2026-09-02

Arco Iris de Virgen Misionera va por un gran sueño: llegar a sus 40 años con una cancha de césped sintético

El club de Virgen Misionera cumple hoy 39 años y ya comenzó a trabajar en un ambicioso proyecto que contempla una inversión estimada de 260 millones de pesos. La iniciativa busca transformar su principal espacio deportivo y abrir nuevas posibilidades para la institución. Marcelo Gualmes, presidente de Arco Iris, contó cómo nació el proyecto y cómo piensan financiarlo.

El Club Arco Iris cumple hoy 39 años. Cuando los hinchas le preguntaron al presidente del club, Marcelo Gualmes qué tenía pensado para festejar, él los sorprendió con un anuncio inmenso: llegar a sus 40 años de vida con una cancha de fútbol de césped sintético.

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La institución toma como fecha oficial de fundación el 2 de septiembre de 1987, cuando se otorgó la personería jurídica. Sin embargo, la actividad del club había comenzado algunos meses antes, durante abril o mayo de 1986.

A casi cuatro décadas de aquel momento, la actual comisión directiva se propuso concretar una obra que, según explica su presidente, Marcelo Gualmes, podría marcar un antes y un después para la institución.

El proyecto contempla la construcción de una cancha de césped sintético y una inversión total estimada de entre 240 y 260 millones de pesos. Solo el césped sintético representa actualmente un costo aproximado de 120.000 a 123.000 dólares, a lo que se suman los trabajos de preparación del terreno, nivelación, drenaje y construcción de muros de contención.

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Un proyecto que empezó puertas adentro

La iniciativa comenzó a tomar forma dentro de la comisión directiva. Según contó Gualmes, fueron los propios jóvenes vinculados al club quienes lo impulsaron a acompañar la idea. “Cuando me invitaron a acompañarlos, les dije que no era imposible”, relató el presidente de Arco Iris.

Después de analizarlo internamente, la comisión decidió hacer un primer anuncio del proyecto. La respuesta fue inmediata y generó una fuerte expectativa entre socios y allegados. “Es una alegría inmensa”, admitió el "Chelo". 

El objetivo es aprovechar el próximo aniversario para concretar una obra que no solo significaría una mejora en infraestructura, sino también una nueva herramienta para el crecimiento económico y deportivo del club.

Una cancha para cambiar la dinámica del club

El proyecto no solo significa tener un buen campo de juego. Es mucho más. La intención es que la cancha pueda ser utilizada, por supuesto, por el propio club, pero también alquilada a particulares, a la Liga de Fútbol y otras organizaciones. De esa manera, podría convertirse en una nueva fuente de ingresos para Arco Iris.

“Puede cambiarle un poquito la vida al club”, sostuvo Gualmes.

El presidente también destacó una característica particular del terreno donde funciona actualmente la institución: pese a los problemas que genera la lluvia sobre la superficie, el suelo tiene una buena capacidad natural de drenaje, algo que consideran una ventaja para avanzar con la obra.

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Un proyecto que necesita de todos

Para alcanzar la inversión necesaria, el club diseñó un esquema de financiamiento basado en distintas fuentes.

La idea es que aproximadamente un 30% pueda provenir del Estado, ya sea municipal o provincial; otro 30% sea aportado por empresas y privados, mientras que el porcentaje restante sea generado por el propio club mediante actividades como bingos, rifas y otras iniciativas.

Para Gualmes, esta última parte tiene además un valor que va más allá de lo económico.

La intención es que los socios y vecinos sientan que la cancha también es producto de su propio esfuerzo. Ese compromiso, entiende, permitirá fortalecer el sentido de pertenencia y generar una mayor identificación con el espacio. “Que la gente sienta que trabajó para conseguirla”, explicó.

Para tener una idea de cómo será la cancha del club en 2027, contrataron a una persona para realizar imágenes aéreas con un dron y luego utilizaron inteligencia artificial para incorporar digitalmente el césped sintético sobre las imágenes reales del predio.

Para Gualmes, observar esas imágenes genera una emoción especial. 

Actualmente Arco Iris cuenta con alrededor de 200 asociados, aunque después del anuncio del proyecto comenzaron a recibir nuevos llamados y consultas de personas interesadas en sumarse y colaborar.

El desafío ahora es transformar esa expectativa en recursos concretos y comenzar a acelerar los trabajos durante octubre y noviembre. Antes de colocar el césped será necesario avanzar con la preparación del terreno, la nivelación, el drenaje y otras obras de infraestructura.

El desafío es inmneso pero está a la altura de los pergaminos de Marcelo Gualmes como dirigente. Ahora vendrá el exigente trabajo de reunir el dinero porque queda solo un año para ver un gran sueño hecho realidad. 

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