Amenazas con un arma y dinero por más de $4 millones: formularon cargos a un hombre por un robo a un comercio de Bariloche
Un hombre fue acusado este viernes por un robo ocurrido el 23 de septiembre en un local de cobranzas de servicios e impuestos de Bariloche. Según la acusación fiscal, ingresó al comercio junto con otro hombre que aún no fue identificado, amenazaron con un arma de fuego a una empleada y escaparon con más de cuatro millones de pesos, dólares y dos teléfonos celulares.
Durante la misma noche se realizaron tres allanamientos en simultáneo, con la participación de Fiscalía, personal del COER, efectivos de las comisarías Segunda y 80, el Gabinete de Criminalística y la Brigada de Investigaciones. En uno de los procedimientos fue detenido el acusado.
En la audiencia realizada este viernes, el juez de Garantías declaró legal la detención, tuvo por formulados los cargos y dispuso la prisión preventiva del acusado durante el plazo de la investigación preparatoria, que se extenderá hasta febrero de 2027.
El Ministerio Público Fiscal calificó provisoriamente el hecho como robo agravado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada.
Cómo fue el hecho
De acuerdo con la acusación, ocurrió alrededor de las 16.30 en un comercio ubicado sobre la calle 9 de Julio.
El acusado habría ingresado junto con otro hombre a la zona destinada a los clientes. A través del vidrio que separa ese sector de la zona de caja, uno de ellos habría apuntado con un arma de fuego negra a la empleada y le habría dicho: “Dame la plata, tirate al piso porque te voy a matar”.
Mientras tanto, el segundo hombre habría pateado una puerta de chapa que separaba ambos sectores y que estaba cerrada con llave. Después de ingresar detrás del mostrador, le habría exigido a la empleada que permaneciera callada y abriera la caja.
Según la Fiscalía, los dos hombres se apoderaron de $4.300.000, distribuidos en distintos fajos con elásticos, 500 dólares y dos teléfonos celulares. Antes de retirarse, habrían dejado a la empleada atada en el piso.
Para sostener la acusación, la Fiscalía presentó el acta del procedimiento policial realizado por la Comisaría Segunda, registros de cámaras de seguridad en los que fue identificado el acusado, un informe de Criminalística y elementos secuestrados durante el allanamiento en el domicilio del acusado.
Durante la audiencia, la defensa no se opuso a la formulación de cargos, aunque cuestionó los elementos que vincularían al acusado con el robo. El defensor sostuvo que todavía no se realizó una pericia de identificación humana y planteó que en las imágenes de las cámaras no permiten identificarlo con certeza. También afirmó que los elementos secuestrados durante el allanamiento no pertenecían al acusado. Por ese motivo, solicitó que se realice una pericia de identificación humana.
El acusado, por su parte, negó haber participado del robo y aseguró que al momento del hecho se encontraba en su casa junto con su familia.
La Fiscalía solicitó que permaneciera detenido durante la investigación y fundamentó el pedido principalmente en el riesgo de entorpecimiento y en el peligro de fuga.
Entre otros argumentos, señaló que todavía se investiga quién fue el segundo participante del robo y que existen testigos que podrían tener temor de declarar. También destacó que el acusado había terminado de cumplir, el 31 de julio de este año, una condena de siete años de prisión por distintos hechos.
La defensa se opuso a la prisión preventiva y sostuvo que los riesgos procesales debían estar acreditados con datos concretos vinculados con este caso. Propuso medidas menos gravosas, como una prohibición de acercamiento y, subsidiariamente, un dispositivo de monitoreo.
El juez consideró insuficientes esas medidas ya que "el ánimo de las personas que deben venir a declarar en un hipotético juicio puede quedarse afectada si recupera la libertad" y dispuso la prisión preventiva mientras avance la investigación preparatoria.