2026-09-19
Dos presos usaban WhatsApp desde la cárcel para planear el asesinato de una fiscal
Los delincuentes tenían fotos de la funcionaria judicial y de toda su familia en los celulares que usaban desde sus celdas de máxima seguridad.
Dos peligrosos delincuentes que están tras las rejas fueron descubiertos mientras organizaban el asesinato de la fiscal que había ordenado meterlos presos. Se trata de Martín Darío Rettori, de 42 años, y Ariel Ernesto Libertini, de 47, quienes están alojados en diferentes cárceles de la provincia de Buenos Aires. La víctima del plan era María Paula Hertrig, la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Boulogne, en el partido de San Isidro.
Los investigadores policiales detectaron que los dos presos hablaban por teléfono desde los pabellones penitenciarios para coordinar cómo y cuándo atacar a la funcionaria. En los teléfonos que usaban de manera ilegal adentro de los penales, los delincuentes tenían fotos guardadas de la fiscal, de su pareja y de varios integrantes de su familia. El macabro plan quedó al descubierto gracias a un seguimiento de llamadas y mensajes de texto.
Rettori y Libertini cayeron detenidos el pasado 26 de agosto tras una denuncia por robos complejos. Según la causa, los ladrones formaban parte de una banda que le sacaba copias a las llaves de los autos guardados en una cochera, para después entrar a robar a las casas de los dueños cuando los vehículos no estaban. Tras ser capturados por ese delito, la Justicia los separó y los mandó a distintas cárceles bonaerenses.
A pesar de estar a muchos kilómetros de distancia, los delincuentes seguían conectados. Rettori fue alojado en la Unidad 31 de Florencio Varela y Libertini en la Unidad 21 de Campana, pero usaban la aplicación de mensajería WhatsApp para armar la venganza contra la fiscal que los investigó. En las charlas que les interceptaron, los presos detallaban los autos que usaba la mujer y los horarios exactos en los que salía de su oficina.
Allanamiento y secuestro
Al ver el peligro real que corría la funcionaria judicial, el fiscal general de San Isidro, Patricio Ferrari, ordenó requisar de urgencia las celdas de los dos acusados. El operativo relámpago estuvo a cargo de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) y terminó con el secuestro de tres teléfonos celulares que ahora están bajo peritaje. La causa sigue abierta para determinar si los presos tenían cómplices afuera de la cárcel listos para ejecutar el atentado.
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