Conflicto en El Manso: la Justicia ordenó abrir una tranquera y entregar las llaves a una familia aislada
Una familia de El Manso Inferior que durante años cruzó un campo para llegar a la Ruta 83 quedó sin su acceso habitual cuando el propietario colocó un candado en una tranquera. La situación comprometió el abastecimiento de alimentos, el traslado de su producción y la posibilidad de salir ante una emergencia médica. La jueza del juzgado Multifueros de El Bolsón dictó una medida cautelar que obliga al dueño del terreno a permitir el paso durante tres meses.
El conflicto afecta a un grupo familiar que vive del otro lado del río Manso y que históricamente utilizó ese recorrido para comunicarse con el resto de la zona. Para llegar a la ruta, sus integrantes cruzaban el río en bote hasta un predio particular, donde dejaban un vehículo. Desde allí accedían a una tranquera de madera que uno de los pobladores había construido con autorización del propietario.
Ese sistema funcionó durante años sin inconvenientes, hasta que el dueñodel campo, así consta en la demanda, decidió colocar un candado e impedirles el acceso. La familia sostuvo que desconocía los motivos de esa decisión y advirtió sobre las dificultades que provocaba el cierre.
El paso resulta fundamental para sus actividades cotidianas. Los pobladores crían vacas, ovejas y aves, y necesitan trasladar su producción para venderla, comprar víveres y transportar alimentos y forraje para los animales. La restricción también afecta la posibilidad de ingresar mercadería y otros productos necesarios para su subsistencia.
La situación adquiere especial gravedad por las condiciones de salud de algunos integrantes del grupo familiar. Entre ellos hay una mujer de avanzada edad con distintas dolencias, un hombre con problemas cardíacos y una niña con discapacidad. En la presentación se advirtió que la imposibilidad de utilizar el acceso habitual podía representar un riesgo ante una emergencia médica.
El conflicto ya había motivado la intervención del Juzgado de Paz de El Manso, que estableció una solución provisoria por 90 días. La disposición contemplaba un candado con dos llaves, una para el propietario y otra para la familia, de manera que ambas partes pudieran utilizar la tranquera.
Ante el vencimiento de ese plazo, uno de los pobladores acudió al fuero civil, con el patrocinio de la Defensa Pública, para solicitar una medida cautelar de no innovar que permitiera conservar las condiciones de acceso.
La jueza consideró acreditado el uso tradicional del camino a partir de la documentación presentada y de la intervención previa del Juzgado de Paz. También evaluó que la imposibilidad de circular por ese sector podía ocasionar graves perjuicios económicos, de subsistencia y de salud.
La sentencia hizo lugar a la medida cautelar y ordenó al propietario del inmueble, ubicado sobre la Ruta 83, a unos tres kilómetros del Puente Verde del río Foyel, garantizar el paso de la familia por el sendero y la tranquera existentes en el predio. La disposición establece que deberá mantenerse el sistema de candado con dos llaves, para que ambas partes puedan utilizar el acceso.
La medida tendrá una vigencia de tres meses y no resuelve de manera definitiva el derecho de paso. La familia deberá presentar la demanda correspondiente o acreditar el inicio de una mediación prejudicial dentro de los diez días fijados en la resolución.