EN EL CONCEJO
Padres de la Escuela 16 pidieron “un perímetro seguro para que no vaya ningún ciruja a dormir"
La comunidad educativa de la Escuela 16 se acercó al Concejo Municipal para plantear una serie de necesidades que, según explicaron, exceden el problema edilicio que ya había sido denunciado en las últimas semanas.
Cecilia Russo, una de las madres de la institución, en diálogo con El Cordillerano explicó que el objetivo es conseguir una intervención integral para la escuela, tanto en el edificio como en los espacios que lo rodean.
“No son solamente las seis aulas afectadas, hay otros temas en la escuela que apuntan a que el edificio es un patrimonio histórico que sufrió lamentablemente años de abandono”, señaló.
La madre remarcó que la situación edilicia que atraviesa actualmente la institución volvió a poner en evidencia la necesidad de realizar trabajos de mantenimiento que, según planteó, fueron postergados durante distintos períodos.
Un pedido de seguridad para todo el perímetro
Uno de los principales reclamos de las familias está relacionado con la seguridad en los alrededores del establecimiento.
Russo explicó que buscan que el perímetro de la escuela tenga mejores condiciones de iluminación y vigilancia junto a trabajos de mantenimiento en los espacios exteriores.
“Queremos un perímetro seguro para que no vaya ningún ciruja a dormir, o que ningún estudiante vaya a tomar bebidas alcohólicas al lugar. Que toda esa parte de los caminos hacia abajo de Moreno sea más segura”, expresó.
En ese sentido, la comunidad educativa reclama la incorporación de distintas medidas que permitan mejorar las condiciones del entorno.
“En la escuela se necesita un perímetro seguro que incluya luces, la poda de árboles y cámaras en la parte de la entrada de la calle Elflein”, enumeró.
El pedido contempla especialmente los sectores que rodean a la escuela y que son utilizados por los estudiantes para ingresar y retirarse de la institución.
Las veredas, otro de los puntos centrales
Las familias también plantearon la necesidad de intervenir las veredas ubicadas del lado del tren.
Según explicó Russo, actualmente ese sector presenta dificultades para caminar y puede generar caídas y tropiezos entre los alumnos.
“Por las veredas no se puede caminar, los chicos se tropiezan porque están todas las piedras sueltas o los espacios vacíos que provocan charcos cuando llueve”, sostuvo.
Para los padres, estos trabajos deberían formar parte de una intervención general y no realizarse de manera aislada.
“Necesitamos que las mejoras se realicen cuanto antes”, reclamó.
El reclamo de los padres a los concejales
La escuela como patrimonio histórico
Para las familias, la necesidad de realizar obras también está vinculada con la importancia histórica del edificio.
Russo sostuvo que durante años hubo períodos de falta de mantenimiento y que ahora resulta necesario abordar distintas necesidades de manera conjunta.
La intención es que "el establecimiento pueda recuperar condiciones adecuadas para el funcionamiento cotidiano y que las obras contemplen tanto el edificio como el espacio exterior", comentó la madre.
Por eso, los padres decidieron llevar el reclamo al Concejo Municipal y trabajar junto a uno de los concejales en un proyecto que permita involucrar al Municipio en la búsqueda de soluciones.