Perder la visión, recuperar la autonomía y volver a salir: una propuesta de Los Búhos por el Día del Bastón Blanco
Pablo Noves, presidente y referente de la organización, conoce de cerca las dificultades que implica atravesar la pérdida de la visión y adaptarse a una nueva realidad. Desde su propia experiencia, busca acompañar a otras personas que, después de perder la vista, encuentran dificultades para retomar sus actividades cotidianas y volver a vincularse con su entorno.
Aceptar la pérdida de la visión y volver a empezar
Noves reconoce que perder un sentido implica un proceso complejo, atravesado por preguntas, incertidumbre y cambios profundos en la vida cotidiana. En su caso, la aceptación no fue inmediata: le llevó dos años y medio, con un acompañamiento psicológico intenso durante buena parte de ese período y el apoyo fundamental de su familia.
“Cuando perdés un sentido, te agarra un problema así y lo primero que hacés es quedarte en tu casa y preguntarte por qué me tocó a mí”, comentó en El Cordillerano Radio.
A partir de esa experiencia, uno de sus principales objetivos es incentivar a otras personas con discapacidad visual a salir de sus hogares, encontrarse con otras personas y descubrir actividades que les permitan reconstruir sus rutinas.
“Yo siempre los incentivo a salir, los invito a hacer cualquier actividad, alguna charla o algo, para que salgan de la casa, se conecten con otras personas y tengan una vida social nuevamente como cualquier otra persona”, sostuvo.
El referente de Los Búhos señaló que en Bariloche todavía hay personas con discapacidad visual que encuentran dificultades para salir de sus casas y recuperar espacios de participación. Por eso, su trabajo consiste en acompañarlas de manera gradual, respetando sus tiempos y buscando alternativas que les permitan recuperar confianza y autonomía.
No siempre es sencillo. Noves reconoce que, en ocasiones, las estrategias que imagina no dan los resultados esperados y debe buscar otros caminos para llegar a cada persona.
“A veces me siento frustrado porque no me sale como yo pensaba, pero ahí es donde me pongo la meta: ¿cómo lo puedo resolver?, ¿cómo lo puedo trabajar? Y lo encaro por otro lado”, contó.
Define esa tarea como un “trabajo hormiguita”, construido día a día, que requiere paciencia, perseverancia y capacidad para comprender las necesidades de cada persona.
Entre las experiencias que recuerda está la de Mario, un hombre mayor que trabajó durante años en artesanías y en el Paseo de los Artesanos de Villa Los Coihues. Después de sufrir un glaucoma fulminante, quedó aislado en su casa.
Con él, Noves comenzó un proceso para recuperar paulatinamente los espacios de participación. Uno de los avances fue conseguir que se sumara a un taller de música cercano a su hogar, una actividad que disfruta y que representa una oportunidad para volver a salir.
“Todavía me cuesta trabajar para que salga de la casa, pero logré que salga un poquito a hacer un taller de música. Siempre pienso qué más puedo hacer para que pueda salir y sentirse autónomo nuevamente, como era antes”, explicó.
La experiencia refleja una de las dimensiones centrales de su trabajo: acompañar a cada persona para que pueda recuperar, a su propio ritmo, la confianza, los vínculos y la posibilidad de tomar decisiones sobre su propia vida.
Una propuesta diferente por el Día del Bastón Blanco
En el marco del Día Mundial del Bastón Blanco, que se conmemora cada 15 de octubre, la asociación Los Búhos organizó una actividad destinada especialmente a mujeres con discapacidad visual.
La iniciativa propone abordar un aspecto de la autonomía cotidiana que no siempre ocupa un lugar central en las actividades de inclusión: la elección de la ropa, la combinación de prendas y colores y la organización del vestuario de acuerdo con las necesidades de cada persona.
La charla estará a cargo de Daniela Ortiz, asesora de imagen que se capacitó para trabajar con personas con discapacidad visual y brindar herramientas adaptadas a sus necesidades.
“Pensamos hacer algo distinto. Más que hablar del bastón blanco, pensar para qué sirve y cómo podemos generar propuestas para las personas ciegas”, explicó Noves.
El encuentro está dirigido a mujeres con ceguera o baja visión que quieran incorporar recursos para elegir prendas, combinar colores y adaptar la organización de su vestuario a sus condiciones visuales.
La actividad se realizará el 17 de octubre, a las 17, en las instalaciones de Andes Ruca, ubicadas en Anasagasti 756, detrás de la sucursal de La Anónima de Alvarado, en Bariloche.
La propuesta busca ampliar las herramientas para la vida cotidiana y generar un espacio de encuentro en el que la autonomía también pueda construirse desde decisiones personales, como elegir qué ponerse y cómo expresar la propia identidad a través de la ropa.