ÍCONO DE LA TV
Así fue el día que Chiche Gelblung gastó miles de dólares para la autopsia de un alien en vivo
La muerte de Samuel “Chiche” Gelblung, a los 82 años, recuperó algunos de los momentos más extravagantes de su extensa trayectoria. Entre ellos quedó una producción de 1995 que combinó investigación, espectáculo y una enorme apuesta económica: la recreación completa de la supuesta autopsia al extraterrestre de Roswell.
El periodista había llegado a la televisión durante la década del 90 después de trabajar en importantes revistas y diarios. Desde Memoria, el programa que conducía por Canal 9, comenzó a investigar historias vinculadas con fenómenos paranormales. Su enfoque, sin embargo, no consistía solamente en presentar misterios, sino también en intentar demostrar cuándo existía un engaño detrás de ellos.
El gran desafío apareció después de que Cambalache, conducido por Fernando Bravo y Teté Coustarot, emitiera un documental de 17 minutos que presentaba como real la autopsia de un supuesto alien recuperado en Roswell. Telefe había pagado 40 mil dólares por los derechos de televisación de aquel material, que fue promocionado como un documento científico e histórico.
Chiche Gelblung sospechó rápidamente que las imágenes habían sido fabricadas. Para probarlo, decidió reproducir en el estudio cada elemento de la grabación original. “Mandamos a fabricar el marciano, le pusimos la ropa y quedó exactamente igual al de Estados Unidos. Desde entonces, allá lo toman como un ejemplo de cómo se desmitifica una fake news”, recordó años más tarde sobre aquella producción.
La reconstrucción demandó un importante presupuesto, aunque muy inferior al que había costado emitir el documental. “Vamos a demostrar que esto es trucho. Entonces hicimos una copia exacta a la del supuesto incidente Roswell, con mucho menos presupuesto, creo que unos 4.000 dólares”, explicó el conductor durante una entrevista con Alejandro Fantino.
El equipo fabricó un cuerpo artificial, preparó el escenario y replicó los supuestos órganos que aparecían durante la autopsia. Cuando Fantino le preguntó “¿Y cómo sabías qué órganos tiene un marciano?”, Chiche respondió: “Los mismos que en el documental les sacaron ellos, le sacamos nosotros: ¡menudos de pollo! Fue una copia exacta del supuesto incidente Roswell, con un muñeco trucho, órganos truchos y médicos truchos. Y de más de 200 universidades del mundo nos pidieron permiso para mostrarlo, porque así dan clases de cómo se prueban las fake news”.
La emisión se convirtió en una de las producciones más recordadas de Memoria y terminó transformándose en material de estudio sobre verificación periodística. Tras la muerte de Chiche Gelblung, aquella falsa autopsia volvió a resumir su estilo: invertir miles de dólares, montar un espectáculo televisivo y utilizarlo para demostrar que una historia presentada como verdadera había sido construida íntegramente frente a una cámara.