En Greenpeace analizan lo que podrá suceder en la Patagonia con los incendios: entre el Súper Niño y las decisiones de Milei
El coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, brindó un panorama de lo que puede aguardarse en esta zona de la Patagonia en materia de incendios.
De tal manera, explicó: “En cuanto a las precipitaciones, venimos de un otoño, invierno y primavera diferentes a lo que han sido los últimos dos años, tanto a nivel lluvias como nieve. Eso cambia las condiciones con respecto a los dos veranos anteriores, donde se venía de sequías importantes”.
“Incendios forestales van a seguir produciéndose, por negligencia, intencionalidad o fenómenos naturales como las tormentas eléctricas, que serán cada vez más frecuentes por la crisis climática, pero no estamos en la misma situación de alarma que existía antes por la sequía que había”, apreció.
En tal sentido, indicó: “Sin hacer futurología, deberíamos tener un verano más ‘normal’, más parecido a lo que ha sucedido en otros tiempos, con un promedio de unas ocho o nueve mil hectáreas de pérdidas de bosque andino patagónico —sin restarle valor a esa cantidad—, y no las treinta mil de 2025 o las más de sesenta mil de 2026”.
“El Súper Niño ha traído gran cantidad de precipitaciones y está generando una humedad en el bosque que permitirá afrontar el verano de manera diferente”, señaló Giardini, añadiendo: “Probablemente, la lluvia continúe durante la primavera. Luego, en enero y febrero, habrá temperaturas altas, ingresando en una etapa más seca”. En ese punto, advirtió: “Es probable que el verano se ‘expanda’ hasta entrado un poco el otoño, lo que haría que esa época no fuera tan lluviosa y se produjeran temperaturas altas, por lo cual el riesgo de incendios podría extenderse un poco más de lo normal”.
Por otra parte, diferenció: “En la región patagónica sur, en la zona más cercana a Tierra del Fuego y Santa Cruz, se espera una situación de mayor riesgo que en la Patagonia Norte, porque no están teniendo, ni se espera que tengan durante esta primavera, el nivel de lluvia que se dio en el otro sector”.
El referente de Greenpeace aclaró que sus expresiones se basaban “en las proyecciones del Súper Niño que hay hasta este momento, en octubre”. Así, consideró: “Seguramente, el mes que viene habrá más precisiones”.
En cuanto a las tormentas eléctricas, observó: “Están produciéndose más frecuentemente y son un factor preocupante, porque un rayo puede caer en una zona de difícil acceso. El verano pasado, eso pasó bastante. Obviamente, fue lo que sucedió en el Parque Nacional Los Alerces, por ejemplo”.
De esa manera, Giardini apuntó que situaciones de ese tipo “impiden el ataque rápido al fuego, lo que provoca que el incendio pueda expandirse con velocidad”.
“Las tormentas eléctricas, además, suceden en una época seca, produciendo una situación complicada”, sumó, advirtiendo que “generan un gran riesgo de incendios de origen natural, aunque lo de natural es una forma de decir, porque se trata de algo agravado por la crisis climática”.
En lo referido a equipamiento y preparación para enfrentar el fuego, en tanto, el representante de Greenpeace sostuvo: “Se nota que las provincias han avanzado bastante en las tareas de prevención, sobre todo en lo que hace a la información. Se habla de la problemática fuera de la época de incendios, con la colaboración de universidades y organizaciones sociales; eso es muy bueno”.
“Además, algunas provincias están avanzando con mayor dotación de presupuesto”, apuntó, aunque aclaró que “el escenario de crisis climática exige mucho más”. De ese modo, afirmó: “A nivel Nación, no se está mejorando nada; por el contrario, se redujo el presupuesto. De hecho, los fondos para la Ley de Bosques serán nuevamente bajos. Al mismo tiempo, el Gobierno nacional, al haber eliminado el fideicomiso que obligaba a que esos fondos, si no se gastaban, quedaran siempre para la cuestión de bosques, puede destinarlos a otra cosa con una resolución, con lo cual no hay fondos garantizados para las provincias en lo que es manejo de bosques y prevención”.
Asimismo, aseveró: “Al haber movido el Servicio de Manejo del Fuego al Ministerio de Seguridad con un enfoque de emergencia, pondrán plata sólo si llegan a ver que es muy necesario, caso contrario, no lo harán. Todo entra en términos de catástrofe, no de prevención. En ese sentido, el escenario no es bueno. Además, los brigadistas siguen precarizados, y la cantidad que hay en Parque Nacionales es la mitad de lo que debería ser”.
“En ese marco, es preocupante que el Gobierno insista en modificar la Ley de Bosques para permitir más deforestación. La política de Javier Milei en cuestiones ambientales ha sido dirigida a tratar de flexibilizar todo. Lo ha hecho con la Ley de Glaciares, y también derogando la Ley de Tierras. Y lo ha intentado y no pudo con la Ley de Manejo del Fuego, que frena por un tiempo la venta de espacios afectados por incendios”, concluyó Giardini.