ECONOMÍA
Se desploma el consumo: casi la mitad de las PyMEs reflejan una fuerte caída de sus ventas en el último trimestre
La situación económica argentina para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) se presenta desafiante. Según un reciente informe de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), casi la mitad de las PyMEs han experimentado una fuerte caída en sus ventas durante el último trimestre. Esta estadística refleja una importante preocupación en el sector, ya que muchas empresas reportan una disminución del 46,7% en el volumen de sus ventas.
A pesar de las afirmaciones de los líderes nacionales, como el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes sostienen optimistamente que el consumo en el país está en auge, los datos reales cuentan otra historia. El informe destaca que un 80,8% de las PyMEs no tiene planes de inversión adicionales en el próximo semestre, una señal clara de incertidumbre económica.
La baja en el consumo no solo afecta al volumen de ventas, sino que también influye en la capacidad instalada de las empresas, que se mantiene en un 54,6%. Frente a este panorama, más de la mitad de los empresarios creen que la situación económica del país podría empeorar.
Analistas del sector, como Natalia Lomolino, directora de Confiance Innovation Holding Group, sugieren que detener todas las inversiones puede ser arriesgado. Señala que las empresas deben discernir entre proyectos que podrían mejorar la eficiencia y reducir costos, y aquellos que pueden postergarse.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) también aportó datos relevantes, indicando que mientras en septiembre las ventas minoristas de las PyMEs crecieron levemente un 0,3% interanual, descendieron un 1,2% respecto al mes anterior. Este patrón refleja un consumo acumulado a la baja del 2,1% en lo que va del año.
Según CAME, este comportamiento responde al agotamiento de los picos de ventas festivos y escolares, sumado a una gestión ajustada de los presupuestos familiares, quienes prefieren posponer gastos mayores debido a la incertidumbre económica predominante.