Flybondi pidió el concurso preventivo y lleva dos meses sin volar a Bariloche
Flybondi atraviesa uno de los momentos más críticos desde el inicio de sus operaciones. La empresa, a través de FB Líneas Aéreas S.A., solicitó el viernes 2 de octubre la apertura de un concurso preventivo de acreedores, después de permanecer casi dos meses sin realizar vuelos comerciales.
La situación también impactó directamente en Bariloche. El último vuelo de Flybondi que salió desde la ciudad fue el 5 de agosto y tuvo como destino el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Desde entonces, la compañía dejó de operar sus servicios desde y hacia el destino cordillerano.
El pedido de concurso quedó radicado en el Juzgado Comercial N° 24, a cargo de Guillermo Pesaresi, aunque la apertura del proceso todavía no fue resuelta. El concurso preventivo busca permitir que la empresa reestructure sus deudas bajo supervisión judicial.
Una flota que quedó reducida a tres aviones
Uno de los datos que refleja la magnitud de la crisis es el estado de la flota de la compañía.
Flybondi llegó a contar con 13 aeronaves, pero actualmente solo permanecen tres en el país. Las otras diez fueron devueltas a sus empresas arrendadoras.
Sin embargo, ninguno de los tres aviones que permanecen en Argentina se encuentra operativo, por lo que la compañía no está realizando vuelos comerciales.
La situación representa un fuerte contraste con la expansión que había tenido la empresa, que llegó a operar una amplia cantidad de rutas domésticas y conexiones con distintos destinos.
La sanción que recibió Flybondi en Río Negro
Los problemas con la compañía también habían quedado expuestos en Bariloche durante los primeros meses del año.
En mayo, el Gobierno de Río Negro, a través de la Agencia de Recaudación Tributaria y su área de Defensa del Consumidor, aplicó una multa superior a los $100 millones a Flybondi por incumplimientos graves vinculados con cancelaciones, suspensiones y reprogramaciones de vuelos.
La investigación se inició de oficio y tuvo una intervención directa en el aeropuerto de Bariloche durante Semana Santa, cuando se realizaron controles y se relevaron las situaciones atravesadas por pasajeros afectados.
De acuerdo con la información oficial, un informe de Aeropuertos Argentina correspondiente a la delegación Bariloche permitió establecer que Flybondi había acumulado 243 cancelaciones de vuelos en los seis meses previos a Semana Santa.
La Provincia también señaló que la sanción tuvo en cuenta la gravedad del riesgo social, la reincidencia de la empresa y el beneficio económico obtenido a partir de cancelaciones unilaterales sin brindar soluciones inmediatas a los pasajeros.
La multa tuvo carácter correctivo general y no implicó indemnizaciones automáticas para los usuarios afectados. Para reclamar compensaciones individuales, los pasajeros deben realizar una denuncia particular ante Defensa del Consumidor.
Una crisis que se profundizó durante 2026
Los problemas operativos de Flybondi comenzaron a hacerse cada vez más notorios hacia fines de 2025 y se profundizaron durante este año.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) había labrado actas de infracción por cancelaciones y reprogramaciones sin aviso previo. En enero, además, inició un sumario administrativo contra la compañía.
Durante junio, la situación llegó a un punto crítico: Flybondi concretó apenas 803 de los 2.626 vuelos programados, lo que representó poco más del 30% de los servicios previstos.
Desde el 1 de julio, la operación continuó reduciéndose y la empresa llegó a permanecer 12 días consecutivos sin realizar vuelos comerciales.
Deudas millonarias y cientos de miles de pasajeros afectados
El pasivo de Flybondi todavía no fue determinado judicialmente. Sin embargo, fuentes del sector estiman que las deudas rondarían los US$120 millones, mientras que los activos representarían menos del 10% de ese monto.
Entre agosto y septiembre, ARCA y ANAC embargaron cuentas de la empresa por más de $3.000 millones en conjunto. También se registraron 27 cheques rechazados por más de $2.900 millones y distintos pedidos de quiebra.
Durante 2026, la compañía canceló alrededor de 2.400 vuelos y afectó a unos 383.000 pasajeros, según las estimaciones difundidas sobre la crisis.
A esto se suman salarios, aguinaldos e indemnizaciones impagas y más de 900 desvinculaciones.