ECONOMÍA
Tras las críticas de Milei al INDEC, el Gobierno descartó cambios en la metodología de medición oficial
En un entorno de debate político y técnico, el Gobierno de Argentina ha respondido a críticas sobre la metodología de medición empleada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Las recientes observaciones vienen del presidente Javier Milei, quien ha señalado inconsistencias en los datos oficiales de la economía.
Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció la pertinencia de actualizar ciertas metodologías utilizadas por INDEC. Sin embargo, subrayó que no es el momento adecuado para efectuar cambios radicales teniendo en cuenta el inminente año electoral y la fase de estabilización económica que atraviesa el país. "En un contexto donde estamos estabilizándonos y acercándonos a un período electoral, cambiar las metodologías puede desencadenar críticas de diversos sectores", sostuvo Ravier.
Según Ravier, la tarea de actualizar métodos e indicadores recae sobre todos los institutos de estadística a nivel mundial, y aunque actualmente no existe un plan oficial para acometer tales reformas dentro del INDEC, reconoció que, eventualmente, será una cuestión inevitable.
La controversia en torno a la metodología empleada por el INDEC trae a la palestra el desfase de ciertos indicadores. En julio, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una baja en términos interanuales, lo que encendió el debate sobre la precisión y relevancia de las mediciones. La administración Milei, por su parte, rechaza la interpretación de estos resultados como señales de recesión, y en cambio, propone un enfoque centrado en la desaceleración del crecimiento.
El conflicto metodológico viene precedido por la experiencia del ex titular de INDEC, Marco Lavagna, cuya iniciativa de actualizar varias metodologías fue finalmente postergada, alineándose con la estrategia gubernamental de no introducir reformas profundas durante un periodo económico frágil.
En un entorno voluble donde las cifras económicas avanzan de manera disonante entre sectores, el Gobierno de Argentina apuesta por la tendencia-ciclo como perspectiva analítica, que pretende capturar una visión más matizada de la realidad económica. Aunque las cifras ajustadas por estacionalidad ofrecen una instantánea invalorable, son vistas con cautela en medio de cambios estructurales que alteran la estacionalidad tradicional.