El plan del Gobierno para frenar el dólar y fijar un techo de $1500
En un esfuerzo por mantener a raya las presiones financieras, el Gobierno nacional afianzó una estrategia coordinada entre el Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina (BCRA). El plan apunta a sostener un esquema tripartito: fijar un límite de $1500 para la cotización del dólar, regular las tasas de interés en moneda local y no descuidar la acumulación de divisas. Sin embargo, analistas del sector privado ya advierten sobre la fragilidad del mecanismo y las dudas que genera en el mercado.
La puesta en marcha de este engranaje ya muestra sus primeros efectos en la dinámica diaria. Muestra de ello es la fuerte desaceleración en las compras de divisas por parte de la autoridad monetaria, que pasó de promediar 103 millones de dólares diarios en julio a sostener apenas 33 millones en lo que va de agosto. A esta menor agresividad compradora se suma el uso de herramientas financieras como la venta de dólar futuro y títulos dollar-linked por parte del BCRA.
Por su parte, la cartera económica liderada por Luis Caputo asumió una presencia más directa mediante la intervención puntual en el mercado del dólar contado y la gestión de la liquidez bancaria. Un ejemplo claro se vio en la última licitación de deuda: tras adjudicar $4 billones por encima de los vencimientos, el Tesoro optó por mantener esos fondos depositados en el sistema financiero en lugar de absorberlos de forma drástica hacia el Banco Central.
Pese al despliegue técnico, desde las consultoras privadas señalan que la falta de previsibilidad y la opacidad del esquema comienzan a sembrar incertidumbre en la City porteña. Diversos informes de mercado advierten que la sobreintervención dificulta descifrar cuál es la prioridad real del equipo económico, al tiempo que recuerdan que utilizar el tipo de cambio como ancla resulta peligroso en momentos donde los índices inflacionarios vuelven a mostrar rigidez.