El Hogar Betania necesita ayuda para seguir acompañando a mujeres en situación de calle de Bariloche
En Bariloche, el Hogar Betania ofrece un lugar donde las mujeres que atraviesan una situación de calle pueden encontrar una cama, un plato de comida y un espacio de contención para empezar a reconstruir sus vidas.
Betania funciona desde hace ocho años como dispositivo de la Fundación Emaús, que también sostiene otros espacios de asistencia social. Durante una entrevista, realizada en las instalaciones del hogar, Luz Vásquez, referente general del dispositivo, Rodrigo “Polaco” Rapela, presidente de la Fundación y Marta Martínez Infante de la Comisión de Finanzas, contaron que necesitan el acompañamiento de la comunidad para mejorar las condiciones del lugar.
El hogar está destinado a mujeres mayores de edad que se encuentran en situación de calle y no están acompañadas por niños. La permanencia depende de las circunstancias de cada persona y del proceso que necesite atravesar para encontrar una alternativa habitacional.
Algunas mujeres se quedan una noche o un fin de semana; otras necesitan permanecer durante varias semanas. Durante ese tiempo, reciben alojamiento, alimentación, ropa y acompañamiento cotidiano. También participan de las tareas de limpieza, orden y preparación de las comidas como parte de la convivencia.
Luz explicó que el objetivo no es que las mujeres permanezcan allí indefinidamente, sino que puedan recuperar herramientas y fortalezas para volver a desenvolverse de manera autónoma.
La idea es que Betania sea “un lugar cómodo e incómodo a la vez”: un espacio cálido y de contención, pero que también ayude a recuperar la iniciativa, desarrollar un proyecto personal y encontrar una salida a la situación que las llevó a necesitar alojamiento.
En ese camino, las acompañan para que puedan buscar trabajo, desarrollar pequeños emprendimientos o encontrar alternativas para sostenerse. La elaboración de budines, talleres de manualidades y otras iniciativas pueden convertirse en un primer paso para recuperar la confianza y generar ingresos, aunque no alcancen de inmediato para afrontar el costo de un alquiler.
Las mujeres llegan derivadas de distintos espacios de Bariloche, como el hospital, las comisarías, las escuelas y las áreas municipales. El ingreso se coordina principalmente con el área de Género del municipio, cuyo equipo técnico evalúa cada situación y determina cuál es el dispositivo más adecuado. La articulación institucional también permite acompañar a mujeres que primero necesitan atención hospitalaria o atravesar otras instancias de asistencia antes de llegar al hogar.
En ese trabajo conjunto, la incorporación reciente de profesionales de salud representa un avance importante. Desde la fundación, destacaron el acompañamiento del municipio y la llegada de personal sanitario, que permite abordar necesidades que hasta ahora resultaban difíciles de atender.
La falta de espacio un límite para el funcionamiento
El principal obstáculo del Hogar Betania es la infraestructura. La casa fue cedida por el municipio mediante un acuerdo que permitió poner en marcha el dispositivo, pero sus características ya no responden a todas las necesidades que aparecen en la atención cotidiana.
La capacidad es de ocho mujeres y, aunque el movimiento varía, desde febrero y marzo la casa se mantiene con una circulación intensa y períodos de ocupación plena. La falta de lugar llegó a impedir el ingreso de mujeres que necesitaban alojamiento, explicaron.
“Nos parte el alma que tenemos que dejar gente afuera, porque no hay capacidad”, expresó Polaco Rapela, presidente de la Fundación Emaús.
Además, el edificio tiene habitaciones y baños en la planta alta, a la que se accede por una escalera. Esa distribución representa una dificultad para mujeres con problemas de movilidad o determinadas situaciones de salud. También condiciona la convivencia cuando las necesidades de quienes llegan son diferentes y requieren espacios separados.
Aunque la casa tiene tres habitaciones, una debe utilizarse como depósito. Allí se acumulan las donaciones que después se clasifican y se trasladan a la feria mensual que organiza la fundación. La falta de un espacio adecuado obliga a mover grandes cantidades de objetos por una escalera estrecha y resta lugar para alojar a más personas.
Los baños también necesitan mejoras y hay problemas de humedad en las paredes. Entre las prioridades, mencionaron la construcción de un baño accesible en la planta baja y la ampliación de las instalaciones para liberar espacio y mejorar las condiciones de funcionamiento.
Desde la fundación, señalaron que un equipo técnico municipal ya visitó el lugar y elaboró una propuesta de ampliación. La expectativa es avanzar con ese proyecto, para el que habían recibido el compromiso de acompañamiento una vez finalizadas las tareas vinculadas al Plan Calor y al invierno. Para este proyecto, se necesitaría apoyo con mano de obra
A las limitaciones edilicias, se suma la necesidad de contar con más herramientas para atender situaciones complejas de salud. “Lo hacemos con cariño, pero el cariño no alcanza. Para ser eficiente necesitamos ayuda”, señaló.
La incorporación de una médica generalista y de una profesional de psiquiatría vinculada al área de Género municipal abre una posibilidad de acompañamiento que hasta hace poco no tenían. Según explicaron, la psiquiatra comenzó a trabajar con el dispositivo recientemente.
Sin embargo, desde la fundación consideran que muchas veces es necesario realizar un seguimiento a las mujeres que atienden. Las condiciones del edificio también pueden influir en esta problemática: la convivencia en habitaciones compartidas y la circulación por una escalera estrecha pueden representar complicaciones en algunas situaciones particulares.
Una feria de economía circular que sostiene el hogar
Una parte importante de los recursos que genera la fundación proviene de una feria de artículos usados que se realiza el segundo jueves de cada mes. La iniciativa nació como una feria navideña y creció hasta convertirse en una fuente de ingresos para sostener las actividades de Emaús.
La feria se realiza un día, pero el trabajo se extiende durante todo el mes. Un grupo de voluntarias y voluntarios recibe, clasifica, guarda y traslada las donaciones para ponerlas a la venta. Las propias mujeres alojadas en Betania también participan de distintas tareas.
Lo recaudado contribuye a afrontar gastos cotidianos y necesidades de la casa. Además, la feria permite recuperar y reutilizar objetos que todavía pueden ser útiles para otras personas.
Pero el esfuerzo no alcanza para resolver las necesidades estructurales. Mientras el municipio sostiene una parte importante del funcionamiento y también reciben apoyo económico de la Fundación Arelauquen, que destinan a salarios, las mejoras edilicias y otros gastos requieren recursos adicionales.
Cómo colaborar con el Hogar Betania
Además de las donaciones para la feria, es fundamental la ayuda económica, materiales de construcción, mano de obra y aportes que permitan mejorar las instalaciones y ampliar la capacidad de atención.
Desde la Fundación Emaús, plantearon que la participación de empresas, instituciones y particulares puede contribuir a concretar las obras que necesitan. Entre los objetivos, está liberar el espacio que hoy se usa como depósito, mejorar los baños y contar con instalaciones más accesibles.
También buscan retomar proyectos de mejoramiento habitacional para mujeres que, aunque atraviesan una situación de calle, podrían tener la posibilidad de construir una vivienda con ayuda de familiares o contar con un terreno donde iniciar una solución habitacional.
Después de ocho años de trabajo, el hogar mantiene su objetivo de acompañar a mujeres que necesitan un lugar para recuperarse y volver a proyectar su vida. “Queda el vínculo. Siempre intentamos seguir acompañándolas. Pero la idea, siempre les decimos, es que traten de no tener que necesitar nuevamente este lugar”, expresó Luz.
Quienes quieran conocer el trabajo de la organización o colaborar pueden buscar a Fundación Emaús Bariloche y Hogar Betania en sus redes sociales: @fundacion.emaus y @hogar.betania / Facebook Hogar Betania Bariloche.