Jabalíes en Bariloche: buscan convertir el control de una especie invasora en una alternativa de aprovechamiento
La presencia de jabalíes se convirtió en una problemática que atraviesa distintos sectores de Río Negro y que también tiene un impacto concreto en Bariloche, donde los animales han sido detectados incluso dentro de sectores urbanos. En ese contexto, la Provincia avanza con una nueva regulación para facilitar el procesamiento y la comercialización de carne proveniente de especies silvestres, entre ellas el jabalí.
El secretario de Ganadería de Río Negro, Norberto Tabaré Bassi, explicó que el objetivo no es solamente avanzar en el control de una especie considerada invasora, sino también generar un circuito que permita aprovechar la carne obtenida durante esas acciones bajo condiciones sanitarias adecuadas.
“El tema del jabalí es una preocupación en toda la provincia porque es una especie introducida que se ha transformado en invasora”, señaló Bassi, quien explicó que su presencia se registra “en las ciudades, en los pueblos y en la parte productiva”, donde genera daños principalmente en los cultivos.
Frente a esta situación, indicó que desde la Secretaría de Fauna se trabaja para controlar la población de jabalíes, pero que la nueva normativa busca sumar una alternativa: que ese control pueda derivar en un aprovechamiento de la carne con garantías para quienes finalmente la consuman.
El desafío sanitario detrás de la carne de jabalí
Uno de los principales puntos que plantea el funcionario está relacionado con la triquinosis, una enfermedad que puede transmitirse a través del consumo de carne contaminada.
“El jabalí tiene la problemática de poder transmitir triquinosis, entonces todo lo que se comercialice tiene que tener sí o sí el control de triquinosis”, explicó el secretario.
En ese sentido, señaló que uno de los objetivos centrales de la nueva regulación es facilitar la habilitación de establecimientos donde pueda procesarse este tipo de carne bajo condiciones controladas.
La idea apunta a generar un recorrido definido desde el momento en que el animal es capturado hasta que el producto llega al consumidor: “La clave de esto es poder orientar el producto cárnico desde la captura al consumo dando las garantías de la inocuidad del producto”, sostuvo.
Uno de los avistamientos en la ciudad
Bariloche y el control de los jabalíes
La problemática adquiere particular relevancia en Bariloche, donde en los últimos años se realizaron intervenciones para capturar ejemplares que aparecen en sectores urbanos.
Bassi explicó que actualmente existen dos mecanismos principales para controlar la especie: "por un lado, la habilitación de la caza y en el caso de los centros urbanos, con la intervención directa en la captura de los jabalíes, como ha ocurrido en Bariloche”, explicó.
La nueva normativa permitiría, según planteó, avanzar un paso más y generar condiciones para que los productos obtenidos de esos procedimientos puedan ser procesados y eventualmente comercializados dentro de un marco legal y sanitario.
De todos modos, el funcionario aclaró que la nueva herramienta por sí sola no resolverá el problema. “Es una herramienta que se necesitaba para poder ayudar a la solución. No es que va a dar la solución, pero es una herramienta que ayuda y colabora en encontrar una solución”, afirmó.
Qué cambia con los nuevos establecimientos
Tabaré Bassi explicó que la normativa no está limitada exclusivamente al jabalí o al guanaco. El objetivo es establecer un marco que permita habilitar establecimientos destinados al procesamiento de productos provenientes de distintas especies.
“Esto prevé que se puedan habilitar establecimientos de procesamiento de productos cárnicos en general, sea de especies domésticas como especies silvestres o especies de la pesca”, detalló.
Además, el concepto de establecimiento de procesamiento no se limita a la carne fresca. También contempla la elaboración de chacinados, conservas y escabeches, además de otros productos de origen animal como lácteos, quesos, yogures, manteca y huevos.
El funcionario explicó que uno de los objetivos es facilitar el acceso de productores artesanales a la formalidad.
“La idea es que todos los productores artesanales que se dedican a estas actividades puedan llegar a habilitar establecimientos de forma más dinámica, menos burocrática para poder comercializar de manera legal su producción”, indicó.
Para acceder a esas habilitaciones, los establecimientos deberán cumplir con los requisitos correspondientes. Bassi explicó que las exigencias están basadas fundamentalmente en los criterios establecidos por la Ley Federal de Carnes, aunque podrán adecuarse a las particularidades de cada región.
También será necesaria capacitación específica para quienes trabajen en el procesamiento de estos productos.
El control sanitario tendrá un nuevo rol
Otro de los cambios destacados por el secretario está relacionado con la supervisión de la inocuidad de los alimentos.
Según explicó, la normativa incorpora herramientas que hasta ahora no estaban contempladas de la misma manera en el esquema vigente: “Esta ley da mejoras de herramientas para los establecimientos artesanales. Esta ley incorpora la regulación del control sobre la inocuidad del producto, algo que antes no estaba”, afirmó.
La supervisión estará vinculada además con el Ministerio de Salud, con el objetivo de fortalecer los controles sobre los productos que lleguen al consumidor.
El funcionario marcó una diferencia entre la normativa anterior y la nueva propuesta: mientras el esquema vigente establece condiciones de habilitación consideradas demasiado rigurosas para determinados establecimientos artesanales, la nueva regulación busca facilitar esas habilitaciones sin resignar los controles sanitarios.
“La gente que consume el producto tiene que saber que ese producto fue supervisado y que es un producto inocuo”, resumió.
Guanacos: un manejo diferente al del jabalí
La nueva normativa también contempla la posibilidad de aprovechar productos provenientes del guanaco, aunque Tabaré Bassi remarcó que en este caso las condiciones son diferentes.
A diferencia del jabalí, el guanaco es una especie autóctona y, por lo tanto, no puede recibir el mismo tratamiento que una especie invasora.
“El guanaco es una especie autóctona, entonces no se puede hacer el mismo manejo que con el jabalí o incluso como ocurre en la zona andina con el ciervo colorado”, explicó.
El funcionario señaló que cualquier intervención sobre la población de guanacos debe estar precedida por estudios y ajustarse al Plan Nacional de Manejo del Guanaco.
Si bien reconoció que la presencia de estos animales también puede representar un riesgo para la seguridad vial, especialmente por su presencia en las rutas, aclaró que cualquier aprovechamiento de carne o fibra debe realizarse respetando las pautas establecidas en ese plan.
“Todo lo que se haga para aprovechamiento cárnico o de fibra del guanaco tiene que estar normado”, sostuvo.
Por ese motivo, la comercialización de carne de guanaco requerirá previamente la aprobación de la autoridad competente en materia de fauna.
Una normativa que busca reducir el mercado informal
El secretario de Ganadería también puso el foco en otro de los problemas que la Provincia pretende abordar con la nueva regulación: la existencia de productos que actualmente se comercializan por fuera de los circuitos habilitados.
“Hay carnes o productos en general que se están comercializando por el mercado informal y no tienen ninguna garantía de inocuidad, ni de trazabilidad, ni de supervisión del producto que se comercializa y es un riesgo sanitario para la población”, advirtió.
En ese sentido, explicó que uno de los objetivos de la nueva ley es reducir esa comercialización informal y lograr que los productos tengan un seguimiento desde su elaboración hasta su llegada al consumidor.
La intención es que, en la medida de lo posible, la totalidad de los productos comercializados pueda ser procesada en establecimientos habilitados y bajo controles que permitan garantizar su inocuidad.
El crecimiento de la ganadería también abre nuevas oportunidades
Durante la entrevista, Tabaré Bassi también se refirió al crecimiento que tuvo la actividad ganadera en Río Negro y particularmente en la zona cordillerana y precordillerana.
“La ganadería, principalmente la ganadería bovina, ha tenido un desarrollo bastante firme en toda la zona cordillerana, precordillerana”, señaló.
Como muestra de ese crecimiento mencionó el primer remate de invernada de toda la provincia realizado en la Sociedad Rural de Bariloche, un evento que permitió mejorar las posibilidades de comercialización de los productores de la región.
A nivel provincial, explicó que en los últimos 15 años el stock ganadero prácticamente se duplicó luego de la fuerte reducción provocada por la sequía. Además, se incrementó la cantidad de animales retenidos, recriados y engordados.
Según los datos aportados por el funcionario, la cantidad de animales engordados llegó a cuadruplicarse, mientras que los niveles de faena crecieron alrededor de un 70% en los últimos 10 a 15 años.
“Eso gracias al desarrollo en general que ha tenido la ganadería”, indicó.
Sin embargo, Bassi señaló que actualmente la actividad atraviesa una etapa de estabilización debido a que los campos alcanzaron prácticamente su capacidad máxima de carga.
“Más hacienda bovina en los campos no podemos tener. Los campos ya están en su máxima capacidad”, explicó.
El próximo salto productivo, según planteó, dependerá de mejorar la eficiencia de los rodeos de cría y fundamentalmente de ampliar las áreas bajo riego.
En ese sentido, mencionó proyectos para desarrollar nuevas superficies productivas en Colonia Josefa, Negro Muerto y el valle de Guardia Mitre, lo que permitiría contar con más hectáreas destinadas a pasturas y ampliar nuevamente la capacidad de producción ganadera.
Bariloche vuelve a ganar espacio en la comercialización ganadera
El secretario de Ganadería también destacó el impacto que tuvo la feria y el remate de invernada realizados en Bariloche durante este año.
Consideró que la iniciativa de la Sociedad Rural de Bariloche fue “un acierto muy grande”, ya que permitió resolver una dificultad que tenían los productores de la región para comercializar sus terneros.
“A partir de esa feria, de ese remate de invernada que se realizó, la comercialización fue muy buena”, afirmó.
Además, anticipó que para el próximo año ya se prevé realizar nuevamente un evento de características similares, con la posibilidad de que tenga una dimensión incluso mayor.
La importancia de esta actividad, explicó, excede los límites de Bariloche y alcanza a productores de distintas localidades y zonas rurales cercanas, entre ellas El Manso, El Bolsón, Ñorquinco, Pichi Leufú, Maquinchao y Corralito.
“Los productores de todas esas zonas tienen una vía de comercialización que no la tenían y que la verdad que es muy beneficioso para toda la región”, destacó.
Una de las imágenes de la feria realizada en la ciudad