Fisuras en la Escuela 16: Educación investiga el origen y prepara un estudio de suelo
La aparición de fisuras en la Escuela 16 encendió la preocupación de la comunidad educativa y llevó al Ministerio de Educación de Río Negro a poner en marcha un seguimiento técnico del edificio. Por el momento, desde el organismo aseguran que no existe riesgo estructural que impida el ingreso de estudiantes, aunque reconocen que todavía falta determinar con precisión qué está provocando las grietas.
La situación fue explicada por la subsecretaria de Consejos Escolares, Mónica Pouso, durante una entrevista con Chocolate por la Noticia, por El Cordillerano Radio 93.7. La funcionaria contó que el equipo directivo de la escuela se comunicó con el Consejo Escolar el pasado 25 de agosto por la tarde, luego de advertir la presencia de las fisuras.
A partir de ese aviso, personal técnico realizó un primer relevamiento y detectó una fisura ubicada en el sector donde se vinculan las dos etapas constructivas del establecimiento: el edificio histórico, levantado en 1930, y una ampliación realizada en 1975.
Según explicó Pouzo, la primera hipótesis que manejan los especialistas es que podría existir un asentamiento diferencial entre ambas construcciones. Sin embargo, insistió en que todavía no se trata de una conclusión definitiva. “Es una hipótesis preliminar, no es un diagnóstico definitivo”, remarcó.
Un testigo permitirá saber si la fisura se mueve
Mientras se aguarda un estudio más profundo, un arquitecto del Consejo Escolar colocó un testigo de vidrio sobre la fisura, una técnica tradicional utilizada para detectar movimientos.
El procedimiento consiste en colocar un material rígido sobre la grieta y observarlo durante un período de tiempo. Si el vidrio se rompe, puede indicar que la fisura continúa presentando movimiento.
Pero el monitoreo tendrá además una instancia de mayor profundidad. El 12 de septiembre está prevista la llegada a Bariloche de un ingeniero civil especializado en geotecnia, quien realizará un estudio técnico del terreno mediante sondajes.
La intención es determinar si existe algún factor relacionado con las características del suelo que pueda explicar la aparición de las fisuras.
Entre las posibilidades que se analizan aparece la incidencia del entorno de la escuela, donde existe una importante presencia de árboles. Las raíces podrían constituir uno de los factores externos a estudiar, aunque desde Educación evitaron confirmar esa hipótesis hasta contar con el informe profesional.
“Hasta que no tenga el informe del profesional no te puedo decir qué tiene”, señaló Pouso.
“No hay un riesgo estructural”
Uno de los principales objetivos del Ministerio es llevar tranquilidad a las familias. Pouzo aseguró que las evaluaciones realizadas hasta el momento no indican la existencia de un riesgo estructural que impida utilizar el establecimiento.
“Quiero llevar tranquilidad para toda la comunidad de Bariloche y en especial a la comunidad educativa de la Escuela 16, en que no hay un riesgo estructural y la escuela puede ser habitada”, afirmó.
La funcionaria reconoció que comprende la preocupación de las familias ante la aparición de las fisuras, pero sostuvo que, con la información disponible actualmente, no existirían inconvenientes para que estudiantes y docentes continúen utilizando las instalaciones.
El resultado del estudio de septiembre será clave para determinar los pasos siguientes y, eventualmente, las obras necesarias para resolver la situación.
Una obra de mayor magnitud ya estaba prevista
Más allá de las fisuras detectadas recientemente, Pouso confirmó que la Escuela 16 ya había sido incluida por Educación entre los establecimientos que requieren una intervención de mayor magnitud.
La funcionaria explicó que el organismo se encuentra trabajando en el proceso previo al llamado correspondiente y evitó establecer una fecha concreta para el inicio de los trabajos. En este caso, además, existe un elemento que obliga a extremar los cuidados: se trata de un edificio histórico de la ciudad.
La construcción original data de 1930 y constituye parte del patrimonio edilicio de Bariloche. Por ese motivo, cualquier intervención deberá contemplar no solo las necesidades funcionales de la institución, sino también la preservación de sus características históricas.