POLÉMICA
El detalle en la presentación de la perrita de Marta Fort que provocó indignación
El pelaje de Royce terminó convirtiéndose en el centro de una polémica que involucró a Marta Fort. La influencer mostró a su nueva perrita con entusiasmo, pero las imágenes llevaron a varios seguidores a cuestionar su aparente elección de una mascota de raza y a reclamarle que recurriera a la adopción.
Por sus características, la cachorra sería una Bulldog Francés Fluffy, una variedad de pelo más largo. Esa identificación no fue confirmada en el relato de la joven, aunque alcanzó para que algunos usuarios dieran por hecho que la había comprado. “¡Adoptá!”, escribió una persona, mientras otra insistió: “Adopten, no compren”. Las respuestas contrastaron con los mensajes de ternura que también recibió.
Entre los cuestionamientos apareció una acusación sobre la crianza de estos animales: “Lástima que son perros genéticamente modificados por un humano”, sostuvo una usuaria. Otro comentario apuntó directamente a la decisión atribuida a Marta Fort: “¿Por qué no adoptas? Hay tantos animales que buscan una familia, nunca un perro de un refugio”. Las publicaciones trasladaron la discusión hacia los animales que esperan un hogar.
La presentación original había tenido un tono muy distinto. “Pasaron cosas, hay una nueva integrante en la familia”, anunció la hija de Ricardo Fort en sus historias de Instagram. Mientras mostraba a la perrita, compartió también uno de los preparativos para recibirla: “Es Royce, es un amor, es ella... ahora le vamos a comprar cuchita”.
El nombre elegido sumó una referencia familiar a la llegada de la mascota. “Se llama Royce, por Rolls Royce”, explicó. La marca de autos estaba entre las preferidas de su padre, por lo que esa elección quedó vinculada con el recuerdo del empresario. Así, además de mostrar las primeras imágenes, la joven contó qué había detrás de la manera en que decidió llamarla.
Otros seguidores pusieron el foco en lo pequeña que se veía y en sus cuidados. “Tiene que tener vacunas, cuidalo mucho”, señaló una persona. “Es muy chiquito para estar en tantas manos”, agregó otra. Esas observaciones expresaron preocupación por su exposición, aunque no aportaron información sobre la edad exacta de Royce ni sobre su situación veterinaria.
La cachorra también acompañó a Marta Fort al programa del que participa en Blender, donde la presentó a sus compañeros. Su llegada pasó así de las historias de Instagram al espacio de trabajo de la influencer. Mientras ella compartía ese entusiasmo, parte de la conversación pública quedó concentrada en una decisión que los usuarios le atribuyeron a partir de las imágenes: comprar en lugar de adoptar.