en este camino.

El director ejecutivo de la Agencia de Desarrollo Económico de Río Negro (Adern), Sergio Iglesias, destacó la relevancia de haber sumado diez empresas con Certificado B en la provincia, duplicando el número de firmas con esa condición en el territorio rionegrino. La calificación remite a modelos de negocio de triple impacto, es decir, que tienen en cuenta lo económico, lo social y lo ambiental. Precisamente, la entrega de los diplomas que acreditaron el logro se realizó durante un encuentro denominado Futuros sostenibles RN, en el hotel Cacique Inacayal de Bariloche. El funcionario resaltó: “La elección de la ciudad no es azarosa. La localidad tiene una conciencia de impacto positivo, algo que no se genera únicamente sobre el ambiente, sino también en lo económico y a partir del esquema de gobernanza de las empresas”.

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Cabe indicar que el aumento de emprendimientos con el sello “B” responde al resultado obtenido a partir del programa de Aceleración B, iniciativa desarrollada por Adern junto con la Secretaría de Energía de la provincia y Sistema B. “Cuando nosotros comenzamos este trabajo, el mayor núcleo de empresas certificadas estaba en Bariloche. Por ese motivo, se escogió a la ciudad para llevar a cabo este encuentro, con el fin de generar una conciencia de efecto dominó que, desde acá, se contagie al resto de la provincia”, dijo Iglesias.

Sergio Iglesias sostuvo que la intención es, el año próximo, volver a duplicar el número de empresas con Certificado B.

—Cuando se alude a triple impacto, ¿a qué se apunta?

—Sabemos que las pymes tienen al lucro en su raíz. No es que las empresas deben dejar de generar ganancias o de lucrar, pero decimos que este lucro y esta producción de ganancias tienen que ser a través de un impacto positivo. Y eso debe darse en el ambiente, en lo social y en la gobernanza. Cuando nos referimos a la gobernanza, apuntamos a que las decisiones de quienes gobiernan las empresas deben generar un impacto positivo no únicamente en los empleados, sino también en los clientes. Es decir, estas decisiones de gobernanza deben hacer que las capacidades humanas de las personas crezcan.

—A eso, precisamente, remite la calificación “B”…

—Exactamente, el Certificado B habla de que se está generando un triple impacto positivo.

—Algo que, además de lo bueno que resulta para la sociedad, implica un beneficio para la propia empresa…

—Sí, porque, a las empresas, más allá de la visibilidad, les permite la apertura de un mercado. En la actualidad, lo competitivo no pasa únicamente por el desarrollo de un producto, sino también por la condición que tienen las empresas. Se acaba de reglamentar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, y, si bien lo que hace ese convenio es tender a la baja de aranceles para poder exportar, en Europa existe una conciencia de mercado que se traduce en que únicamente contraten proveedores con Certificados B. Entonces, ahora, nosotros estamos dentro de ese esquema. La Agencia de Desarrollo Económico, con la Subsecretaría de Comercio Exterior, está tratando de mirar un poquitito más allá de la apertura del mercado tradicional. Queremos generar esta condición en nuestras pymes para que tengan la posibilidad de competir.

—¿Cómo fue el trayecto de conseguir este avance en la Certificación B?

—Hace dos años armamos la Agencia de Desarrollo Económico y nos tomamos un trabajo de hormiga, muy de docencia, para poder generar lo que ha sido el corolario con el encuentro Futuros sostenibles RN. Estamos convencidos de que el desarrollo es sostenible o no es desarrollo.

—En la actualidad, ¿cómo se ubica Río Negro en el panorama nacional respecto al triple impacto?

­—Con veinte empresas B certificadas, nos convertimos en la tercera provincia del interior. Tenemos por arriba a Córdoba y Mendoza, la última con veintiuna empresas, es decir, sólo una más. Pero, además, hay ciento cincuenta empresas rionegrinas que están utilizando la medición de B Impact, que es el inicio para poder certificar. Con lo cual, me parece que hemos generado una conciencia sobre el tema. Río Negro posee un ecosistema de empresas ágiles. El vínculo entre el Estado y el privado cambió el paradigma. La definición de políticas públicas del Estado la hacemos en conjunto con el privado, que hoy está demandando este acompañamiento.

—El Certificado B abarca a la multiplicidad de rubros, ¿verdad?

—Sí, exacto. Llegamos a todas las actividades económicas, a todas las personas jurídicas, sean empresas SAS, SRL, cooperativas, sociedades unipersonales… Y alcanzamos a las distintas actividades incluidas dentro de nuestra matriz, como agricultura, fruticultura, ganadería, minería… Es decir, ninguna actividad económica queda exenta.

—¿Cuál es la perspectiva sobre cómo se continuará en este tema?

—Nos habíamos propuesto poder duplicar la cantidad de empresas que teníamos certificadas y lo logramos. Ahora nos proponemos lo mismo, es decir, el año próximo poder volver a duplicar la cantidad de empresas certificadas en Río Negro. Y, obviamente, que exista una mayor cantidad de empresas que estén haciendo su medición de impacto.

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