Nahuel Gallo peregrinó a Luján y pidió por los detenidos en Venezuela
En una jornada cargada de emociones y simbolismos, Nahuel Gallo se unió a miles de peregrinos en la emblemática 52ª Peregrinación Juvenil hacia Luján. Su presencia no pasó desapercibida, no solo por ser uno más entre los fieles, sino por el profundo mensaje que portaba en su camiseta: 'Liberen a todos los presos políticos y extranjeros'. Gallo, quien había estado privado de su libertad por 448 días en Venezuela, realizó este recorrido de 60 kilómetros desde Liniers, motivado no solo por un espíritu de gratitud sino también por un inquebrantable deseo de justicia.
Desde su cuenta personal en la red social X, Gallo expresó su gratitud hacia la Virgen de Luján, quien según sus palabras, le brindó fortaleza en los momentos más oscuros y amparó a su familia durante su ausencia. Este agradecimiento, sin embargo, no fue el único motivo de su sacrificada caminata.
Durante la peregrinación, Gallo lanzó un sentido mensaje que trasciende sus propias experiencias. Con la voz que dan la libertad recuperada y el corazón todavía resonante de vivencias difíciles, clamó por los prisioneros políticos y extranjeros que aún permanecen tras las redes en Venezuela. Su plegaria fue un canto de esperanza, deseando fortaleza para los detenidos y serenidad para sus familias, instando a no desistir hasta la llegada anhelada de la justicia y la libertad.
En los días previos a esta significativa peregrinación, Gallo participó en un evento igualmente relevante, aunque de naturaleza diferente. Se trató de la EcoCross de CEAMSE en el Complejo Ambiental de Villa Domínico, una cita que congregó a más de 5.000 participantes. En esta ocasión, Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de CEAMSE y de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), reconoció a Gallo frente a una multitud agradecida, recordando su labor para facilitar su regreso al suelo argentino.
La presencia de Gallo sigue sirviendo de testimonio viviente sobre la lucha por la libertad y los derechos humanos. Su caminata hacia Luján no solo simboliza su agradecimiento personal, sino que ejerce presión justa y necesaria para recordar al mundo la delicada situación que aún enfrentan muchos en Venezuela.