CORAZÓN ROTO
La oportunidad romántica que Natalie Pérez dejó pasar con un famoso de Hollywood
Ashton Kutcher estaba entre los “permitidos” de Natalie Pérez y su entonces novio, pero encontrárselo en persona tuvo consecuencias que no esperaba. La actriz recordó en Sería Increíble, de Olga, una fiesta de Netflix en la que logró fotografiarse con la estrella de Hollywood y se fue con una anécdota que todavía cuenta entre risas.
La selfie apareció durante la charla y dio pie a un detalle sobre la cercanía entre ambos. “Él me agarró un poco más abajo de la cintura, fue muy sexy”, aseguró la cantante. Esa fue su descripción del momento compartido con el actor, a quien admiraba y con quien había querido llevarse un recuerdo de la celebración.
Al explicar cómo se animó a acercarse, Natalie Pérez reconoció la emoción que le provocó tenerlo enfrente: “Solo le pedí la foto, yo estaba muy nerviosa. Me estaba cruzando con el amor de mi vida”. También bromeó sobre su apariencia aquella noche: “Venía de estar cuatro meses en Brasil caminando todos los días, estaba re trabada”.
El entusiasmo por ese encuentro no se tradujo en un romance. “Sentí que lo enamoré un poco, la verdad que sí. No estuve con él porque estaba de novia. No saben el problema que me trajo con mi novio de ese momento”, relató. Aunque Kutcher figuraba en aquel acuerdo de pareja, ella decidió respetar su relación y aseguró que la fotografía igualmente generó un conflicto.
Otra propuesta que Natalie Pérez dejó pasar había surgido durante una entrevista en Vuelta y Media, de Urbana Play. Ante una pregunta de Sebastián Wainraich sobre trabajos rechazados que después fueron exitosos, recordó que le ofrecieron participar en El secreto de sus ojos. El papel era el de Liliana Colotto, cuyo asesinato desencadena la investigación de la película, y requería aparecer desnuda.
“Era la única escena”, explicó sobre esa participación. La producción le ofreció utilizar otro cuerpo para las tomas, pero la alternativa tampoco la convenció: “Es lo mismo. La gente igual va a pensar que es el mío”. Cuando Julieta Pink vinculó esa negativa con haberse perdido un Oscar, respondió con ironía: “Claro. Mirá qué boluda. No me di cuenta. Por hacer de muerta”.
El personaje quedó finalmente en manos de Carla Quevedo, que debutó en cine con esa producción. La película de Juan José Campanella obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera en 2010, pero la actriz sostuvo que no se arrepentía de su decisión. En esa charla dejó claro que el éxito posterior del proyecto no había cambiado su postura frente a una escena con la que no se sentía cómoda.