2026-10-12

Pelos al Viento prepara un nuevo corte solidario para transformar donaciones de cabello en pelucas

En el marco de Octubre Rosa, se realizará una jornada abierta a la comunidad en Bariloche.

El grupo Pelos al Viento realizará un nuevo corte solidario el sábado 17 de octubre en Bariloche, en el marco de las actividades por Octubre Rosa. La propuesta busca reunir donaciones de cabello para confeccionar pelucas y casquetes destinados a personas que atraviesan tratamientos oncológicos o sufren alopecia.

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La actividad se desarrollará de 11 a 17 en el Centro de Jubilados y Pensionados, ubicado en John O’Connor 876, entre Anasagasti y Fagnano. La jornada contará también con la participación especial de Julieta Reisfeld, maquilladora especializada en maquillaje terapéutico-oncológico, quien brindará una charla a partir de las 15.

En diálogo con El Cordillerano, Marcia, peluquera e integrante de Pelos al Viento, explicó cómo surgió la propuesta, el trabajo que realizan durante todo el año y la experiencia de acompañar a quienes necesitan una peluca durante un momento difícil de sus vidas.

Una iniciativa solidaria que se sostiene durante todo el año

La jornada de octubre forma parte de un trabajo que el grupo desarrolla de manera sostenida. Aunque cada año organizan actividades para recibir donaciones, también buscan acercar la propuesta a otras localidades y sumar nuevas personas a la iniciativa.

"Lo venimos haciendo todos los años", contó Marcia. Recordó que durante la edición anterior participaron de una feria en el barrio Las Victorias, mientras que parte del grupo se encontraba involucrada en la capacitación de voluntarias en el hospital, también durante Octubre Rosa.

Además, este año llevaron la propuesta a El Bolsón:"Hicimos una propuesta de corte solidario allá, contactamos con gente que nos prestaron un espacio y pudimos traernos pelos de bolsoneros para acá", relató.

Para esta nueva jornada, la intención es reunir a todo el grupo y continuar fortaleciendo una red solidaria que permite recibir cabello, elaborar los elementos necesarios y entregarlos gratuitamente a quienes los necesitan.

De una donación a una peluca: cómo es el proceso

El cabello recolectado puede transformarse en pelucas o en casquetes, una alternativa que permite acompañar a los pacientes mientras esperan una pieza más elaborada.

Marcia explicó que los casquetes son gorros de microtul que llevan cortinas de pelo y pueden utilizarse con gorros, turbantes o viseras. Por su elaboración más rápida, suelen ser la primera respuesta cuando una persona se acerca a pedir ayuda.

"Eso es lo primero que nosotros entregamos cada vez que recibimos un pedido", señaló.

Cuando reciben una solicitud, el grupo pide una fotografía de cómo era el cabello de la persona antes de que comenzara a perderlo. A partir de esa referencia, revisan las donaciones disponibles para encontrar una opción que se adapte a sus características.

"Si no hay nada armado, se entrega un casquete, que es lo más rápido que podemos hacer, para que el paciente vaya teniendo algo en el mientras tanto", explicó.

La confección de una peluca, en cambio, requiere más tiempo y una selección cuidadosa. El grupo debe encontrar cabello que coincida en aspectos como el largo, la textura y la forma, para conseguir un resultado uniforme.

"No es una sola colita para toda una peluca, porque la realidad es que usamos de 7 a 9 colitas de pelo de donación para armar una sola peluca", detalló Marcia.

Por eso, cada donación resulta importante: una sola colita puede servir para confeccionar un casquete, mientras que la elaboración de una peluca completa requiere reunir y combinar mucho más cabello.

El boca en boca y el ejemplo de los más chicos

Uno de los aspectos que más valoran en Pelos al Viento es la respuesta de la comunidad. A lo largo de los años, recibieron donaciones de personas que se acercan por primera vez y de otras que vuelven a participar.

Marcia destacó especialmente la colaboración de niños y niñas, que en muchos casos se enteran de la iniciativa a través de sus familias o de compañeros de la escuela.

"La vez pasada me escribió una mamá contandomen que su hija quería donar", contó. A partir de esa primera experiencia, otra de sus hijas decidió dejarse crecer el cabello para sumarse más adelante.

La iniciativa también llegó a la escuela de una de las niñas, que contó a sus compañeras que se había cortado el pelo para ayudar a pacientes oncológicas: "Esa nena contó en la escuela que se había cortado el pelo para donar y hacer una peluca para las pacientes oncológicas y muchas compañeritas también querían el dato para poder cortarse", recordó.

Para Marcia, estas situaciones muestran que la solidaridad también se transmite a través de las pequeñas acciones cotidianas.

"Es la enseñanza también que uno le da a los hijos, que ellos sepan para que en vez de ir a la basura, va a ir a una causa noble como la que hacemos nosotros", expresó.

El acompañamiento, además, busca llegar a personas que atraviesan distintos tipos de cáncer, no solamente el de mama: "Es aportarle un granito de arena a las pacientes que están atravesando esta enfermedad que es muy dolorosa porque no solamente es cáncer de mama, es para cualquier otro tipo de cáncer", sostuvo.

En ese sentido, remarcó que el objetivo es contribuir a mejorar la calidad de vida durante los tratamientos, teniendo en cuenta lo que representa la pérdida del cabello y la exposición a las miradas de otras personas.

El trabajo de las pelucas

Escuchar historias y acompañar cada proceso

Detrás de la confección y entrega de cada peluca también existe un trabajo de acompañamiento. Marcia recibe personalmente a muchas de las personas que se acercan, escucha sus historias y las orienta durante el proceso de pérdida del cabello.

"Las pacientes van hasta mi casa, yo las recibo y escucho cada una de las historias. Siempre tuve predisposición a escuchar y hoy me toca estar en este lugar, escuchando historias de vida, para saber cómo se sienten y aconsejarlas en lo que se pueda", relató.

En algunos casos, las personas llegan con temor ante la caída del cabello, pero todavía no se sienten preparadas para cortárselo por completo. Frente a esas situaciones, Marcia intenta ofrecer orientación desde su experiencia como peluquera, sin apurar decisiones.

"Yo también soy peluquera y aconsejo sobre lo mejor para cada momento pero también les doy el tiempo para que ellos decidan cómo quieren atravesarlo y lo que puedo decir es que es increíble lo que cambia la cara de la paciente cuando uno hace la entrega de la peluca", explicó.

Por eso, también busca que las demás voluntarias puedan participar de esos encuentros y conocer el resultado concreto del trabajo que realizan. El grupo se reúne cada 15 días en su casa para coser, preparar las piezas y seleccionar el cabello.

"Muchas veces vienen a mi casa las pacientes y ven el trabajo que realizamos, ahí es cuando quieren colaborar poque saben que el poco tiempo que le pueden dedicar después se ve reflejado en otra persona que les cambia el estado de ánimo cuando salen de casa con algo en su cabeza", describió.

Y resumió la experiencia con una frase: "Esta vivencia es hermosa".

Un trabajo voluntario que necesita de toda la comunidad

Pelos al Viento sostiene su actividad mediante el trabajo de sus integrantes, que se ocupan de recibir las donaciones, seleccionar el cabello, confeccionar las piezas y entregarlas sin cobrar por el servicio.

"Nosotros estamos acá para ayudar, no cobramos absolutamente nada, es todo voluntario, los materiales los compramos nosotras", afirmó Marcia.

Durante la jornada solidaria, quienes quieran participar podrán acercarse a donar cabello o realizarse un corte gratuito. También serán bienvenidas las personas que no tengan cabello para donar, pero deseen colaborar con materiales necesarios para el trabajo, como hilo de coser o cintas.

Marcia explicó que el corte se realiza en seco y que el cabello se guarda en una bolsa tipo ziploc, identificada con el nombre, el apellido y un número de teléfono de la persona donante.

Además, cuando ese cabello se utiliza para confeccionar una peluca, el grupo se comunica con quien lo donó para contarle qué ocurrió con su aporte.

"Cuando nosotros usamos el pelo de esa persona, llamamos y avisamos para que peluca se utilizó la donación de su pelo", explicó.

Ese seguimiento también busca generar confianza y garantizar que las donaciones lleguen efectivamente a quienes las necesitan.

"Tenemos un banco de pelo y tenemos pelo que no hemos usado todavía", contó.

La conservación adecuada permite que el cabello permanezca guardado hasta que aparezca la necesidad de utilizarlo. Por eso, incluso algunas donaciones realizadas hace varios años pueden terminar convirtiéndose en una peluca en el presente.

"Todo ese cuidado lo hacemos para que la gente se quede tranquila, que el pelo llega, que está en buenas manos y que se usa", concluyó.

Las trabajadores realizando las pelucas

Dónde y cuándo será el corte solidario

La actividad de Pelos al Viento se realizará el sábado 17 de octubre, de 11 a 17hs., en el Centro de Jubilados y Pensionados ubicado en John O’Connor 876, entre Anasagasti y Fagnano.

El corte de cabello será gratuito y estará abierto a toda la comunidad. También se recibirán donaciones de cabello y materiales para confeccionar las pelucas y los casquetes.

A partir de las 15 hs., Julieta Reisfeld brindará una charla de maquillaje terapéutico-oncológico, con herramientas destinadas a acompañar a quienes atraviesan tratamientos y experimentan cambios en su apariencia.

Quienes quieran obtener más información o comunicarse con el grupo pueden hacerlo a través de los teléfonos 2944 500570 y 2944 251651, o mediante las redes sociales de Pelos al Viento.

La propuesta invita a participar de una jornada en la que un corte de cabello puede convertirse en una ayuda concreta para otra persona. Como resume el mensaje de la convocatoria: transformar cabello en esperanza.

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