Paso a paso para hacer una torta de ricota y frutos rojos para disfrutar en la tarde del domingo
Con una textura suave en el centro, un toque cítrico y la frescura de las frutas, esta torta de ricota se resuelve en pocos pasos y es perfecta para compartir a la hora del té o del mate. Al no llevar harina de trigo, el almidón de maíz le otorga una ligereza particular, dejando que la ricota sea la verdadera protagonista. ¡Probala!
Ingredientes:
500 gramos de ricota entera (bien escurrida)
2 huevos enteros
1/2 taza de azúcar
1/2 taza de almidón de maíz
1 cucharadita de polvo para hornear
1 cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura de 1 limón o naranja
1 taza de frutos rojos (pueden ser frescos o congelados)
Cantidad necesaria de azúcar impalpable para decorar
Preparación:
1- Encendé el horno a temperatura media (entre 170°C y 180°C). Enmantecá o forrá con papel manteca un molde circular de unos 20 a 22 centímetros de diámetro.
2- Batí levemente la ricota junto con los dos huevos y el azúcar hasta lograr una crema homogénea y sin grumos. Agregá la cucharadita de esencia de vainilla y la ralladura del cítrico elegido.
3- Sumá el almidón de maíz junto con el polvo para hornear. Mezclá todo suavemente con espátula o batidor fino hasta que la preparación quede integrada por completo.
4- Volcá la mezcla en el molde. Distribuí los frutos rojos por encima, hundiéndolos un poco en la masa para que se sostengan durante la cocción.
5- Llevá la fuente al horno entre 40 y 45 minutos. Los bordes toman un tono dorado suave y el centro gana firmeza.
6- Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldar. Espolvoreá con un toque de azúcar impalpable y serví.