El misterioso caso de un conejo de Bariloche: un tumor llevó a descubrir un virus poco frecuente
Un tumor localizado en el pabellón auricular de un conejo doméstico terminó revelando un diagnóstico llamativo: se trataba de un papiloma viral de Shope, una enfermedad poco frecuente en conejos domésticos y cuya transmisión está vinculada a la picadura de mosquitos hematófagos.
La particularidad del caso es que el animal vive en Bariloche y, según explicó la médica veterinaria Jacqueline Thieck, este tipo de afección no es habitual en la región. El caso fue detectado a comienzos de año, cuando el conejo llegó a la veterinaria donde trabaja Tiecke con un tumor en una de sus orejas.
“Me llevan un conejito con un tumor en un pabellón auricular. Hicimos una cirugía para extraerlo y se envió a histopatología”, relató la profesional. El estudio permitió determinar que se trataba de un papiloma viral. A partir de ese resultado, el equipo profundizó la investigación y llegó al diagnóstico de papiloma viral de Shope.
“Es un papiloma viral que no tiene una presentación frecuente en conejitos domésticos. Se da más que nada en animales silvestres y, principalmente, en América del Norte y Europa, no en esta región”, explicó Thieck.
El mosquito, el protagonista inesperado
La investigación también permitió establecer un dato que convirtió al caso en algo todavía más llamativo: el virus puede transmitirse mediante la picadura de un mosquito hematófago, es decir, un mosquito que se alimenta de sangre.
En este caso, la hipótesis es que el conejo fue picado por un mosquito portador del virus, que de esa manera pudo transmitirle la infección.
“Justo este conejito tuvo la mala suerte de que fue picado por un mosquito que tenía este virus en sangre y así se lo pudo transmitir”, señaló la veterinaria.
El interrogante que permanece abierto es cómo pudo llegar hasta Bariloche un vector asociado a regiones tan distantes. Tiecke explicó que una de las hipótesis está relacionada con el movimiento internacional de personas y mercancías. “Con el tema de los viajes internacionales a través de aviones y todo eso, sospechamos que puede ser por ahí”, indicó.
De todos modos, la profesional remarcó que el conejo no tuvo ningún vínculo con el origen del virus. Se trata de un animal doméstico que vive dentro de una vivienda y que, de acuerdo con lo explicado por la veterinaria, simplemente tuvo la mala suerte de ser picado por el mosquito.
Una enfermedad que no afecta a las personas
El hallazgo generó preocupación por tratarse de una enfermedad poco conocida, aunque Tiecke llevó tranquilidad a los propietarios de conejos y aclaró que el papiloma viral de Shope no se transmite a las personas.
“No es una enfermedad que le pudiera transmitir a ellos, es solamente a conejos”, explicó.
La importancia de detectar este tipo de lesiones a tiempo radica, además, en su posible evolución. Según detalló la veterinaria, si el tumor no es extraído puede transformarse en un carcinoma maligno.
La enfermedad también es conocida por provocar grandes protuberancias en conejos silvestres, especialmente en la cabeza, que pueden adquirir una apariencia similar a la de pequeños cuernos.
“Hace unos años atrás varios colegas recuerdan haber visto en las noticias unas imágenes de unos conejitos silvestres que parecía que tenían cuernos en la cara”, recordó Thieck.
En esos animales, explicó, las posibilidades de tratamiento son muy limitadas debido a que se trata de fauna silvestre.
Un caso que llegó a un congreso internacional
Por su carácter inusual, el caso no quedó solamente en la consulta veterinaria. Thieck presentó el trabajo científico recientemente en Mar del Plata, durante unas jornadas veterinarias internacionales.
“Presenté el trabajo científico con un póster y estuvimos hablando un poquito acerca de eso”, contó. La reacción de los especialistas fue de sorpresa, justamente por la rareza del diagnóstico y por tratarse de un caso registrado en una región donde no es habitual encontrar este tipo de presentación.
El caso abrió así un interrogante que todavía no tiene una respuesta definitiva: cómo llegó hasta Bariloche el vector capaz de transmitir un virus asociado principalmente a poblaciones de conejos de otras regiones del mundo.
Mientras tanto, el pequeño conejo doméstico pudo ser tratado mediante la extracción quirúrgica del tumor. Y detrás de lo que inicialmente parecía una consulta veterinaria más, apareció una historia que conecta a un animal de compañía de Bariloche con un virus poco frecuente, un mosquito hematófago y un misterio que todavía queda por resolver.