Descubrieron una flor en Perú y la bautizaron en homenaje a Lionel Messi
Una flor de tonos celestes y blancos que crece en las laderas rocosas de los Andes de Perú lleva desde ahora el nombre de Lionel Messi. Se trata de Salvia messii, una nueva especie de arbusto aromático que fue descrita formalmente por un equipo de botánicos y cuyo aspecto evoca los colores de la camiseta de la Selección argentina. Sin embargo, detrás del homenaje al capitán argentino hay una advertencia ambiental: la planta se encuentra en peligro de extinción.
La especie pertenece a la familia de las lamiáceas, a la que también corresponden plantas conocidas como la albahaca, la menta y el romero. Puede alcanzar hasta un metro y medio de altura y habita laderas rocosas con vegetación dispersa, donde comparte el paisaje con cactus y otros arbustos perennes.
Sus flores presentan un tubo blanco y un labio superior de color celeste claro, mientras que las brácteas —estructuras que acompañan a las flores— tienen tonalidades fucsias. Esa combinación inspiró a los investigadores a elegir un nombre que rinde homenaje al futbolista argentino.
Aunque las poblaciones de esta planta eran conocidas desde 2009, recién ahora los científicos reunieron el material necesario para describirla formalmente y establecer sus características.
Una investigación que llevó años
La descripción de Salvia messii estuvo a cargo de los botánicos Paúl Gonzáles, del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Rolando Uría, investigador independiente de Argentina; y Jean Capcha-Ramos, de Perú. Los resultados fueron publicados en la revista científica Phytotaxa.
Para confirmar la identidad de la especie, el equipo realizó exploraciones de campo entre 2023 y 2025. Durante esas campañas recolectó ejemplares a una altitud de entre 2.000 y 2.400 metros sobre el nivel del mar.
El trabajo también incluyó el análisis de más de diez flores maduras mediante microscopía y la comparación de las muestras con colecciones de herbarios nacionales e internacionales. Estos procedimientos permitieron reunir la evidencia necesaria para distinguirla y documentarla como una especie nueva para la ciencia.
Una especie amenazada por los incendios y las sequías
Más allá de su particular nombre, Salvia messii enfrenta un panorama preocupante. Su distribución conocida está restringida a seis localidades de los departamentos peruanos de Lima e Ica, una presencia geográfica limitada que aumenta su vulnerabilidad frente a las alteraciones ambientales.
Entre las principales amenazas identificadas por los investigadores figuran los incendios recurrentes, la construcción de carreteras y las sequías, factores que afectan el entorno donde se desarrolla la planta.
Ante esta situación, los científicos propusieron conservar muestras de sus semillas en bancos de germoplasma. Esta estrategia permite resguardar material genético vegetal y podría contribuir a preservar la especie frente a eventuales pérdidas de sus poblaciones naturales.
El caso también pone de relieve la importancia de proteger los ecosistemas que se encuentran fuera de las áreas naturales protegidas, donde numerosas especies pueden quedar expuestas a distintas presiones sin contar con medidas específicas de conservación.
Messi, un nombre que también está en la naturaleza
El homenaje científico al capitán argentino no se limita a esta flor. Especialistas de distintas disciplinas han elegido el apellido Messi para identificar otras especies animales, vegetales y organismos prehistóricos.
Claudio Bertonatti, investigador del Centro de Ciencias Naturales, Ambientales y Antropológicas de la Universidad Maimónides, destacó que la ciencia también está atravesada por las pasiones y los valores de la sociedad.
“La investigación científica es una construcción humana, por lo que un naturalista o un científico no trabaja aislado de los valores y pasiones que transmiten personalidades como el futbolista Leo Messi. Esto explica que especialistas de tan diferentes grupos de seres vivos y de diferentes regiones converjan en un homenaje que perpetúa su nombre”, señaló.
Entre las especies que llevan el nombre del futbolista se encuentran el hongo Cercopemyces messii, hallado en el Parque Nacional Baritú, en Salta; la araña patagónica Acanthogonatus messii; la lagartija de la Puna Liolaemus messii; el cóndor prehistórico Vultur messii y el braquiópodo prehistórico Discinisca messii.
Para Bertonatti, estos descubrimientos también pueden convertirse en una oportunidad para despertar el interés de las nuevas generaciones por la ciencia y la naturaleza.
“Ojalá que los hallazgos de estas especies de animales y vegetales despierten nobles vocaciones en los jóvenes para que, como Messi, puedan desarrollarse a fuerza de perseverancia, humildad, disciplina, sencillez, compañerismo, amor por su tierra, empatía y liderazgo positivo”, expresó.
Así, el nombre del campeón del mundo vuelve a trascender las canchas y queda asociado a una nueva especie de la biodiversidad sudamericana. Pero el descubrimiento de Salvia messii deja, además del homenaje, un llamado de atención sobre la necesidad de proteger los ambientes naturales que albergan especies únicas y vulnerables.