ALEJADA DE SU MADRE
Así está hoy Mía, la hija de Marina Calabró que ya tiene 17 años: a qué busca dedicarse
Las fotos recientes de Mía Virasoro son poco frecuentes en las redes de Marina Calabró. La periodista respeta la decisión de su hija de mantenerse fuera de las cámaras, aunque esta vez contó cómo luce a los 17 años y compartió el rumbo que eligió para después del secundario. Su descripción permite conocer un poco más de la joven sin exponer su vida cotidiana.
Marina la describió como una chica alta, de figura lánguida y con un porte que asoció al de una modelo de alta costura. La observación llegó en medio de una entrevista sobre los cambios que atraviesa Mía Virasoro, que está por terminar la escuela. La conductora admitió que le gustaría mostrar más de ella, pero mantiene la reserva que su hija le pidió.
La exposición de su familia influyó en esa postura, según contó la periodista. Mía vio el trato que recibieron su madre y su tía en los medios y prefirió preservar su intimidad. Por eso aparece muy pocas veces en el Instagram de Calabró, aunque Iliana compartió alguna publicación junto a su sobrina. Es una decisión que Marina sostiene desde hace años.
La elección de su futura carrera también marca un camino propio: Mía Virasoro quiere estudiar abogacía. Marina Calabró lo contó con orgullo y sumó una broma sobre lo que implicaría tener una profesional del derecho en casa: “Tendremos una abogada en la familia, lo cual espero no necesitarla”. La frase dejó ver su entusiasmo ante el próximo paso universitario de la adolescente.
La periodista completó el chiste imaginando un eventual pedido de ayuda: “Pero, bueno, si la necesito será pro-bono. ¡Espero que no me cobre!". Más allá del humor, la noticia llega cuando su hija está cerrando una etapa importante. Calabró se formó en Ciencias Políticas y ahora acompañará a Mía mientras comienza un recorrido académico distinto.
Hay otra señal de los cambios que vive la joven: hace poco obtuvo el registro de conducir. Entre el final del colegio, la elección de carrera y esa nueva autonomía, se prepara para una rutina diferente a la de los años de secundaria. Marina prefiere compartir esas novedades generales y mantener para su hija el margen de privacidad que ella eligió.
La imagen que Marina Calabró ofreció de Mía combina una breve descripción física con una decisión de futuro mucho más concreta. La adolescente quiere estudiar abogacía sin convertirse por eso en una figura pública como otros integrantes de su familia. Para su madre, acompañar esta etapa también significa respetar el límite que su hija puso sobre cuánto mostrar de su vida.