SONIDOS DE NUEVA ORLEANS Y DIXIELAND
Llega la única banda de jazz que puede acreditar 30 años en Patagonia
La presentación de la Sureña Jazz Band en Bariloche tendrá ribetes muy particulares, entre ellos, el retorno a la formación de uno de sus fundadores: Guillermo Lancelotti. Tal vez los memoriosos recuerdan que el trompetista dejó su impronta en esta ciudad a comienzos de los 90, a tal punto que grabó un disco compacto con otro músico imposible de olvidar: Roberto Navarro. Ahora llegará con sus cofrades para revivir jazz de la década de 1920.
Se trata de una “histórica formación patagónica” que promete recorrer “el sonido de New Orleans y el Dixieland de Chicago”, según el anticipo que llegó a El Cordillerano. La Sureña Jazz Band no solo es “una de las escasas agrupaciones argentinas dedicadas al jazz tradicional”, también es la única que en Patagonia puede mostrar credenciales que acreditan 30 años de trayectoria.
Los sonidos que recrea la Sureña “se caracterizan por la improvisación colectiva, la energía de sus melodías y un ritmo contagioso que invita a bailar, tal como ocurría en los clubes y salones” poco más de 100 años atrás. A propósito, ilustró Lancelotti para la prensa: “los solos eran colectivos, era polifonía. Tocaba uno y todos iban escuchando y tocando entre todos sobre esa armonía”.
La historia comenzó en 1995, cuando la formación se llamó Quimey Jazz Band. Más tarde, asumió otra identidad, pero desde 1996 se identifica con el nombre que perduró. “Como fueron cambiando algunos músicos, para hacerlo democrático en un ensayo hicimos un sorteo: cada uno puso un papelito y salió Sureña Jazz Band”, recordó el trompetista. No hubo mayores complicaciones.
La Sureña vendrá con un nuevo, pero antiguo integrante.
En sus primeros años, la agrupación tuvo que valerse de algunos recursos poco ortodoxos para sonar como quería. “La formación necesitaba una tuba y no teníamos. Entonces se la pedimos prestada a la banda de música de la Policía”. Claro que el pedido no fue del todo formal: “la sacábamos por un paredón. Después, a la madrugada, cuando terminábamos de tocar, la devolvíamos. Y así hasta que pudimos comprar una tuba”, confesó el músico.
Más allá de esas heterodoxias, la Sureña participó de festivales en la Argentina y Chile, además de impulsar el Alto Valle Jazz Festival. Tiene en su haber dos registros discográficos: “Patagonia Hot” (2007) y “Sureña Jazz Band” (2017). En Spotify solo está disponible el segundo. Lancelotti vuelve a integrar la formación después de mucho tiempo de vivir en España. Ahora, “ya no me saca nadie. Me tienen que echar”, bromeó.
Para su cita con el público barilochense, la agrupación propondrá un viaje “por casi tres décadas de la historia del jazz, desde 1914, con St. Louis Blues de W. C. Handy, hasta 1941, con Take the A train de Billy Strayhorn. El repertorio reúne algunas de las obras más representativas del nacimiento y la consolidación del género, permitiendo apreciar su evolución desde los sonidos pioneros de Nueva Orleans hasta la sofisticación de las grandes orquestas de la era del swing”, completa el anticipo del Campus de Artes y Música Bariloche (CAMBA), que hará de anfitrión.
Además de obras de Handy, se escucharán composiciones de figuras fundamentales como King Oliver y su discípulo Louis Armstrong, protagonistas de la revolución musical que surgió en la ciudad del Mississippi. También de Earl Hines, uno de los grandes innovadores en el piano de jazz; más Duke Ellington y Billy Strayhorn, artífices de un lenguaje orquestal refinado y profundamente original, entre muchos otros.
Amén de conformarse con Lancelotti como trompetista líder, la Sureña Jazz Band se integra con Roberto Flores en saxo y clarinete, reciente incorporación; Francisco Álvarez, trombón y tuba, músico oriundo de Cipolletti; Sergio Ianni en banyo, otros de los miembros fundadores y de presencia interrumpida desde 1996; Julio Garrido en guitarra dobro, nacido en Allen; Javier Larrión en contrabajo, también radicado en Cipo; y Mauricio Costanzo en batería, de General Roca, también uno de los nuevos en la agrupación.
Fiel al espíritu festivo del jazz tradicional, la Sureña invita a disfrutar de una noche en la que la música, la improvisación y el swing recrearán el ambiente de los legendarios clubes de New Orleans y Chicago, aunque a orillas del lago Moreno. “Va a ser un cóctel explosivo de swing, así que nadie se va a arrepentir de haber ido”, invitó el trompetista. Las anticipadas están disponibles en Passline.com La cita se pactó para el próximo domingo (6 de septiembre) a las 19 en la sala Rautenstrauch del CAMBA.