Un historiador asegura haber encontrado el registro de "la primera ascensión al cerro Catedral"
El historiador Juan Pablo Baliña, que lleva adelante el Archivo Visual Argentino, donde recientemente dio cuenta de unas imágenes de fines del siglo XIX que remitían a uno de los primeros colonos en Dina Huapi, ahora, en exclusiva para El Cordillerano, brindó detalles de un trabajo que realizó sobre la labor de campo desarrollada por la Comisión de Límites entre 1892 y 1903, tarea que le permitió llegar a la que considera “la primera ascensión al cerro Catedral”.
Baliña investigó la labor de ingenieros, topógrafos, geólogos, fotógrafos, baqueanos, arrieros y peones que recorrieron miles de kilómetros de cordillera con el objetivo de conocer y documentar un territorio que, en muchos sectores, todavía carecía de una cartografía precisa.
La investigación reconstruyó esa exploración a partir de documentos dispersos en distintos registros ubicados tanto en la Argentina como en Europa, teniendo especial atención a lo atesorado en el Archivo Histórico de la Cancillería, donde se conservan, por ejemplo, más de ocho mil placas fotográficas de vidrio vinculadas con aquellos trabajos, según expone el propio Baliña.
Una de sus fuentes fundamentales para, en cierto modo, "revivir" aquellos viajes fueron las libretas de campo de los expedicionarios. Cientos de ellas permanecían guardadas en cajas y paquetes del Archivo de la Cancillería, ubicado en el puerto de la ciudad de Buenos Aires.
Libreta de campo utilizada en la Comisión de Límites.
Hay que decir que los miembros de las antiguas comisiones llevaban esos cuadernos en sus alforjas, para registrar sus recorridos.
Justamente, destaca la minuciosidad de las anotaciones, donde colocaban horarios de partida, campamentos, caminos, tolderías, aguadas, accidentes geográficos, condiciones climáticas, gastos y nombres.
Asimismo, dibujaban croquis y anotaban las observaciones realizadas durante la marcha.
Anotaciones ralizadas en el camino.
En la lectura de esas libretas, Baliña halló lo que define como “numerosas pequeñas historias que permiten reconstruir la exploración desde adentro”. En tal sentido, destaca que “una de ellas es la primera ascensión al cerro Catedral”.
“A fines del siglo XIX, la región del Nahuel Huapi era uno de los espacios que comenzaban a ser recorridos sistemáticamente. Allí trabajó la Subcomisión 7, en una zona relativamente reducida pero topográficamente muy compleja, que comprendía las inmediaciones del actual Bariloche y se extendía hacia el norte de Chubut”, cuenta el historiador, quien detalla que el jefe de esa sección era “el noruego Alfonso Schiørbeck, quien llegó a tener siete topógrafos y cincuenta hombres bajo sus órdenes”.
Papeles añejos con historia
“La presencia de un noruego en aquellas expediciones no era excepcional”, explica Baliña, y ahonda: “La Comisión de Límites reunió hombres de procedencias muy diversas y contrató incluso ingenieros topógrafos directamente en Europa. Muchos de ellos contaban con la formación técnica necesaria para explorar, medir y cartografiar territorios todavía poco conocidos”.
Así, relata que “Alfonso Schiørbeck, que había nacido en Christiania —actual Oslo—, llegó a Buenos Aires en 1890; era teniente, había estudiado medición geográfica, trabajado en el Observatorio Astronómico de Córdoba y luego había sido contratado por el Museo de La Plata”.
Cada montaña merecía una anotación.
De tal forma, indica que, en 1896, aquel noruego “exploró la región del Nahuel Huapi como miembro de la Comisión del Museo”, destacando que “el miércoles 11 de marzo de ese año realizó la primera ascensión al cerro Catedral”.
“Subió por el oeste acompañado por dos peones y alcanzó la cumbre a las 12.10. Desde allí pudo observar el río Limay, el cerro Carmen, el cordón del Traful y casi todo el lago Nahuel Huapi. También realizó, desde el pico más alto, un croquis del territorio que tenía a sus pies”, señala el historiador, para luego remarcar: “La jornada fue extenuante. El terreno era extremadamente pedregoso y los tres hombres habían iniciado la marcha prácticamente sin provisiones”.
Al respecto, el historiador cuenta que Schiørbeck escribió: “Estamos bien cansados y rendidos de hambre, pues no hemos llevado nada de comer o tomar y antes de salir no tomé yo otra cosa que una taza de café; los peones comieron un poco de charque, pan no había, casi catorce horas en subir y bajar sin nada de alimentos. Los peones están mal en los pies uno de una lastimadura vieja y otro que golpeó la rodilla bastante en la bajada. Todos hemos gastado por completo nuestras botas”.
Todo se registraba.
Baliña detalla: “Antes de bajar, Schiørbeck levantó en la cima un pequeño mojón de piedras. Allí dejó escritos su nombre, los de los dos peones que lo acompañaban y el del Museo de La Plata. A las cuatro y media de la tarde comenzó el descenso. Aquella ascensión quedó registrada en una libreta de campo y en el croquis realizado desde la propia cumbre: pequeñas piezas documentales que, más de un siglo después, permiten reconstruir cómo fue aquella primera subida al Catedral”.
Todo, gracias a una libreta.
EL GRAN PROYECTO VISUAL
Juan Pablo Baliña define al Archivo Visual Argentino como “un proyecto colaborativo dedicado a rescatar y revalorizar la memoria visual del país”, destacando que “ya reúne más de veinticinco mil imágenes”. Las fotografías halladas y sus historias pueden observarse por Instagram (@archivovisualargentino). Quienes tengan material para aportar y seguir alimentando esta colección pueden escribir por correo electrónico a: archivovisualargentino@gmail.com.