Un hotel céntrico podría cerrar y crece la preocupación entre sus trabajadores
El posible cierre del Hotel Islas Malvinas, ubicado en pleno centro de Bariloche, mantiene en incertidumbre a sus trabajadores, que todavía no tienen precisiones sobre su continuidad laboral. La devolución de las señas de reservas para octubre y el cierre de las cuentas corrientes del establecimiento encendieron las alarmas sobre el futuro del complejo.
El hotel se encuentra en el kilómetro cero de la ciudad, frente al monolito, y cuenta con 43 habitaciones con capacidad para alrededor de 100 huéspedes. Además, el complejo incluye cuatro cabañas ubicadas en el kilómetro 15,5 de la avenida Bustillo, con capacidad para otras 16 personas.
La situación se enmarca en la reestructuración de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que anteriormente funcionaba como Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA). En ese proceso, el Ministerio de Defensa dispuso la reasignación de los establecimientos hoteleros a las Fuerzas Armadas, pero todavía no hay definiciones claras sobre el destino de los empleados.
Incertidumbre por la continuidad laboral
Entre los trabajadores del hotel hay contratados que desconocen si sus vínculos laborales serán renovados y empleados de planta permanente que tampoco tienen certezas sobre su futuro.
Según la información difundida sobre el conflicto, una de las posibilidades para el personal permanente es pasar a disponibilidad durante un año, con una reducción salarial y a la espera de una eventual reubicación en otro organismo. Si esa alternativa no se concreta, podrían quedar sin empleo. Algunos trabajadores llevan más de una década de servicio y otros acumulan hasta 40 años de antigüedad.
El escenario no se limita a Bariloche. La situación alcanza a más de 550 trabajadores de los establecimientos vinculados a la obra social en todo el país, mientras crece la preocupación por la falta de definiciones oficiales.
ATE intimó al Ministerio de Defensa
En este contexto, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) envió cartas documento al Ministerio de Defensa y a las autoridades de la OSFA para exigir que se formalice el traspaso del personal y se garanticen los puestos de trabajo.
El gremio advirtió que los contratos laborales vigentes vencen a partir de octubre y cuestionó que la Resolución 636/2026, que reasignó el uso de los inmuebles a las Fuerzas Armadas, no contemplara garantías para los empleados.
ATE reclamó que se concrete el traspaso de los trabajadores a la nueva estructura y que se eviten despidos. Además, advirtió que podría impulsar acciones gremiales y legales si no obtiene respuestas.
La organización sindical también protagonizó una protesta en la sede central de la OSFA en Buenos Aires, en rechazo a la incertidumbre laboral y a los posibles despidos. Durante una reunión con autoridades de la obra social, los representantes gremiales recibieron el compromiso de obtener una respuesta antes del 30 de septiembre.
Una reestructuración que alcanza a varios establecimientos
El conflicto se originó a partir del Decreto 88/2026, que dispuso la disolución del IOSFA y la creación de dos organismos diferenciados: la OSFA, bajo la órbita del Ministerio de Defensa, y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad, dependiente del Ministerio de Seguridad.
Posteriormente, mediante la Resolución 636/2026, el Ministerio de Defensa estableció una nueva asignación de los inmuebles que integraban la red de establecimientos turísticos y recreativos. El esquema comprende 13 hoteles, además de centros recreativos y cabañas distribuidos en distintos puntos del país.
En el caso de Bariloche, el establecimiento quedó bajo la gestión de la Dirección de Bienestar de la Armada. Sin embargo, la medida no resolvió la situación de los trabajadores, uno de los principales puntos de conflicto en la implementación de los cambios.
Mientras se acerca el vencimiento de los contratos, los empleados del Hotel Islas Malvinas esperan una definición que permita conocer si el establecimiento continuará funcionando y qué ocurrirá con sus puestos de trabajo. Según lo informado por ATE, los trabajadores tienen previsto presentarse en sus lugares habituales el 1 de octubre, a la espera de una respuesta oficial.