INESPERADO
Majo Favarón, esposa de Lotocki, reveló qué trabajo erótico inició para no endeudarse: “No da vergüenza”
Majo Favarón expuso las alternativas que encontró para generar ingresos en medio de las dificultades económicas que atraviesa desde la detención de Aníbal Lotocki. La esposa del cirujano reveló que llegó a vender contenido erótico en plataformas digitales y aseguró que no tendría inconvenientes en volver a hacerlo si su situación se lo exige.
Antes de hablar de esa experiencia, Favarón contó que viene desprendiéndose de distintas pertenencias de su casa para poder afrontar sus gastos cotidianos. “Mi vida es vender un montón de mis cosas, me quedan algunas todavía”, expresó al detallar el esfuerzo que realiza para evitar acumular deudas.
La mujer también explicó que busca ingresos a través de otros trabajos y que recibe una comisión por ventas de aires acondicionados realizadas para el emprendimiento de una amiga. Además, alquila equipos que pertenecían a Lotocki. Sin embargo, indicó que esas alternativas no siempre alcanzan para resolver las obligaciones que debe afrontar mes a mes.
En ese contexto, Majo Favarón confirmó que abrió cuentas en OnlyFans y Cafecito para comercializar contenido. “Yo me hice un Only Fans y un Cafecito. Los di de baja. Vendí contenido y me siguen preguntando, no tengo problemas en decirlo”, afirmó, sin esquivar una actividad que decidió mencionar públicamente.
La comparación que hizo sobre las ventas reflejó, según explicó, qué opción le resultó más efectiva para conseguir dinero. “Me fue mucho más fácil vender una foto en tanga que vender una silla o una mesa”, aseguró. Aunque ambas cuentas ya no están activas, dejó abierta la puerta a recuperar ese canal de ingresos si vuelve a necesitarlo.
Lejos de manifestar pudor ante esa posibilidad, la esposa de Aníbal Lotocki fue directa sobre los límites que está dispuesta a correr para sostenerse. “Si tengo que vender fotos, voy a venderlas, porque no me molesta”, sostuvo. Su declaración se dio mientras repasaba los recursos que evalúa ante un escenario económico cada vez más ajustado.
La preocupación, de hecho, llegó al punto de tener que hablar con el dueño del departamento que alquila. “Hablé con el dueño del departamento y le dije: 'Este mes no sé cómo voy a pagarte'”, relató. Favarón contó que algunas personas incluso le pidieron su alias para enviarle ayuda, mientras continúa buscando alternativas para no quedar endeudada.