2026-10-13

CRUZADA PATAGÓNICA

La escuela agrotécnica de Pilca Viejo dijo presente en el BALC: "Los chicos aman el suelo rionegrino"

Parte de la comunidad educativa de la escuela rural de Pilca Viejo llevó una gama de productos elaborados por los estudiantes al Bariloche a la Carta. Además, ya preparan la jornada "Tranqueras Abiertas" para el 7 de noviembre.

A una hora y media de Bariloche, dependiendo de las condiciones climáticas y del estado de los caminos, el paraje Pilca Viejo alberga una propuesta educativa que busca fortalecer el arraigo rural y abrir nuevas oportunidades para las juventudes de Río Negro. Allí, el Centro Educativo Rural Pilca Viejo recibe a 90 estudiantes que encuentran en la formación técnica una alternativa para proyectar su futuro sin alejarse de la tierra en la que crecieron.

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Andrea Colicheo, docente de la institución, forma parte del equipo de educadores que viaja varios días a la semana hasta la escuela. El recorrido, que durante el invierno puede volverse más complejo, forma parte de una tarea que tiene un fuerte componente vocacional.

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“Cuando llegué al colegio, hablamos con los estudiantes y noté la pasión por la vida de campo. La estepa no es amigable: estar en espacios aislados, con temperaturas bajas y sequía, no es fácil para ninguna persona, mucho menos para un adolescente. Elegir vivir en las tradiciones rionegrinas te llena de orgullo”, expresó a El Cordillerano Radio (Fm 93.7).

Para Colicheo, el vínculo de los jóvenes con el lugar donde viven es uno de los aspectos que más la moviliza. “Siendo rionegrina, me emociona la pasión por esta tierra. Esa pertenencia me inspira para ir a trabajar”, afirmó.

La docente considera que contar con una escuela técnica en el ámbito rural representa una oportunidad concreta para quienes desean continuar vinculados a sus comunidades. “En general, ellos eligen quedarse. Muchas veces, la migración se produce por la falta de opciones y sí o sí se tienen que trasladar a un centro urbano. La aerotécnica hoy les da la posibilidad de tener un título y seguir en el territorio”, señaló.

En su caso, la decisión de trabajar en la educación pública también tiene una dimensión personal y familiar. Sus abuelos eran de la Línea Sur y no pudieron acceder a la educación formal. Volver a ese territorio como profesional representa una forma de recuperar esa historia y reconocer el valor de la formación recibida.

“Para mí, la educación pública es una elección. Hay un sacrificio propio, pero también significa volver a la tierra de donde es mi familia. Mis abuelos no pudieron acceder a la educación formal y volver como profesional es conectarme con ellos y devolverle a la educación pública lo que hizo por mí. Yo elijo estar con estos estudiantes que aman el suelo rionegrino”, sostuvo.

De la producción escolar a la comunidad

La formación en Pilca Viejo en la materia agropecuaria y la elaboración de alimentos forman parte de una experiencia educativa que permite a los estudiantes conocer distintas etapas del trabajo rural, desde la obtención de la materia prima hasta su transformación.

Colicheo destacó la posibilidad de compartir esa producción con otras comunidades y mostrar el trabajo que se realiza en la escuela. Entre los productos elaborados por los estudiantes hay escabeches de pollo y conejo, conservas, ajíes, dulces de mosqueta y frambuesa, kétchup y miel de las colmenas de la institución.

“Es una experiencia muy interesante llevar la producción de los estudiantes. La propia escuela hace el proceso de manufactura de materias primas vegetales y animales. Este año tuvimos la visita de vecinos de Chile, que pudieron conocer lo que hace una escuela rural que pone en valor los alimentos rionegrinos”, contó.

La iniciativa permite vincular los aprendizajes técnicos con las posibilidades productivas de la región y reconocer el potencial de los recursos locales.

Una residencia para que estudiar sea posible

La propuesta educativa se complementa con una residencia estudiantil administrada por la Fundación Cruzada Patagónica. Allí viven de lunes a viernes jóvenes que llegan desde parajes alejados y que, por las distancias, no podrían asistir diariamente a clases desde sus hogares.

Lucas, director de la residencia, explicó que actualmente alojan a 40 estudiantes de distintas localidades y parajes de la región.

“Trabajamos en pos del arraigo rural, para desarrollar la producción y la tecnología en la comunidad. Los estudiantes reciben el conocimiento, pero también pueden compartirlo con la comunidad durante el día a día”, indicó.

La rutina comienza con el desayuno y continúa con el ingreso al área escolar. La residencia permite sostener la continuidad educativa y generar un espacio de convivencia para jóvenes que comparten experiencias, responsabilidades y el interés por formarse sin perder el vínculo con sus lugares de origen.

“Tenemos una comunidad con arraigo y una decisión de estudiar y formarse. Ellos viven con pasión esa elección en la escuela”, expresó Lucas.

El trabajo también se apoya en proyectos productivos que vinculan la educación con las necesidades del entorno. La institución cuenta con un invernáculo de 600 metros cuadrados, sistemas de recolección de agua y producción ovina y caprina.

Con una propuesta que combina formación técnica, residencia y producción, el Centro Educativo Rural Pilca Viejo busca que los jóvenes rurales tengan herramientas para construir sus proyectos de vida en la región. La apuesta es que estudiar no signifique necesariamente migrar, sino que permita generar nuevas oportunidades y aportar conocimientos al desarrollo de las comunidades de la estepa rionegrina.

 

 

 

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