Temía una mudanza: quiso impedir que sus hijos salieran de Bariloche, pero la Justicia rechazó el pedido
La Justicia de Familia de Bariloche rechazó el pedido de un padre para impedir que sus dos hijos cambiaran su lugar de residencia o salieran de la jurisdicción, ante la posibilidad de que su madre se mudara a otra ciudad. La jueza consideró que no había pruebas concretas de que la mujer tuviera esa intención ni de que existiera un riesgo inminente que justificara restringir los movimientos de los chicos.
La resolución fue dictada por la Unidad Procesal N.º 9 de Bariloche, en el marco de un expediente por medidas cautelares. El planteo se había originado después de que el hombre tomara conocimiento de conversaciones vinculadas con la posible venta del inmueble donde vive la mujer con sus hijos.
El padre sostuvo que esa situación podía derivar en una mudanza y afectar el vínculo con los chicos, en un contexto en el que buscaba avanzar con una revinculación con sus hijos.
La madre negó que tuviera intención de trasladarse con los hijos a otra localidad. Explicó que ambos están escolarizados en Bariloche para el próximo ciclo lectivo y que los viajes que realizan responden a visitas familiares y períodos de vacaciones.
También cuestionó que se les prohibiera salir de la jurisdicción. Argumentó que una restricción de ese tipo podría afectar el derecho de los chicos al descanso, el esparcimiento y el mantenimiento de los vínculos con su familia extensa. Además, señaló que eventualmente podría necesitar viajar a Buenos Aires por razones médicas.
Qué evaluó la jueza
Antes de resolver, intervino la Defensoría de Menores e Incapaces, que consideró que el pedido del padre no contaba con elementos suficientes para acreditar la intención de la madre de mudar a los chicos.
La jueza coincidió con ese criterio. Señaló que las medidas cautelares son excepcionales y requieren que se acrediten tanto la verosimilitud del derecho invocado como el peligro en la demora. “No se encuentra acreditada una intención cierta de modificar el centro de vida de los niños ni un peligro actual e inminente que torne necesaria la adopción de una medida restrictiva”, indicó.
En este caso, entendió que las conversaciones sobre una eventual venta de la vivienda no permitían concluir que la madre hubiera decidido cambiar la residencia habitual de sus hijos. Tampoco se habían presentado pruebas objetivas que contradijeran lo manifestado por la mujer sobre la continuidad de la escolaridad en Bariloche.
Por eso, rechazó la medida solicitada y aclaró que la decisión no impide adoptar otras medidas si en el futuro aparecen circunstancias nuevas y concretas que justifiquen una intervención judicial.
El fallo también señaló que, si surge un desacuerdo sobre un eventual cambio de residencia de los chicos, la cuestión deberá encauzarse por las vías legales correspondientes, con intervención judicial cuando resulte necesaria.