2026-08-18

Comenzó en Bariloche la cuarta Semana de Visibilización de los Derechos de las Personas en Situación de Calle

La iniciativa comenzó este martes en el Puerto San Carlos y continuará hasta el viernes con una muestra fotográfica, un espacio de memoria y reflexión, una jornada de capacitación y un festival de arte.

Este martes quedó inaugurada la cuarta Semana de Visibilización de los Derechos de las Personas en Situación de Calle, que este año se desarrolla bajo el lema “Cambiemos la mirada para hacer lugar”.

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En el evento llevado a cabo en el Puerto San Carlos, la Mesa de Trabajo Participativa para el diseño de iniciativas estatales sobre la problemática de Personas en Situación de Calle de San Carlos de Bariloche presentó las actividades previstas para la edición 2026.

Estuvieron presentes Luis Alberto Lulo, del hogar Emaús, uno de los impulsores de la mesa y de la radio abierta; Gabriela Vázquez, referente de la Mesa sobre Tuberculosis del Hospital Zonal; y la antropóloga Samantha Guiñazú, integrantes de la iniciativa.

“Es una fecha significativa a nivel latinoamericano para recordar las luchas de las personas en situación de calle. “Es importante retomar esa fecha a nivel local y tener en Bariloche este espacio para visibilizar la problemática e ir desarmando estigmas y discriminación”, señalaron.

Con ese objetivo, también prepararon una guía para comunicadores destinada a promover una difusión inclusiva sobre la temática de las personas en situación de calle y sus derechos.

Según indicaron, si bien se trata de la cuarta edición, este año por primera vez participan personas en situación de calle en la organización de las actividades. Los espacios fueron planificados de manera conjunta y forman parte del cronograma que se desarrollará durante toda la semana.

Cronograma de actividades

La agenda comenzó este martes con una muestra fotográfica en el Puerto San Carlos, en la que participa Eugenia Neme, reportera de El Cordillerano, y que acompañará las distintas actividades de la semana.

  • El miércoles 19 habrá un espacio de memoria y reflexión para recordar a quienes ya no están, en el Puerto San Carlos, de 10 a 13.
  • El jueves 20 se realizará un espacio de encuentro, formación, intercambio y capacitación en la sede de la Universidad Nacional de Río Negro, ubicada en calle Anasagasti. La actividad será de modalidad híbrida, presencial y virtual, y contará con la participación de equipos de trabajo, instituciones y organizaciones vinculadas con la problemática, que compartirán sus experiencias en el día a día.
  • El cierre será el viernes 21, con un Festival de Arte en el Puerto San Carlos, de 13 a 19. Será un encuentro con la comunidad en el que se mostrará parte del trabajo cotidiano que se desarrolla en torno a la problemática.

La Semana también se complementa con la carrera “La calle no es un lugar para vivir”, ya instalada en la agenda local, que se desarrollará el 10 de abril de 2027. La largada será desde el Puerto San Carlos y el circuito recorrerá la Costanera.

En primera persona

Como introducción a la actividad, Luis Alberto Lulo, uno de los muchachos del hogar Emaús, compartió un texto titulado “Crónica del olvido y la invisibilidad”:

La calle no es un lugar para vivir pero la pregunta es ¿quién elige o prefiere vivir en ella? Por distintas circunstancias se termina ahí. Se llega no por decisión propia sino por factores impensados que suceden de un momento a otro.

El despido de un trabajo que acelera el malestar familiar, un divorcio o el no poder costear un alquiler. Cuando empieza el descontento en el conjunto de personas que rodean al que convive con ellos en el interior comienza el vacío, el alejamiento y las críticas. Allí comienza la situación de calle.

Es la antesala de quedar completamente sin techo y a la deriva. Con la incertidumbre de no saber qué pasará o dónde pasar la noche, dónde protegerse cuando llueve, dónde dormir sin molestar a la gente que pasa, me ignora y me hace invisible. ¿Quién tendrá el corazón bondadoso de darme algo de comer cuando tenga hambre?

Entonces comienzan los miedos y es el primer día en la calle. Aparecen los recuerdos de un pasado mejor y creemos tener la solución. Visitar a un amigo o pedir prestado a un excompañero.

Mañana será otro día y así pasan las horas, los fríos, las lluvias, los inviernos y las navidades. Al mirar atrás vemos que el camino recorrido es largo y los años pasaron crueles, sin piedad. Con el tiempo conocés gente en la misma situación.

Te enseñan cómo pedir ayuda y juntar efectivo para comprar algo de pan, unos vinos para calentar el cuerpo. Entre charlas y risas soñás por un rato que todo está bien, pero luego todos se van y la realidad vuelve como un rayo. Todo se vuelve frío e intenso.

Vas perdiendo la compostura y gritas de rabia, pero nadie te escucha. Cansado y mareado por el alcohol te rendís ante un tiempo suspendido donde todo se repite. Aunque tratás de levantarte volvés a caer y la nada te recuerda lo frágil que sos.

Siento que estoy perdiendo la razón y la noción del tiempo. Sólo sé que tengo frío o hambre y mi salud se deteriora. Alguien me dijo que doy mal aspecto, pero yo no elegí esta vida.

¿Cómo es que tratando de hacer lo correcto un día el sistema te borra de un plumazo, te margina y terminás en la indigencia? Así le dicen los que miran con ojos discriminatorios, los mismos que se rasgan las vestiduras hablando de derechos humanos, pero olvidan a la gente de la calle y no paran con su estigmatización. Yo me quedé sin trabajo, caí y aquí estoy, hace siete años, viviendo de un lado para otro sin saber cuándo terminará esta eterna noche.

Hoy está lloviendo, hace frío y acaban de decirme que está prohibido dormir en la entrada de la galería. Hoy no sé dónde pasaré la noche.

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