2026-08-22

El esquiador de madera ya muestra su figura en la costanera de Bariloche: ¿qué sigue?

Una de las primeras esculturas proyectadas para poner en valor la costanera de Bariloche ya fue terminada. El esquiador, tallado sobre uno de los antiguos troncos de pino de la Plazoleta de las Banderas, mira hacia el lago Nahuel Huapi y forma parte de un proyecto que contempla unas 20 intervenciones artísticas.

El esquiador de madera ya está listo y se convirtió en una nueva postal de la costanera de Bariloche. La obra, realizada por el escultor Leo Molinari sobre uno de los troncos de tres metros que permanecieron tras el operativo de tala de pinos de este año, es la primera de una serie de intervenciones previstas para recuperar y embellecer este sector de la ciudad. Proyectan hacer unas 18 esculturas más.

Lee también: La montaña como punto de encuentro: un Día del Niño muy especial en Catedral

La figura está ubicada en el boulevard de la Plazoleta de las Banderas, en la zona de semáforos y fue diseñada mirando hacia el lago Nahuel Huapi, con los esquíes en su brazo izquierdo. La intención original del proyecto fue que quienes ingresen a la ciudad puedan encontrarse con una imagen vinculada directamente a uno de los principales símbolos turísticos de Bariloche: la montaña de fondo, (cerro Catedral) y el esquí.

El trabajo forma parte de una iniciativa municipal que proyecta la realización de entre 18 y 20 esculturas a lo largo de la costanera renovada. Cuando el proyecto fue presentado, Molinari explicó que las obras avanzarían de manera paulatina y que las primeras dos piezas serían el esquiador y un hachero.

Ahora, con el esquiador ya terminado, la expectativa está puesta en la próxima intervención: la figura de un leñador apoyado sobre su hacha, que se ubica frente a la primera escultura, sobre la vereda norte de la colectora, en el sector cercano a las Piletas del Nahuel.

Ambas obras fueron concebidas como el inicio de un proyecto más amplio. La propuesta busca transformar los antiguos troncos en esculturas que acompañen el recorrido de vecinos y turistas por la costanera.

El esquiador fue tallado directamente sobre el tronco, en un trabajo que requirió retirar progresivamente la madera sobrante hasta descubrir la figura. Una vez finalizada, la escultura debe recibir un tratamiento de protección mediante impregnante y sellado para preservar la madera frente a las condiciones climáticas.

Con esta primera pieza ya concluida, el proyecto comienza a tomar forma y abre paso a las próximas esculturas que buscarán darle una nueva identidad a uno de los ingresos y arterias más transitadas de Bariloche, la costanera. 

Te puede interesar