2026-08-20

El más querido: se cumplen 17 años de la muerte del Beto Icare, el intendente que nunca perdió una elección

Dirigente deportivo, político, vecinal. Como intendente, fue invencible. Un hombre respetado que interpretó con precisión el sentir popular barilochense.

El 20 de agosto de 2009 alrededor de las 6 de la mañana, murió en su casa del barrio San Francisco Primero, el exintendente de Bariloche Alberto Icare. La noticia generó un cimbronazo en la ciudad porque 'el Beto' era muy querido y respetado. 

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Tenía apenas 64 años y padecía una diabetes crónica e insuficiencia renal que arrastró durante los últimos años de su vida y que no le permitieron asumir su último mandato (su tercero), el cual había logrado en la elección del 1° de julio de 2007.

Icare forjó un vínculo estrecho con los vecinos de la ciudad por su perfil sencillo y humilde. Su paso por el fútbol como jugador y dirigente, más su rol como presidente en la junta vecinal del barrio San Francisco, fueron dándole un perfil social, el cual se profundizó en su trabajo dentro de la Cooperativa de Electricidad de Bariloche, donde es recordado por su labor social. 

El Beto siempre se mostró cercano a la gente 

Su primer puesto político fue en la Secretaría Provincial de Deportes, paro luego ser concejal municipal por el partido vecinalista MUP que lideraba el presidente de la CEB, Leonardo De Ferraris.

En 2002, luego de la renuncia de Atilio Feudal a la Intendencia y del interinato de Graciela Di Biase, Icare ganó las elecciones sorpresivamente con el 26% de los votos (el favorito era el candidato del PJ Gonzalo Madrazo) y asumió el sábado 25 de mayo de 2002 el poder barilochense hasta completar el mandato que terminó el 10 de diciembre de 2003.

Su estilo conciliador y de diálogo, escuchando a los vecinos, lo llevó al triunfo nuevamente 31 de agosto de 2003, cuando ganó las elecciones municipales con su partido, SUR, pero formando parte de la entonces mentada por Néstor Kirchner, Concertación para el Desarrollo.

Su equipo de trabajo estaba conformado por el protagonismo del secretario de gobierno, Adolfo Fourés, además de Darío Barriga y Alfredo Chara (Hacienda), Hugo Cejas y Alicia Longoni (Turismo), Carlos Catini (Tránsito), Carlos Cañiú (Privada), Luis Torrejón (Cultura), Oscar Espósito (Deportes) y Juan Carlos Álvarez (Obras Públicas), entre otros.

Su eje fue parecer uno más 

Luego de desavenencias políticas, pasó a formar parte del Frente para la Victoria y bajo ese sello ganó las elecciones en julio de 2007 por otros cuatro años, pese a estar en un estado muy delicado de salud, por el cual estaba perdiendo la vista poco a poco.

Incluso, producto de su enfermedad, debió dejar su tercer mandato antes de asumir por su estado de salud. Para entonces, alternaba largas licencias médicas y asumía el entonces presidente del Concejo, Marcelo Cascón, en su lugar.

Poco a poco la diabetes comenzó a hacerse más visible en su estado. Además, había comenzado con un duro tratamiento de diálisis varias veces por semana.

Como no pudo asumir su tercer mandato, el electo presidente del Concejo Deliberante, Darío Barriga, se hizo cargo del Ejecutivo hasta convocar a las elecciones que terminaron con la victoria de Marcelo Cascón. Su partido SUR nunca más ganó una elección.

Desde su alejamiento de la política, no se lo vio más públicamente, hasta que se conoció la triste noticia de su partida el 20 de agosto de 2009, pocos días después de cumplir 64 años.

Sus restos fueron velados en la Sala de Prensa de la Municipalidad en el Centro Cívico. Hasta allí, se acercó una inmensa cantidad de personas para despedirlo. El féretro fue recibido por un grupo numeroso de seguidores, ex funcionarios de su gestión, dirigentes vecinales y familias de todos los barrios que fueron a darle el último adiós al querido “Beto”. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio Valle del Descanso.

 
 

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