Accidente laboral en Bariloche: la Justicia reconoció una incapacidad y ordenó pagar una suma millonaria
La Cámara Primera del Trabajo de Bariloche condenó a una ART a pagar más de $58 millones a un trabajador que había sido dado de alta sin incapacidad después de sufrir una lesión en un accidente laboral. Las pericias realizadas durante el juicio determinaron secuelas físicas y psicológicas vinculadas con el hecho.
El accidente ocurrió en junio de 2024, cuando el trabajador, que se desempeñaba como auxiliar en una empresa dedicada a la elaboración de pastas caseras, trasladaba una bolsa de harina. Según consta en el fallo, tropezó con un sector irregular del terreno que tenía hielo, perdió el equilibrio y cayó, apoyando el peso del cuerpo sobre la pierna izquierda.
Como consecuencia de la caída sufrió una lesión en el tobillo. La ART aceptó el accidente y brindó atención médica, que incluyó estudios, inmovilización con una bota, medicación, controles y 80 sesiones de kinesiología y fisioterapia.
En diciembre de 2024, sin embargo, recibió el alta médica sin incapacidad y con indicación de retomar sus tareas habituales.
El trabajador cuestionó esa decisión y posteriormente acudió a la Comisión Médica de Bariloche. Ese organismo también determinó que no presentaba incapacidad laboral derivada del accidente.
El caso llegó entonces a la Justicia laboral. Durante el proceso, se realizaron nuevas pericias para determinar si existían secuelas y si podían relacionarse con el accidente. La evaluación médica determinó que persistían secuelas físicas y estableció una incapacidad del 8%. La pericia psicológica, por su parte, detectó un cuadro de ansiedad generalizada y manifestación fóbica y depresiva, y estableció una incapacidad del 20%.
La Cámara consideró que las conclusiones de las pericias permitían establecer una relación entre las secuelas y el accidente laboral. Para calcular la incapacidad final, también tuvo en cuenta una preexistencia del 2,5% que figuraba en el expediente. Con esos elementos, el tribunal estableció una incapacidad laboral parcial, permanente y definitiva del 31,4%.
Para determinar ese porcentaje, la Cámara aplicó el baremo vigente al momento de la sentencia, que permitió valorar las secuelas físicas y psicológicas reconocidas en el proceso.
Finalmente, la Cámara Primera del Trabajo condenó a la ART a pagar al trabajador $58.553.851 calculados a septiembre de 2026, más el ajuste por RIPTE que corresponda hasta el efectivo pago.