¿La isla Huemul estará lista para ser visitada en la temporada de verano?
El subsecretario de Planeamiento de Bariloche, Alfredo Allen, indicó que, en la actualidad, desde el Municipio, están yendo una o dos veces por semana, según las condiciones climáticas imperantes, a la isla Huemul, con el fin de que quede en condiciones para poder ser visitada.
Dos meses atrás, Allen había señalado que la orden del intendente Walter Cortés había sido que la isla estuviera lista en diciembre. En tal sentido, al ser consultado acerca de si, dada la labor realizada hasta el momento y lo que falta por hacer, aún se prevé finalizar las tareas antes del inicio de 2027, el funcionario contestó: “Tendríamos que llegar a terminar en diciembre o, a lo sumo, en enero”.
Labores anteriores en el muelle.
Sobre lo hecho hasta ahora, expuso: “Hemos despejado la zona del muelle hasta un lugar que llamamos ‘la recepción’. Se desmalezó, sacando murra, retama, rosa mosqueta, sauce mimbre... También ingresamos en los senderos, despejando unos cuatrocientos metros, hasta una construcción donde la última concesión turística había puesto una casa de té”.
Precisamente, detalló que en ese sitio se instalará “la casa de los guardaparques, ya que habrá guardia las veinticuatro horas”.
“Además, despejamos una zona denominada ‘plaza de encuentro’, que también estaba invadida por retama, mosqueta y murra”, indicó, para luego explicar: “Allí, como es el único lugar sin árboles, se pondrán paneles solares para brindar energía a la casa de guardaparques y a unos baños públicos”.
En tal sentido, manifestó que, energéticamente, se utilizará ese método porque “cruzar un cable desde Playa Bonita a la isla saldría una fortuna”. Y sumó: “En cambio, colocar un equipo solar resulta mucho más barato, además de que es algo que funciona muy bien”.
Gruesas paredes que aún se mantienen en pie...
El subsecretario de Planeamiento informó que, desde ese espacio de la isla, el camino sigue para adentrarse en la parte de mayor atractivo turístico, con las ruinas de los laboratorios de Ronald Richter, el físico austríaco que, tras la Segunda Guerra Mundial, desembarcó en el país y en 1948 convenció a Juan Domingo Perón de que podía generar energía atómica de bajo costo (aseguraba que crearía "soles pequeños"). Justamente, esos esqueletos edilicios son los que brindan, a partir de la historia que encierran y también desde lo visual, un encanto especial a Huemul.
Allen, precisamente, señaló que aún “faltan alrededor de novecientos metros por despejar”. El objetivo, al limpiar y ampliar un poco el camino, no sólo se vincula a la comodidad para transitar a pie, sino también para que el guardaparque pueda pasar a bordo de un vehículo que, según indicó Allen, ya se adquirió, un four trax Honda 420 4x4, con el fin de realizar guardias y llegar a algún punto determinado con rapidez en caso de una emergencia.
El deseo es que la isla pueda ser visitada desde el verano.
En cuanto a otras labores que aún restan hacer, manifestó que “se va a recuperar la tumba de don Güenul, que está en total abandono”. La referencia es a Pedro Nolasco Güenul. Al respecto, debe recordarse que la familia Güenul se estableció en la isla en 1894. Los pobladores de Bariloche, justamente, se referían al lugar por el apellido de quienes residían en el lugar: “La isla de los Güenul”. La similitud fonética llevó a la denominación Huemul, en asociación al cérvido que, paradójicamente, nunca habitó ese espacio. El 21 de diciembre de 1904, a los ciento cinco años, falleció Pedro Nolasco, de estirpe araucana, que había llegado a la isla siendo ya anciano, y allí fue enterrado.
Allen también manifestó: “Relevamos el muelle de la isla, al que hay que cambiarle todo el piso, más algunos pilotes y tirantes”. Así, precisó que se evaluó “la madera necesaria para las reparaciones”.
Por otra parte, el funcionario comentó que “se acondicionará el Puerto San Carlos”, al cual, especificó, “le falta mantenimiento”. A modo de ejemplo, expresó que “se pondrán más luminarias y se arreglarán los sistemas eléctricos de emergencia, además de reforzar las barandas”.
Asimismo, remarcó la necesidad de llevar a cabo allí tareas de dragado. “Ahora no se puede porque el lago está crecido”, manifestó, precisando que esa labor podría realizarse seguramente en diciembre o enero. Aclaro, incluso, que en caso de que la isla estuviera lista para ser visitada, el Puerto San Carlos podría habilitarse para “embarcaciones con cierto nivel de calado”, lo que no interferiría con el trabajo de extracción de sedimentos.
Allen también contó, en referencia a la licitación que se hizo para adquirir un lanchón para llevar al personal que realiza trabajos en la isla, que la cuestión aún está en una etapa administrativa legal, pero que, en caso de todo ir bien, seguramente se contará con la embarcación para este año o, a lo sumo, principios del siguiente.
Además, explicó que hay un semirrígido que está en reparaciones y aguardan que esté listo para utilizar en alrededor de veinte días, lo que mejoraría mucho lo relativo al trabajo en la isla.