Villa La Angostura: denuncian contaminación en el lago Nahuel Huapi
Las noticias de contaminación parecen ser un tema recurrente en Villa La Angostura. Una vez más, la cuestión sale a la palestra, ahora de la mano de una denuncia de un vecino de aquella localidad ante la Defensoría del Pueblo, presentación que en pocos días ha sumado más de cien adhesiones. La cuestión se vincula a la situación del Centro Ambiental de Residuos Sólidos Urbanos, con una supuesta acción contaminante que, en última instancia, estaría afectando al lago Nahuel Huapi.
De tal forma, la denuncia apuntó a la “filtración de lixiviados que afectan el arroyo Calfuco y el lago Nahuel Huapi”, remarcando que “la gestión municipal omite controles adecuados y no remedia los daños ambientales”.
Asimismo, se expuso que “las celdas del basurero, en estado de peligro, rebalsan en verano, acercándose a niveles de ignición”. De esa manera, se solicitaron “inspecciones urgentes, cese de vertidos y acciones sancionatorias a responsables”.
Entonces, la problemática, según manifestó Gerardo Minnaard, principal denunciante, no sólo refiere al daño que se estaría haciendo con el agua, sino también al riesgo ígneo, ya que remarcó que se han denunciado “varios incendios originados por basura y residuos peligrosos”.
Imagen que están haciendo circular los vecinos de Villa La Angostura, aludiendo a la problemática.
De tal modo, resaltó que “el basurero se construyó en un predio destinado a tratamiento, pero funciona como vertedero a cielo abierto”.
“La contaminación afecta la biodiversidad, la salud pública y la integridad ecológica del área protegida”, advirtió.
Ante lo denunciado, el defensor del Pueblo, Sebastián Baltanás, concurrió al Centro Ambiental de Residuos Sólidos Urbanos para observar el lugar y, asimismo, se comunicó con la Secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad de Villa La Angostura, área de la que depende aquel espacio, apreciando que “la denuncia identifica lugares concretos, describe mecanismos de afectación verificables —ingreso de lluvia y de escorrentía a las celdas, rebalse de la pileta de lixiviados y escurrimiento hacia el arroyo Calfuco— y ofrece diligencias probatorias determinadas: inspección ocular de geomembranas y piletas, muestreos de aguas y sedimentos del arroyo y de su desembocadura en el lago Nahuel Huapi, y relevamiento térmico de las celdas”.
Así, consideró que “no se trata, por tanto, de una presentación genérica o carente de fundamento”, instando a la Secretaría a brindar una serie de informes.
En primer lugar, solicitó “muestras de agua y sedimentos del arroyo Calfuco y de su desembocadura en el lago Nahuel Huapi”. Asimismo, pidió un “relevamiento térmico de las celdas a fin de evaluar el riesgo de ignición”. Y, por último, requirió “medidas preventivas inmediatas, bajo dirección técnica competente, para asegurar la contención de los lixiviados, evitar desbordes y descargas sin tratamiento, controlar el ingreso de aguas pluviales y de escorrentía, verificar la integridad de los sistemas de contención y reducir las acumulaciones de material combustible”.