2026-09-13

De Esquel a Bariloche para un tratamiento oncológico: “Encontrar un lugar donde hospedarnos era muy importante”

Adela tiene 67 años, es de Esquel y realiza en Bariloche un tratamiento oncológico, su hija Mary la acompañó durante parte de este proceso y juntas se alojaron en la Casa Hogar de Fundación Cerca Tuyo.

Para una persona que debe trasladarse durante varios días para recibir un tratamiento oncológico, la enfermedad también implica resolver cuestiones que ocurren lejos de la sala donde recibe atención médica: conseguir un lugar donde quedarse, organizar los traslados, afrontar los gastos y atravesar el proceso lejos de su casa. Para quienes acompañan, también supone encontrar la manera de sostener a un familiar mientras atraviesan sus propios temores y preocupaciones.

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“Nosotros somos de Esquel, vivimos en Esquel”, contó Mary. “Al comienzo me sentí en el aire, no tenía información”. Su mamá comenzó el tratamiento en mayo y actualmente atraviesa la última etapa. Y cada viaje a Bariloche implicaba organizar los viajes, conseguir alojamiento, moverse en una ciudad que no les resultaba familiar y afrontar los costos de permanecer allí durante el tiempo necesario. Habían tenido que recurrir a alquileres temporarios y el costo económico se había convertido en una dificultad más.

La vista desde el interior las preparaba para organizar el día.

Fue entonces cuando encontró en Facebook el contacto de Fundación Cerca Tuyo y conoció la posibilidad de alojarse en la Casa Hogar. “Cuando uno entra a la enfermedad del familiar, son un montón de cosas, trámites y demás organización. Encontrar el lugar donde hospedarnos era muy importante para nosotros”, explicó.

Pudieron contar con un espacio preparado para recibir a pacientes oncológicos que llegan desde otras localidades para realizar sus tratamientos en Bariloche. Para Mary, también fue importante encontrarse con personas que conocían la situación que estaban atravesando.

“Es muy importante para un enfermo oncológico poder contar con esa comodidad”, señaló. Valoró el espacio, la limpieza y la seguridad de la casa, además de su ubicación, con comercios cercanos y lugares donde podían salir a caminar y despejarse.

Y también hubo otro aspecto que terminó siendo especialmente significativo: compartir esos días con otra familia que atravesaba una situación similar. “En este caso nosotros fuimos dos familias en la casa también y nos unimos mucho en ese momento que estábamos juntos”, relató. Compartían horarios, se ayudaban y, como los tratamientos tenían cierta similitud, también podían acompañarse mutuamente. “Yo les decía, creo que no hubiese sido lo mismo si ellas no estaban”, contó.

Acompañar durante un tratamiento oncológico también implica atravesar los propios miedos, el cansancio y las emociones mientras se intenta sostener a la persona que está enferma. En ese contexto, para Mary fue importante contar con un espacio donde pudiera hablar con alguien que entendiera lo que estaba viviendo.

Compartieron actividades y juegos con otros familiares.

Recordó especialmente un taller destinado a acompañantes que se realizó durante su estadía en la Casa Hogar, coordinado por la fundación Cerca Tuyo. El encuentro terminó siendo un momento para hablar y compartir unos mates. “Quizás fue un ratito, pero fue muy importante para descargarse y para hablar”, recordó. “Cada persona va llevando su tratamiento y su proceso a su manera, no todas son iguales”, reflexionó.

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La distancia también se hacía sentir a la hora de trasladarse hasta Intecnus, donde realizaba el tratamiento. Durante algunos días, tuvieron que recurrir a remises, con un costo que podía alcanzar los 50 mil pesos diarios. Además, hubo jornadas en la que la nieve complicó todavía más los traslados. Pero pudieron resolverlo con acompañamiento del equipo de voluntarios de la Fundación que realiza traslados de pacientes desde domicilios particulares y desde la Casa Hogar hasta los centros médicos. Es el grupo denominado “Una hora de tu tiempo”.

“Gracias a Dios también la Fundación organizaba viajes, ellos nos iban a buscar, nos llevaban”, contó Mary. “Quizás para ellos fue una hora, pero para nosotros significó mucho que nos lleven”.

Una casa para quienes llegan desde otras localidades

La Casa Hogar forma parte de un proyecto que comenzó a gestarse dentro de Fundación Cerca Tuyo, una organización creada a partir del impulso de María Elisa Kreimer en 2010 para acompañar a pacientes oncológicos durante sus tratamientos.

Entre esos proyectos estuvo el sueño de María Elisa, que partió en 2023, de contar con un lugar donde pudieran alojarse las personas que llegan desde otras localidades para realizar tratamientos oncológicos. Ese proyecto se convirtió en la Casa Hogar, que comenzó a recibir pacientes aproximadamente hace dos años.

El funcionamiento cotidiano se sostiene con responsables, voluntarios y las propias integrantes de la Fundación. Una persona concurre varias veces por semana para supervisar el estado de la casa y detectar necesidades, mientras que los voluntarios reciben a quienes llegan, explican el funcionamiento y acompañan durante la estadía.

Para una familia que llega desde otra ciudad, esa ayuda permite resolver la preocupación de dónde dormir durante el tratamiento y contar con un entorno de acompañamiento mientras permanece lejos de su casa.  

“Me parece importante que más personas la conozcan”

Mary contó que al comienzo de todo el proceso se había sentido sin información y que conocer la existencia de la Casa Hogar había sido una ayuda fundamental. “Me parece importante darle difusión y que más personas la conozcan, que hay un lugar donde quedarse para hacer el tratamiento”, sostuvo. “Nos sorprendió mucho el trabajo que hacen todos los voluntarios”.

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También valoró compartir con otras familias, conversar con voluntarios, participar de actividades y contar con ayuda para llegar hasta los centros médicos fue un verdadero espacio de contención.

Durante su estadía pudo conocer algunas de las propuestas destinadas a los pacientes en las salas de espera de Intecnus, como dibujos para pintar y elementos para bordar que ayudan a acompañar las horas de tratamiento. “Todas estas cosas que uno transita como familiar, me imagino que para otras personas también es difícil”, dijo.

Propuestas para acompañar la espera.

Por eso, decidió contar su experiencia y ofrecerse a ayudar a difundir el trabajo de la Fundación. “Quiero agradecer a todo el grupo, a todos los voluntarios, que siempre estaban ahí”, expresó.

Cómo colaborar con la Casa Hogar

Se llevan a cabo diversas acciones para el mantenimiento cotidiano del espacio. Por ejemplo, el fin de semana pasado la propuesta fue una jornada de juegos que tuvo gran acompañamiento de la comunidad. Actualmente están llevando a cabo una colecta para reunir fondos que permitan finalizar la ampliación.

El objetivo es construir tres nuevos dormitorios para poder alojar a más pacientes oncológicos que llegan a Bariloche desde otras localidades.

Para eso, se va a realizar una feria con donaciones en excelente estado para poner a la venta. Se reciben materiales de construcción, vajilla y artículos de bazar, muebles, sábanas, toallas y acolchados, cortinas, objetos de decoración y demás elementos para el hogar. Desde la fundación, aclararon que, en esta ocasión, no recibirán ropa.

Quienes deseen contribuir, pueden coordinar la entrega comunicándose con Ana María (2944 583848) o Ana (2944 625737).

 

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