2026-08-26

Rescate en el Tronador: Lamuniere, el guía de montaña condenado por la muerte de nueve jóvenes, tiene la concesión del refugio Ilon

Uno de los concesionarios del refugio, que tiene la responsabilidad sobre la seguridad de los empleados es Andrés Lamuniere quien fue condenado por una de las mayores tragedias en la montaña ocurridas en el país.

Lo que comenzó como un operativo de emergencia en la alta montaña de Bariloche terminó destapando un trasfondo institucional que reabre viejos debates sobre la seguridad y las concesiones en áreas protegidas.

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En las últimas horas, los equipos de rescate y la Comisión de Auxilio (CAX) lograron dar con el paradero de Juan Martín Crespo, el refugiero de 28 años que se había extraviado en las inmediaciones del Cerro Tronador. El joven fue hallado con vida y en buen estado de salud tras momentos de máxima incertidumbre en la zona de Laguna Ilón, en inmediaciones al cerro Tronador.

Sin embargo, el episodio puso la lupa sobre la gestión y explotación de los servicios de montaña en ese sector del Parque Nacional Nahuel Huapi y que están a cargo del Club Andino Bariloche. 

El permisionario en Laguna Ilón es Andrés Lamunière, un reconocido andinista y deportista quien en el año 2002 protagonizó una de las tragedias más impactantes en el cerro Ventana cuando una avalancha sepultó a un grupo de estudiantes. El trágico hecho se cobró la vida de nueve jóvenes y marcó un antes y un después en la legislación de montaña del país.

A casi 24 años de la tragedia, todavía sigue viva en la memoria colectiva los nombres de María Gimena López (Roca), Gimena Solange Padín (Roca), Fabricio Vaccari (Roca), Antonio Humberto Díaz (de Bariloche), Mario Sebastián Tapia (de Bariloche), Roberto Arturo Montero (de Neuquén), Martín Sebastián Lemos (de Senillosa), Paolo Jesús Machello (provincia de Buenos Aires)y Adrián Mercado (Villa La Angostura)

En 2005, la Justicia Federal lo condenó a tres años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para ejercer como guía de montaña por el delito de homicidio culposo. La sentencia determinó que existió una imprudencia al internarse en una zona de alto riesgo para los alumnos de primer año de la carrera de Educación Física que se dictaba en la sede de la Universidad Nacional del Comahue en Bariloche.

"Lamunière es uno de los concesionarios del refugio", comentaron varios referentes del montañismo en Bariloche. Algunos coincidieron en señalar que ya cumplió con la pena que le impuso la Justicia aunque otros explicaron que lo que está en debate en el hecho ocurrido ayer son nuevamente "las medidas de seguridad" que no se tuvieron en cuenta a la hora del traslado de los dos refugieros que protagonizaron el incidente el martes por la noche y que tranquilamente podria haber terminado en una "nueva tragedia".

Una fuente de Parques Nacionales también confirmó la participación de Lamuniere en la conseción y de manera extraoficial destacó que no se tuvo en cuenta las condiciones mínimas de seguridad. "Había un pronóstico de tormenta de nieve. Pudo ser una verdadera tragedia porque estuvo desaparecido desde las 16 horas del martes hasta las 10:30 de la mañana del miércoles. 

La seguridad

Pero está claro que el hecho ocurrido en la noche del martes vuelve a abrir un profundo debate sobre los sistemas de seguridad en la alta montaña. El problema es que no se trata de un hecho aislado. En abril de 2022, otro refugiero tuvo menos suerte que Crespo y quedó atrapado en medio de una tormenta que le costó la vida.

Manuel Benítez tenía 29 años y trabajaba en el refugio Frey. Durante el juicio que se llevó adelante en Bariloche, se determinó que el trabajador fue hallado apenas a 100 metros del refugio. La autopsia determinó que murió de hipotermia tras quedar expuesto en soledad a condiciones climáticas extremas.

Federico Pajarín, exconcesionario del Refugio Frey, fue condenado a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación por la muerte del joven, ocurrida en abril de 2022.

El nuevo episodio vuelve a poner el foco, especialmente, en los protocolos para los refugieros que deben desplazarse en condiciones meteorológicas adversas y muchas veces trabajan aislados en la cordillera.

Una persona con experiencia en montaña explicó que existen herramientas y procedimientos que podrían reducir considerablemente los riesgos. Entre ellos mencionó los dispositivos de geolocalización satelital, que permiten conocer la ubicación de una persona aun cuando no existe cobertura de telefonía celular.

“Hay protocolos que evitarían esto”, señaló y mencionó que según se pudo conocer, los dos refugieros se habrían separado durante el trayecto hacia el refugio, situación que habría desencadenado posteriormente el operativo de búsqueda. El principio básico de desplazarse acompañado en la montaña tiene precisamente como objetivo que, ante cualquier inconveniente, una persona pueda asistir a la otra o activar los mecanismos de ayuda.

Existen además herramientas tecnológicas que podrían complementar los protocolos de seguridad. Por ejemplo, dispositivos de geolocalización satelital que permiten conocer en todo momento la posición de los integrantes de un equipo, incluso en lugares sin cobertura de telefonía.

También destacó la posibilidad de utilizar sistemas de comunicación satelital, como los dispositivos tipo inReach, que permiten enviar mensajes mediante la red satelital y mantener una comunicación cuando no existe señal de celular.

El episodio protagonizado por Crespo terminó sin consecuencias fatales, pero volvió a instalar una pregunta que permanece abierta desde la muerte de Benítez: cuáles son las condiciones de seguridad con las que trabajan los refugieros y qué responsabilidades corresponden a quienes administran, concesionan o autorizan los servicios dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi.

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