Nueva edición de Wizün: “Logramos consolidarnos como colectivo trabajando todos a la par”
La décima edición de la feria de ceramistas Wizün se desarrollará en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), ubicado en Moreno y Villegas, desde el 11 al 20 de septiembre, de 10 a 21, en lo que se presenta como una oportunidad para conocer y adquirir piezas de diseño local.
“Las expectativas son las mismas de siempre: ayudarnos entre todos para mostrar los emprendimientos y, de esa manera, poder dar a conocer el colectivo a residentes y turistas”, dice Evelyn Teneb, quien es parte de la propuesta.
Los trabajos en cerámica de Bariloche cuentan con gran prestigio. Foto Facundo Pardo.
Cabe recordar que Wizün tuvo su primera experiencia pública con una exposición en febrero de 2024. La alternativa surgió tras un relevamiento que hicieron en la Municipalidad en relación con la cantidad de gente dedicada a la actividad. Así, se apreció que muchas personas se vinculaban con la labor y que existía una demanda de alternativas para mostrar las elaboraciones, con la intención de posicionarse dentro de la producción local y poder comercializar lo que se hacía. De tal manera, desde la Secretaría de Producción y Empleo se impulsó el espacio.
A más de dos años y medio de la germinación de esta propuesta, Evelyn afirma: “Hemos crecido muchísimo. Logramos consolidarnos como colectivo trabajando todos a la par”.
Evelyn Teneb, alma de ceramista. Foto Eugenia Neme.
Sobre la buena consideración que tiene la cerámica barilochense en este momento, Evelyn reflexiona: “Me parece que tiene que ver con que se han ido mejorando las técnicas. Siempre estamos buscando que la cerámica barilochense tenga calidad, que represente el oficio, más allá de que sea funcional o decorativa y de la técnica que se use”.
La anterior edición del encuentro alfarero fue en julio, y antes hubo otro en febrero. Analizando aquellos eventos, la ceramista indica: “Los turistas que se acercan en invierno son distintos a los del verano. Los que llegan en la etapa invernal, en general, se movilizan mayormente en forma aérea, no tanto en auto, como sucede en los meses veraniegos, y la cerámica es más complicada de llevar en avión. Además, los brasileros, que vienen mucho en el invierno, quieren llevar más cosas pero a menor precio”.
La ceramista, junto a su trabajo. Foto Eugenia Neme.
Evelyn, que realiza desde tazas y cuencos hasta bachas de baño, pasando también por fuentes que se pueden utilizar en el horno, ingresó al mundo de la cerámica de niña, cuando a los ocho años empezó a concurrir a un taller que brindaban en la Escuela Municipal de Arte La Llave.
Tras aquella experiencia como ceramista infantil y adolescente, Evelyn dejó la actividad para estudiar enfermería, una profesión que luego ejerció.
Más adelante, al quedar embarazada de su primer hijo, que ahora anda por los doce años (también tiene una niña de nueve), la cerámica volvió a aparecer.
Como dato de color, apunta que a sus hijos “les encanta la cerámica”, y sonríe: “Creo que no hay ni un niño al que no le guste”. Por eso, cuando la visitan en su taller, les suele asignar alguna tarea para que se integren lúdicamente al proyecto.
Cada edición de Wizün convoca a turistas y barilochenses. Foto Facundo Pardo.
Sobre la relevancia que toma la cerámica para ella en la actualidad, sostiene: “Es mi forma de vida, de lo que dependo económicamente. Cuando empecé, ayudaba a la economía del hogar, pero, en este momento, se convirtió en la fuente principal”.
La integrante del colectivo Wizün reconoce que, en estos tiempos, sobre todo a partir de la difusión que hay a través de las redes sociales, la cerámica se ha transformado en una especie de moda, aunque igualmente aclara: “Más allá de eso, mucha gente se interesa porque busca una forma de generar un ingreso a futuro. Y, además, otras personas la utilizan como una terapia. Yo doy talleres, y la mayoría de mis alumnas toman el tema como una forma de generar un momento de distención y creatividad”.